Henrik Mikhailovich Chepukaitis
(1935-2004), fue cinco veces campeón de blitz de una ciudad en que radicaban 36
grandes maestros, a pesar de que el mismo no tenía ningún título profesional y
siempre trabajó como electricista.
La influencia que Vladimir
Andreevich Makogonov, el entrenador de ajedrez de la Fuerza Aerea soviética en
Baku, Azerbaiyan, fue muy grande en el ajedrez de la región, con casos notables
como el leningradense Chepukaitis, el GM Bagirov y, por recomendación de
Botvinnik, uno de los primeros entrenadores de Garrik Kasparov, así como de entrenadores que
trabajaron con jugadores actuales, los grandes maestros Tejmur Radjabov,
Mamedyarov, Gashimov y muchos otros; incluso entrenadores nacidos en Baku, pero
de etnia armenia, que ahora tienen en Erevan el mérito de prepara a los grandes
Maestros Aronian, Akopian, Petrosian (el nuevo), y seis GM más.
Makagonov tenía un estilo muy
particular, con enfoque hacia el dinamismo y donde la sicología juega un papel
muy importante, así como el desarrollo de una habilidad para calcular, más que
a jugar por generalizaciones. En las posiciones agudas el jugador con más
habilidad para calcular tendrá ventaja sobre un jugador más “académico”, pero
que ha trabajado menos en entrenarse para calcular. Los jugadores “calculistas”
buscan sobre todo la Actuación de las piezas, su coordinación, aun a costa de
otras facetas de la posición en ajedrez, juegan agudo a pesar de aceptar
posiciones que objetivamente son inferiores, pero más dinámicas en actividad y
actuación de piezas, logrando que trabajen juntas. Es un ajedrez sicólogico,
donde no se busca jugar bien, solo ayudar a que el oponente juegue mal. En
México diríamos “coyotear”. Es un estilo exitoso en blitz, pero que hecho
hábito daña al ajedrecista en una faceta vital, su objetividad. Pero en blitz,
el ajedrez es muy subjetivo, es otro ajedrez muy diferente al de torneo.
El caso es que Chepukaitis, tras
hacer su servicio militar en Baku, fiel alumno de Makogonov, lo mismo que su
compañero, el futuro GM Bagirov, bebió de la fuente principal de la sicología y
el ajedrez dinámico, y cuando regreso a
Leningrado (hoy San Petersburgo), empezó a ganarle a cuanto gran maestro
participaba en torneos de blitz.
Dedicado a ser electricista,
lejos de ser un ajedrecista profesional, Chepukaitis decidió dedicarse a ser
campeón de blitz. Un coyote modelo, cuyas victimas eran de nivel de campeones
mundiales como Petrosian, Spassky, inclusive el mismo Mikhail Tal, el
calculista por excelencia y de un estilo muy similar al de Chepukaitis, pero
con una formación académica impecable, gracias al super entrenador Alexander
Koblentz, el de los Magos de Riga.
Furman y Borisenko detectaron a
Chepukaitis y lo quisieron conducir al ajedrez más formal y científico de los
torneos internacionales, pero el carácter rebelde de Chepukaitis no se los
permitió, y en lugar de un ajedrecista profesional, el maestro de blitz
prefirió en dedicarse a los tendidos electrícos y a jugar partidas rápidas,
haciendo pedazos a grandes maestros todos los días.
En el Leningrado de la URSS se
hicieron famosos los términos de “El Botón de Chepukaitis”, “El alfil Kamikaze”,
“El maquillaje de posiciones”, “la mano rápida” y otros muchos que describían la técnica de
Chepukaitis para jugar blitz apoyado en su “sicología”, y que finalmente el
guru del blitz plasmó en un libro que se agotó tan pronto llegó a las
estanterías y que nos llega gracias a las digitalizaciones del Club Fontanka de
esa ciudad, que hoy retoma su nombre original de San Petersburgo.
Sus lemas: Mantente frío, trata
de hacer la vida de tu oponente cada vez más dura. Molestalo.
Provocar el error es más
importante que jugar bien.
Dicen en San Petersburgo que el
estilo Chepukaitis es especialmente exitoso contra los jugadores nacidos y
crecidos en la era de el ajedrez de computadora.
Lo curioso es que le apodaron “Smartchip”.
Decían
que la explicación de sus numerosas victorias en torneos de blitz, arriba de
tantos grandes maestros, era que Chepukaitis tenía la habilidad de crear situaciones
complicadas, en las cuales sus oponentes, acostumbrados al juego "letrado"
o “académico”, simplemente pierden su orientación y camino.
Llama la atención su colección de
poemas con recomendaciones para jugar blitz, un trabajo literario fino,
extremadamente difícil de traducir.
Mientras trabajaba en mi libro
sobre el legado ajedrecista del GM Carlos Torre Repetto, con la idea de hacer
un curso de ajedrez en base a sus partidas, analice muchas partidas de Torre
con su esquema favorito de ataque, así que tuve que revisitar las partidas de
Chepukaitis, seguidor de los esquemas de Carlos Torre, gracias a la influencia que
en la ciudad de Leningrado dejó el maestro yucateco con varios entrenadores que
resultaron ser los pilares del desarrollo de la enseñanza en esa ciudad.
Makogonov, antes de radicarse en Baku, fue parte de la escuela de Leningrado
bajo la tutela de un gran amigo de Torre, el entrenador Avram Model; así que
curiosamente sus enseñanzas pasaron de Leningrado a Baku y luego de vuelta a
Leningrado con Chepukaitis.
El caso es que traduje el libro
de blitz de Chepukaitis, que ya había estudiado antes, pero al traducirlo y
redactarlo de nuevo, actualizar algunas cosas, remozarlo, y añadir ejemplos
para entenderlo mejor; me adentré en los principios de sicología de Chepukaitis
y ya no sabía si hacer un curso sobre blitz o sobre sicología en ajedrez, en lo
que Chepukaitis aportó muchas cosas que fueron retomadas por sicólogos y
entrenadores profesionales de ajedrez en Fontanka, San Petersburgo, que llaman
ahora la Logia Chepukaitis, o el Club Fontanka, que se han destacado por
trabajos sobre sicología en ajedrez y por coleccionar libros de ajedrez pasados
a PDF y Dejavu. Hace unos días festejaron el llegar a 75 mil libros y revistas
escaneadas de ajedrez, o más bien dicho digitalizadas, pues luego los pasan a
archivos PGN con todos sus comentarios y variantes como aparecen en los libros
y los artículos de las revistas, donde dicen ya tener 160 mil archivos, con más
de 2 millones de partidas comentadas en PGN, que a mi se me ha ocurrido colocar
en tablets, lo que ha fascinado a los del club, y ahora quieren hacer una
colección de libros de sicología con tests de sicología y de inteligencia en
tablets, como para que todo mundo pueda medir su grado de locura y su nivel en
habilidades mentales. La sico tablet, le dicen. Están con tests y test, pero no
quieren caer en el síndrome De Groot, el que hizo el sistema para medir
desempeño en escuelas, que en México derivo en esos exámenes “Enlace”. Según
los sicólogos de Fontanka dicen que donde el Estado puede dañar al individuo es
precisamente en la ortodoxia educativa. “La nomenklatura en aulas”.
El caso es que los aportes de
Chepukaitis en estudios de sicología aplicada en ajedrez como que recién han
sido reconocidos en su ciudad natal, San Petersburgo, y ya se convocan
seminarios sobre el tema y varias ponencias han sido pedidas para presentarlas
en un congreso en septiembre. Revisite a Chepukaitis en sicología y en blitz,
por lo que espero presentar el producto
de ese reencuentro con Chepuakitis en su anunciado homenaje.