4 abr 2016

Métodos de Ajedrez de Makogonov en Breve.





Unos lectores me piden sea más preciso sobre las bases de la Metodología de Makogonov.
Para ello me baso en los comentarios de varios grandes maestros como Bronstein en su libro Auto instructor de Ajedrez, en el biográfico de Asirian en la serie soviética Ajedrecistas de Excelencia, en artículos de Chepukaitis, Bagirov, Gufeld y Stein publicados en Ajedrez de Riga y en el opúsculo de Modell sobre Juego Posicional y en el artículo de Iljin Genevsky sobre el error, así como notas en revista 64 de 1925 y 1926 sobre el Torneo Internacional de Moscú.
 Un resumen del método sería el siguiente:
Actitud. Ser ambicioso en la búsqueda de jugadas, si hay buenas, debe haber una mejor. Observar las piezas y su relación con el espacio. Nunca conformarse con una buena jugada, esforzarse en buscar una mejor. Si uno no la encuentra, desarrolla el hábito importante de no ser conformista. Es la regla de Carlos Torre, desarrollo como jugador solo se logra siendo super exigente consigo mismo. Si no le duele al máximo perder, nunca será un ganador. Muerda y no suelte. Aprenda de los grandes depredadores, no ceda nada al enemigo. O como diría el MI Kenneth Frey: “Hombre cobarde no gozar mujer bonita”. Disculpen lo machista de la expresión, pero ilustra la regla de Carlos Torre muy bien.
Sobre Errores. Muchos aficionados piensan que pierden sus partidas por errores tácticos principalmente. Esto no es totalmente cierto.  Sus partidas suelen tener blunders, pasar por alto golpes tácticos y muchas veces parece que pierden por errores de apertura. Esto sería sencillo de curar a base sólo de resolución de situaciones tácticas. Pero muchos errores tácticos tienen su raíz, sobre todo cuando el jugador está en la fase entre principiante e intermedio, en cosas sutiles posicionales, como piezas limitadas, vulnerables y puntos de invasión desprotegidos. Muchos de sus errores tácticos tienen origen posicional, es decir, mala o deficiente colocación de piezas y peones, mala movilidad y mala cooperación o actuación entre ellas.
Clave Posicional. Mejorar la colocación de las piezas con cada jugada en lo posible. Revisar que pieza está mal colocada y mejorarla. Muchos conocen esto como regla Makogonov, el Tarrasch Dictum o formula Fischer, da igual. Mejorar la pieza peor colocada es la clave.
El juego posicional es tener nuestras piezas listas y aptas para el combate y la lucha táctica.
Valor de las piezas es cambiante. Depende su valor de su posición en el tablero y de cuantas piezas más hay en el mismo. Las piezas menores valen más que las torres temporalmente, conforme se simplifica, las torres valen más. Y en todo ello juegan un papel muy importante las estructuras de peones.
Mayorías de peones en un flanco o en el centro determinan la estrategia de una partida, tanto como la disposición de las piezas.
Simplificar. El ajedrez es muy difícil y los problemas son como hacer que nuestras piezas convivan y no se estorben unas a otras. Generalmente, con peones en el centro habrá un alfil malo y uno bueno. Antes de que se de eso, cambie un alfil. Luego si hay dudas de que columna ocupe cada torre, cambie una torre. Según Chepukaitis era la regla Capablanca y que la seguía Fischer al pie de la letra: cambie un par de piezas antes de iniciar operaciones.
Material y Cambios. Si se puede ganar un peón y cambiar piezas, hacerlo. Para ello hay que trabajar mucho en la técnica. Conocer con exactitud que finales con peón de más se gana y que finales en que tengamos peón de menos podemos entablar.
Partidas largas favorecen al jugador mejor preparado en finales.  Hay que estudiar y practicar muchos finales, sobre todo jugarlos en blitz con los compañeros para familiarizarse. Deja más que jugar blitz partidas completas. No aceptar tablas presiona al oponente, sobre todo en posiciones simples.
Táctica no es todo, es esencial como el juego posicional. Lo concreto va unido con lo abstracto, pues no puede ir uno sin lo otro, la apreciación posicional tiene que confirmarse con el calculo de variantes y este calculo se valora a través de la apreciación posicional. Combinar lo concreto con lo abstracto es la base del ajedrez.
Al iniciarse en ajedrez debemos trabajar con táctica y táctica, pero poco después, tras unos cuantos torneos, debemos trabajar mucho con la comprensión posicional. La táctica se aprende fácil, siempre que se aprenda el juego posicional.
Regla del más igual. Buscar posiciones con muy ligera ventaja y mantener ese status muchas jugadas termina por destrozar al jugador con posición inferior.
Regla de Mieses sobre aperturas, tener un esquema simple y fácil de recordar y conocerlo bien. Jaques Mieses, maestro alemán de alto nivel durante varias décadas jugaba 1.  e4 e6 2.d4 d5 3.   exd5 exd5 y luego 3. Ae3, seguido de Cf3 y Dd2, Cc3, enroque largo y lanzaba peones del flanco rey. Tuvo mucho éxito con ese esquema con blancas. Chepukaitis hacia 1. d4 Cf6 2. Ag5, y luego e3, f4 y Cf3, Yusupov siempre hacía 1.d4 Cf6 2. Cf3 y e3, luego Ad3, 0-0, b3 y Ab2, luego buscaba un Ce5 y f2-f4.  Kramnik hace c4, Cf3, g3, Ag2 contra todo. O muchos juegan g6, Ag7 y c5 con negras. Makogonov, como afirma un lector, copio los esquemas simples de Rubinstein y los aplicó. Tanto Makogonov como su alumno Chepukaitis jugaban deshaciéndose del alfil dama blanco rápidamente y gustaban de esquemas con d4, Cf3 y e3.
Métodos de ejercicio: Blitz a partir de posiciones complicadas de finales, o de posiciones teóricas básicas de finales, resolver posiciones tácticas, análisis de partidas propias y descubrir la verdadera causa del error, no contentarse con descubrir un error táctico, sino buscar la raíz del error táctico en una mala concepción posicional.
Creo que este resumen, en que sintetice decenas de notas de Modell y Makogonov puede ser muy útil para aclarar de que se trataba la metodología del azerí. La regla de Makogonov de mejorar la pieza peor colocada es, junto a la de Profilaxis de Nimzovich, anticiparse a los planes del enemigo ante todo, la base del juego de los maestros soviéticos, además de la actitud ,  el “Jugar, con tanta intensidad, como si nos fuera en ello la vida”, lo que une a muchos de la llamada escuela soviética.

3 abr 2016

Fischer y sus jugadas maestras.




Recientemente un alumno mío me pregunto sobre mi opinión sobre el libro FISCHER: HIS APPROACH TO CHESS por Elie Agur y dije que me gustaba más el de Ronald Gross, muy poco conocido,  y sobre todo el de 60 memorables partidas.
De ese libro de 60 memorables, podía comentar mucho, pues le saque fotocopias y analizamos el GM Marcel Siniega y yo algunas ideas, anotándolas en la parte de atrás,  que estaban en blanco, para formular algunas preguntas al mismísimo Bobby Fischer. El las revisaba y ¡las tachaba y comentaba! Es el único documento que me queda con notas manuscritas de Fischer y uno de los pocos con notas muy amplias de Marcel, lo malo es que también muchas son mías.
El libro de Agur tenía muchos errores de análisis y pasaba por alto algunas cosas importantes, pero me parecía que la selección de partidas de Fischer parecía bueno y sobre todo, en un correo Fischer comentó que era como un libro de texto para principiantes en el estudio del medio juego, en base a sus partidas y apuntó otras que debía tomar en cuenta. “Mejor es el de Gross y el más malo el de Brady”. El caso es que en un tiempo use parte de su texto corregido del 60 memorables  para mis clases en la entonces ENEP Acatlán, hoy FES Acatlán, de la UNAM, donde trabajé veinte años. Ayer dos de mis pupilos de esa época, el MI Rafael Espinosa Flores y Miguel Angel Castillo Castelán, me hablaron por teléfono. Estaba considerando si aceptaba una intervención médica para sacar un pequeño recuerdo de Sumbe, pero que podía implicar otra cadena de consecuencias como las que estuve sufriendo todo marzo tras una operación dental “masiva” que me tiene agotado. Son momentos donde uno necesita un aliento de amigos. Y me llamó la atención tras de que Espinosa no se había comunicado en años conmigo, aunque Humberto Morales de la BUAP, donde Espinosa trabaja como entrenador, me había dicho por facebook que donarían libros de ajedrez para un salón de la fama en BUAP. No hace mucho, en un congreso internacional de Universidades en La Habana estuve estructurando convenios para que la BUAP, la Universidad de Camagûey y la organización Ponte Al Cien organicen cursos de capacitación, y debo decir que hace una década intervine para que la Universidad de Camaguey y BUAP se hermanaran, gracias a la cooperación de mi viejo amigo el rector Díaz Barranco, de Camaguey. El caso es que dije a Morales que si donaba mis libros sería a la UNAM, donde además de laborar, ingrese en 1965 y creo que desde 1965 a 2004 he estado ligado, incluso en años recientes, entre 2010 y 2014, estuve haciendo eventos en la UNAM relacionados con Ponte Al  Cien. Al principio, pensé que para ello era la llamada de Espinosa, pero simplemente me dijo que era para reiterarme su amistad incondicional y que si tenía problemas de salud, sabía que podía contar con él, me reitero su agradecimiento y sobre todo su fraternidad. Estaba en ese momento revisando el libro de Agur y se me vinieron a la mente algunas cosas que estudie con Espinosa y otro gran amigo Russek cuando más que mentor, era un coaprendiz con ellos, y varias cosas que señale a Espinosa cuando jugábamos un Torneo Memorial Cespedes en Bayamo, donde me decía que como le había hecho yo para jugar en una misma semana con seis GMs, con promedio de jugadas de cada partida de 50 o más y no había perdido. Señalaba que aplicaba algunas ideas del libro de Fischer. Pero siempre pensé que el libro era demasiado escueto y que era una lástima que no contó, como Bronstein con Weinstein para el de Zurich 1953, un buen escritor para que expresase todas las ideas. Agur hubiera sido bueno.
El caso es que proliferan los libros sobre partidas de Fischer y se hace ahora de nuevo, gracias Jugada Maestra, Fischer de moda.  Hay uno nuevo denominado Herencias Desconocidas de Fischer editado en Rusia y pienso que Brandreth hizo un trabajo importante en Unknown Capablanca recopilando las partidas simultaneas que dio el genial cubano. Estoy recopilando las que Marcel jugó en simultaneas, pues pienso que muchas jugadas instructivas se hacen en esas exhibiciones donde los maestros juegan más libres, mas sueltos, mas intuitivos. Si las de Fischer son muy instructivas, como las de Capablanca, las de Marcel también será interesante reconocerlas. Finalmente creo que si acabará en la BUAP mi ejemplar de 60 Memorables partidas, sobre todo la versión en fotocopia con puño y letra de notas de Fischer. Veremos el momento adecuado y si se concreta la idea.
Sobre el libro de Agur, me parece que es buen libro de texto, y quizás solo necesita algunos replanteos.
Pero las bibliografías y referencias que hace por temas puede ser una guía valiosísima para quien estructura un plan de estudios. Es sencillamente notable en la versión en ingles de Everyman.

El plan ruso para que Karjakin llegue a Campeón Mundial.




Por primera vez en muchos años, Rusia tiene un retador al campeonato mundial y que además tiene de todo para ganar.
Recientemente termine el DVD-Libro sobre la evolución de las metodologías de la enseñanza y entrenamiento que se desarrollaron en la URSS y en donde trato de fundamentar que Capablanca, Lasker y el GM Carlos Torre Repetto fueron los modelos para el arranque de la escuela soviética de ajedrez, sin dejar de dar su lugar a otro autor que después fue muy importante para adicionarse a esos modelos, Aaron Nimzovich, de los magos de Riga.
Es curioso que varios textos básicos tenían título parecido: Como llegue a ser Gran Maestro, de Nimzovich, Como se forma un Ajedrecista, de Torre, (que luego en español e inglés sería conocido, en extracto muy reducido del trabajo original, como El Desarrollo de la Habilidad en Ajedrez), Como llego Viktor aMaestro, de Lasker; y la trilogía de Capablanca, Chess Primer, o Como Jugar Ajedrez, en la edición en castellano publicada en Cuba, Mi Carrera de Ajedrez y Fundamentos del Ajedrez.
Por supuesto luego Modell, Rokhlin y Romanovsky, lograron amalgamar esos textos en una metodología que luego Botvinnik, de alguna forma, llamaría la escuela soviética de ajedrez, como título un libro en los años 50s del siglo XX prácticamente desconocido fuera de la URSS.
Traducciones de esos textos, solo el de Lasker no se tradujo, pues creo que además de agotarse en la URSS, coincidió con otros muy mediáticos como Mi Sistema de Nimzovich, muy inferior para muchos al de cómo llegué a ser Gran Maestro, que también sufrió de recortes editoriales como el de Torre, que ha sido muy difícil de reconstruir completo, apenas voy como en un 70% en base a notas de Modell y a una prueba de galeras que tenía 200 páginas más que el original redactado por Torre con ayuda de Modell y Rokhlin.

El caso es que un jugador muy notable de Baku, que en ese tiempo era como una ciudad de la periferia de la URSS, Vladimir A Makogonov, uno de los grandes ausentes en la competencia del internacional de Moscù 1925, pero que colaboró con la redacción del boletín del torneo, gracias al apoyo de Iljin Genevsky, respaldo de Modell en la política de Leningrado, si fue uno de los felices poseyentes de las notas completas, supongo, de Torre y Nimzovich, creo una verdadera escuela, que llega a nuestros tiempos gracias a que Makogonov fue seleccionado por Botvinnik como guía de Kasparov.
Makogonov era de etnia rusa, aunque nació en la zona hoy de disputa entre Armenia y Azerbaiján, y vivió toda su vida en Bakú, aunque Botvinnik trató de que viajase a Moscú y a Leningrado frecuentemente y varios de los maestros mas prometedores de Rusia de alguna forma fueron enviados a hacer su servicio militar a Bakú, donde fueron preparados por Makogonov. Baste citar a los GM Gufeld, Bagirov y al siempre cooperador Chepukaitis, que me facilitó mucho material del usado por Makogonov y que decía que si el ajedrez blitz se volvía el “show” de las andanzas comerciales de la FIDE, seria el sistema de clases de Makogonov oro molido. Baste decir que aunque Chepukaitis no brillo tanto en el ambiente tan competido de torneos clásicos de la actual San Petersburgo, en blitz vencía a jugadores tan notables como Tal, Petrosian y Stein.
Según cuenta, Leonid Stein llegó a ser el mejor jugador de Blitz de la historia, vencedor de Fischer siempre en blitz, como Kotov atestigua al hablar de Fischer en un articulo publicado en 64, sobre Fischer, poco después del triunfo del norteamericano en Estocolmo 1962.
El caso es que varios de los blitzeros, Stein, Petrosian y Bagirov, asi como una veintena de jugadores del Caucaso, Armenios, Azerís, sobre todo y rusos enviados a Baku, destacaron como grandes jugadores de blitz. Makogonov no fomentaba el blitz, pero dice Chepukaitis que lo utilizaba como ejercicios tácticos, partiendo de posiciones especiales seleccionadas.
¿Pero que tiene que ver todo esto con Karjakin? Pues Makogonov tenía un hermano Mikhail, que murió como héroe en la segunda guerra mundial y fue detrás de su hermano Vladimir, considerado el mejor jugador de Bakú y este tuvo relación muy estrecha con Mikhail Ponomariov, el entrenador de Donetsk que fue el primer mentor de Karjakin y del GM Ruslán Ponomariov. Por supuesto que los métodos de los Makogonov de esa manera llegan a los rusos étnicos de Donetsk en Ucrania.
Muchos de los jugadores actuales de Armenia, fueron preparados por entrenadores azerís de Bakú, de etnia Armenia, ya que, así como Kasparov, muchísimos jugadores que consideramos armenios, nacieron en Azerbaijan. Decía Chepukaitis que así como los judíos dominaron el ajedrez de Europa ya fuera que nacieran en territorios de diversas nacionalidades, eran de unas mismas tradiciones y lazos culturales, como serían los letones Koblentz, Nimzovich, el mismo Modell, como los del Rostov del Don, que luego serían polacos o incluso norteamericanos como Tartakover, Shamkovich y los de Lodz y Lvov, como Rubinstein, Janowski, Kart, Mikhailchisin, Dorfman, etc. “Son escuelas, y la del Caucaso era la de Makogonov que llega a Ucrania y al Donetsk como Mikahil Ponomariov, Stein, etc.” El Rus Kiev, como ahora le llaman, produjo también una escuela paralela, con Geller y otros.
Entrenadores de sangre armenia como Dohoian e Igor Zaitsev, todos, según Chepukaitis, deben mucho a las enseñanzas de grandes jugadores caucásicos como los Makogonov, y el gran negado por mucho tiempo, Ebralidze.
El caso es que Makogonov, según he podido constatar, tenía influencia del GM Torre Repetto y de Nimzovich. El mismo Tigran Vartanovich Petrosian, campeón mundial entre 1966 y 1969, comenzó con los libros de Nimzovich y era, con Larsen, (Nimzovich después de Riga pasó a ser danés), los seguidores mas fervientes de las reglas del libro Como llegué a ser gran maestro de Nimzovich, su texto completo, y su Chess Praxis.
Pero volviendo a Karjakin, los rusos recuerdan lo que pasó en la preparación de Spassky cuando iba a enfrentar a Fischer y dan mucha importancia, los entrenadores rusos actuales, a que se revisen los apuntes de Krogius y por supuesto todo lo que dice Spassky sobre su experiencia con Fischer, para no cometer los mismos errores en la preparación de Karjakin. En aquel entonces, previo al match de 1972, muchos entrenadores y sicólogos que trabajan para la Federación Rusa, están tratando de corregir los errores, sobre todo los de actitud.
La escuela soviética, más bien, la organización soviética de ajedrez creía mucho en aquello de presionar al máximo a los jugadores para lograr éxitos. Era un ajedrez terrible, un o ganas o falleces. En muchos queda la memoria del suicidio de Selimanov, o lo que relata Taimanov en su libro Como Fui Victima de Fischer. Esa idea rusa de que Dostoyevsky escribió grandes cosas después de sufrir prisión, o como se iluminó Lenin gracias a sus sufrimientos en Siberia, refuerza la idiosincrasia rusa del triunfar o morir. El Secreto de la Escuela Soviética, decían, era luchar hasta el máximo de los recursos. Los leningradenses Chepukaitis y por supuesto Spassky, no creían mucho en eso, pero Viktor Korchnoi parece ser el modelo vivo de ello.
Makogonov daba muchísima importancia a la actitud, decía que era el 75% del ajedrez. Lo mismo Modell enseñaba, y citaba al GM Carlos Torre con su frase, nunca juegues al suficientemente bueno, juega al máximo que puedas, solo así se logra el desarrollo.
Karjakin, con todo y su sonrisa afable, a demostrado ser un luchador. Baste ver como venció a Svidler a pesar de que en su match iba muy abajo. Luego lo hemos visto en el torneo de Candidatos, luchador y con una actitud de vencer. Como era Kasparov en sus tiempos.
Decía Spassky que para reponerse de la tensión y la lucha con Petrosian de 1969 necesito un año. “¿Cómo puedo creer que Karpov y Kasparov aguantaron tantos matches?, Debió existir algún arreglo entre ambos” Dijo en una de sus reveladoras entrevistas con que nos ha regalado recientemente, a raíz del interés despertado por el film La Jugada Maestra, Pawn Sacrifice.
Las notas de Krogius sobre el match de 1972 son muy valiosas para entender lo que es una lucha por el campeonato mundial y seguramente son básicas para diseñar los planes rusos.

El caso es que parece que los rusos han tomado en cuenta las opiniones de decenas de entrenadores, de todos países, y puedo presumir que a algunos “planificadores” de la preparación de Karjakin les llamó mucho la atención mi libro recién publicado de Torre y pidieron intercambiar mis copias de las notas de Modell, Chepukaitis y Makogonov, que recopile en los últimos cinco años, y me han enviado muchísimo material, además de que de alguna forma mis amigos de San Petersburgo pidieron mi opinión sobre algunos temas de preparación, como lo hicieron, me consta, con muchos entrenadores de Cuba y Letonia. Sobre todo desean las observaciones que se hicieron de Karjakin en Cuernavaca durante el match con Nakamura y el Torneo Internacional de 2006. De alguna manera, con esas observaciones y análisis sicológicos que hicimos, el GM Marcel Sisniega, el MF Alberto Campos y yo, intervendremos en lo que pasará en el próximo Campeonato Mundial. Ojalá pueda contactar con Alberto, que además, como gran amigo de Fischer, debe compartir, de alguna manera, esta “extraña” tarea.
No se porque sospecho, que Karjakin pronto visitará Cuernavaca y México.

2 abr 2016

Una Tonelada de Material me cayó encima.




No hace muchos días dedique a clasificar y revisar la biblioteca que su madre dejó a mis hijas, una colección muy inusual que no había visto yo en 30 años, a pesar de que la mayor parte, en algún momento, fueron libros que estudie de niño y joven.
Después tuve que revisar otros que yo tenía almacenados, tarea que aun no concluyo, de libros de ajedrez recopilados durante las dos últimas décadas. Pero principalmente era para revisar si ya estaban escaneados y archivados en discos duros y dvds, para poder ya venderlos, debido a que, por mis planes de emigración, sería terrible cargar con tanto peso en papel cuando caben unos 60 mil libros de ajedrez fácilmente en discos duros portátiles de un tera, con la ventaja de localización inmediata.
Además un amigo de San Petersburgo ha logrado depurar un programa en que los libros escaneados en OCR y PDF pueden ser pasados a formato de PGN rápidamente, con lo que unos 2000 libros seleccionados ya están en formato para ver jugadas y comentarios, así como análisis, en tablets y PCs. Se espera que para junio habrá mas de 12 mil libros pasados a PGN, lo que permitirá acceso inmediato a información para citas y seleccionar ejemplos para clases, presentaciones, etc., así como la creación de cientos de antologías, seleccionando partes de aquí y allá de los mejores libros de la historia de ajedrez.
Pero recientemente un amigo viajó a Moscú y trajó algunas cosas que encargue, que resultaron estar convertidas en unos 120 gigas de PDFs con traducciones en Word en español, por perfeccionar, lo mismo que los PGNs, de miles de artículos en ruso publicados en revistas como “64”, Ajedrez en la URSS, Ajedrez de Riga y el Boletín Central de la URSS, así como de revistas “menores” publicadas localmente en algunas de las repúblicas que entonces formaban la Unión Soviética.  Material que a primera vista se ve valiosísimo. Baste decir que pase revisando una serie de artículos de Mikhail Tal y de Carlos Torre Repetto que no conocía y me hubieran, o serán, muy útiles para mis clases.
¿Cuánto se debe almacenar de información? Para una organización educativa nada es demasiado, pero para una persona o un “recolector”, con unos 2 mil libros bastarían y cabrían en unos 32 gigas, un msd en una tablet.
Pero para que se instituya un sistema de enseñanza de ajedrez en un país, si uno puede reunir un equipo de unas 20 personas bien capacitadas, el tener una centena de miles de documentos de ajedrez para poder ser utilizados en elaborar antologías y manuales, seria un tesoro.
Desgraciadamente los directos de asociaciones civiles que normalmente rigen el ajedrez, como la arcaica FIDE, que ya muy pocos ajedrecistas que realmente saben de ajedrez respetan, no conocen ni por las cubiertas más de mil libros de ajedrez y no tienen ninguna visión de esa importancia. Una vez un alto directivo me invito a desayunar con toda pompa y se gastò 200 dólares en la invitación y cuando le plantee venderle unos DVDS con una biblioteca de ajedrez con más de 4000 libros seleccionados en 20 dólares se le hizo caro.  Por eso cuando me pidió clases personales de ajedrez le puse un precio más o menos caro de $150 dólares la clase, lo que aceptó inmediato, aunque le aconsejaba que era mejor estudiar en grupo y entonces solo pagaría 8 dólares la sesión y compartiría con 9 adultos más o menos de su edad y preparación académica , nivel de ajedrez y que algunos incluso habían sido compañeros de trabajo de él, alguna vez, pero prefirió tener sus clases privadas, aunque le advertí que pedagógicamente no era lo mejor. El caso es que mi impresión era que no se interesa tanto por lo que pueda enseñarle, sino quiere poder decir que toma clases conmigo…
¿Acumular tanto material que tal vez no sea apreciado jamás? Ya me daban ganas de recitar el famoso monologo de Hamlet, pues a veces dan ganas de tirar todos esos gigas que tanto trabajo ha costado reunir y pasar a recitar a Alceste del Misántropo de Moliere. A veces tengo que rechazar halagos de cierta gente que preferiría no saludar en público. Tan poco respeto me tienen y tengo yo de algunos directos del ajedrez federado. Se supone que debo trabajar por las generaciones posteriores a la mía, pero también he hallado tanto patán que se creen sabelotodo y como decía Najdorf, “hace décadas olvide lo que aun no aprenden”. Pero he estado leyendo algunas entrevistas de Spassky, unas cuarenta, y me digo a mi mismo, “Si el no permitió que lo amargasen, que derecho tengo yo de destilar tanta amargura”
Seguiré trabajando y haciendo rayas en el agua, reuniéndome con funcionarios que siempre dicen: “Ahora si vamos a llevar el ajedrez a las escuelas”. Cuando saben que el ajedrez desarrolla el pensamiento crítico en la población y eso es precisamente lo que menos conviene a esos funcionarios y políticos actuales, que son partidarios del “como va, que siga”. Pero no me hagan caso mi limitado número de lectores, pues yo tengo mala reputación y todos me señalan, excepto los mancos…