19 abr 2014

La Humanidad somos una familia, o en ajedrez el ajedrecista es el lobo del ajedrecista?




El GM Granda escribió textualmente (y me permito repetirlo con la esperanza de que si un ajedrecista no lo ve en algún sitio, haya mas posibilidades de que lo vea):
"LA CEGUERA DE LA MISERIA"
Hace ya varios años que sufrimos en el Perú una galopante pérdida de valores. La palabra está muy devaluada, todo fraude parece ser posible y en esa vorágine variopinta se han establecido patrones que lamentablemente "guían" el accionar de ciertas personas. Tales acciones suelen estar enmascaradas , pero "relucen" especialmente cuando alguien familiarizado con ellas, encuentran en cualquier cargo, especialmente público, el terreno ideal para hacer de las suyas. No conciben otra forma de obrar y para colmo a sí mismas se quieren insuflar un halo mesiánico como si fueran los dueños de la verdad.
El ajedrez al ejercitar un pensamiento lógico se supone debería sacudirse de estos bribones altisonantes que sólo buscan sacarle el máximo rédito a su entrenada vocación delictiva. Desafortunadamente, los mismos condicionantes para ser dirigente deportivo, propician que accedan al cargo gente sin escrúpulos y que "alentados" por la reinante corrupción, campen a sus anchas. Sobran casos en nuestro país en los que connotados políticos, mancillen los más elementales conceptos de honradez y decoro y lo que es más indignante, arropados casi siempre en el manto de la impunidad.
En su incapacidad para reconocer los hechos que su propia rapiña les delata, llegan al extremo, en su desenfrenada verborrea barata de soltar y argüir grotescos infundios contra quienes con propiedad les criticamos. ¿ Sospecharán que mientras más pretenden encubrirse, más notoria es su miseria ? Por supuesto hay una camarilla de "incondicionales" que incentivados por pequeñas prebendas, les honren con su rastrera complicidad y otros que en su cobardía claudiquen con su silencio. Preocupa sobremanera que como en una mala partida de ajedrez, se establezca un pacto de estupidez donde irremediablemente creen ganar los que profesan la cultura de la cloaca.
Me costaba asimilar por qué el hecho de ser un gran maestro y vivir de una actividad cada vez más difícil y sacrificada no genere ningún respeto en este tipo de dirigentes que al fin y al cabo también juegan ajedrez. Al margen de suposiciones subjetivas , creo haber encontrado una explicación :
- No les interesa para nada que haya jugadores fuertes e independientes que no se van prestar a sus manipulaciones
- En su aviesa concepción dirigencial, sólo buscan ganancias deshonestas y un GM obviamente no les va a proporcionar ninguna.
- En su limitada visión, consideran que ser profesional del ajedrez es algo marginal. ¿ Acaso no es un mérito lograr un título que porcentualmente muy pocas personas en el mundo lo consiguen ? ¿No puede ser catalogada de una actividad provechosa, alguien que con su esfuerzo y talento representa a su país ? ¿No sería estimulante para los jóvenes talentos, constatar que un GM de ajedrez merece un trato deferente ?
Todas estas interrogantes surgen con el ánimo de dignificar una actividad y que obviamente no van a tener eco en quienes sólo buscan oscuros intereses. Sólo pretendo hacer una pequeña reflexión y que la misma pudiera inspirar en la comunidad ajedrecística, una sinergia que nos vaya librando de tanta inmundicia.
Quiero expresar públicamente mi solidaridad con mis amigos, el GM Emilio Córdova y el GM Georgui Castañeda que junto a mí, hemos recibido la fétida descarga de un personaje que ante su falta de argumentos y escasez de autocrítica, pretende en su fraudulenta y retorcida retórica, contaminarnos con su más que evidente y declarada mediocridad. Tal vez en su defensa surja alguien, aparte de su consabido escudero, que al menos esboce criterios consistentes ya que la comunidad está harta de su febril autobombo y proclamas delirantes, que en nuestro ámbito real, sí tienen nocivas consecuencias.
GM Julio Granda
Salamanca - España, 19 de abril del 2014
Parece que en la familia disfuncional hay varios personajes: los que juegan ajedrez y viven del ajedrez, los que dicen que juegan al ajedrez pero les gusta el ambiente de los ajedrecistas y tienen que vivir del ajedrez porque les agrada esa actividad sobre otra, los que ni juegan, ni les gusta el ambiente, pero les agrada vivir del ajedrez porque sienten que se les facilita, los que viven jugando el ajedrez, porque les cuesta poco, les pide poco y quieren dar poco, los que viven para jugar ajedrez y les gusta y darían lo que sea para jugar más tiempo, los que hallaron en el ajedrez su sitio, y quieren seguir siempre asi, como sea. Y los que tienen ideas místicas del ajedrez. Los hay quienes no les importa ni el ajedrez ni los ajedrecistas, pero dios los puso en el camino entre ellos y no se sienten tan mal, y les da lo mismo vivir o no del ajedrez.  Pero hay unos más, muy ocultos, los que ni les gusta ya el ajedrez, menos los ajedrecistas y desean demostrar que a esos seres se les puede hacer de todo.
Todos, y algunos más, de ese tipo de personajes pululan, pero hay versiones de magnitud entre ellos. Los más malos son los que dicen que aman el ajedrez y a los ajedrecistas y darían todo por ambos, pero es falso,
El problema es tener que identificarlos, pues aunque poco a poco se hacen notar sus diferencias, lleva mucho tiempo y a veces se pueden confundir. Decían que la fuerza del diablo radicaba en que no se creía en su existencia. Otros ya dicen que ni existe el diablo ni el infierno. Lo más seguro es que no sepamos lo suficiente para establecerlo y lo más prudente es contar con el escenario peor, o sea que si existe. Salvo se demuestre lo contrario.
Los ajedrecistas para jugar ajedrez necesitamos de dirigentes y árbitros. Algunos son una bendición, otros una maldición. Así también hay ajedrecistas que dicen gustarles mucho el ajedrez pero se gastan su dinero en cosas que dicen que no les gustan tanto y así empobrecen al ajedrez y dejan que otros hagan de las suyas con tal de que no les cueste.
Quieren que haya más dinero y apoyo al ajedrez, creen en el paternalismo gubernamental o privado, y tal vez no sospechen que a la larga eso les saldrá más caro. Son como los que fuman sus primeros cigarros gratis, pero luego pagarán miles de pesos por no gastar. Si crece el neoliberalismo en ajedrez, todo será mucho más caro. Cada vez el ajedrez cuesta más. Todo porque no nos ponemos a examinar los personajes y sus tipos, para diferenciar unos de otros.
Lo escrito por Granda recuerda cosas que escribió Fischer y antes de eso Spielman, y antes de él, hace casi doscientos años, Morphy y aun el Greco. Y seguiremos así, por ahorrar.

¿Por qué usted no quiere ganar en ajedrez?




Muchas veces se me hace la pregunta de manera equivocada, o me dicen: ¿Cómo no perder en ajedrez? o me preguntan ¿Cómo ganar en ajedrez? o aún más común, ¿Cómo mejorar en ajedrez?
Pero creo que me debieran preguntar: ¿Por qué no quiero ganar en ajedrez?
Después de muchos años de jugar ajedrez y de conversar sobre lo que significa jugar ajedrez y el cómo, con jugadores de gran nivel como Robert James Fischer o Marcel Sisniega, Bent Larsen y Carlos Torre Repetto, que además algunos eran grandes pensadores y con puntos de vista muy diferentes, los tres últimos de gran cultura; así como entrenadores como el GM Aivar Gipslis, los maestros Alexandr Koblentz, Eleazar Jimenez, Jesús Rodríguez, Francisco J. Pérez, el Corl.José Joaquín Araíza,  así como jugadores prácticos notables como el GM Miguel Angel Quinteros, Guillermo García, Jesús Nogueiras; sin dejar de lado a eminentes aficionados al ajedrez como Juan José Arreola, Mario Benedetti, Eduardo Lizalde, Anthony De Mello y muchos otros; llega uno a la conclusión de que se puede jugar muy bien al ajedrez si uno quiere. Depende de una decisión, pero una muy especial.
Fischer decía algo como que no se podía jugar constantemente, porque no siempre uno quería ganar y a él no le agradaba perder. Eso decía también, aunque muy entre líneas Botvinnik.
Para jugar ajedrez bien tiene que estar totalmente decidido a hacerlo. Es estar decidido a exprimir cada posición como si fuera un limón. “No siempre uno está dispuesto a tal sacrificio” decía Torre. El enemigo principal decía es el “Good Enough”, o “esto es suficientemente bueno”. Así no se puede jugar, decía Torre,
Se habla mucho de que el ajedrez es bueno insertarlo en los programas educativos, pero ¿Ajedrez a que grado? Creo que al grado competente, de jugar bien a secas, el jugarlo muy bien ya no es tan educativo. Exprimir la posición de ajedrez como un limón, requiere tener mente de exprimidor, de tenazas inflexibles, y la mente es como los paracaídas, sirve si se abre.
Por eso me llama la atención de que Kasparov hable de que el ajedrez como asignatura no debe tener miras deportivas. Estoy de acuerdo, pero también se pierde así el habituar al escolar exigirse al máximo, sacar la mejor versión de si mismo. Por muy patológico que parezca, el jugar a vencer, con toda su belicosidad, es aun ingrediente muy importante mientras no se logre que la sociedad tenga un nivel de valores más solidarios. Aun tenemos sociedades arcaicas selváticas donde se ve el éxito en los “terminators” como el mismo Kasparov, que atrae porque derrotó a muchos, no porque enseño mucho. Aun una estrella del deporte cobra más que un García Marquez, que con suerte le pagaron algo cercano a lo que gana Rafa Marquez.
Capablanca y Kasparov son más celebres por sus triunfos que por sus ideas o escritos. La sociedad aun está lejos de tener bien situados los valores. Por eso el ajedrez de exprime limones aun es necesario como motivador y aunque sea introducir otro medio de competencia, una oportunidad mas de diferenciar y etiquetar a los escolares, urge insertarlo en la escuela y seguir fomentando que los héroes de los escolares sean las estrellas del deporte, porque sino pronto lo serán los “señores de los cielos”.
Pero regresando al tema principal, la pregunta que hay que hacerse es ¿Por qué usted no quiere ganar en ajedrez? Le daré un tip, que es como yo me respondo a veces: Por perezoso,  pues hay mucho talento e idea por todos lados, pero ganas de trabajar, verdaderas ganas de trabajar, muy pocas.
Veo las partidas de niños y jóvenes en los torneos y a veces reflexiono: tanto que hay que elaborar en cada posición de ajedrez que no creo lo puedan resolver tan rápido y con tanta frescura, sin sudar. Así que no creo estén jugando ajedrez pensando. Se fingen a si mismos y a los que observan, como que juegan ajedrez. Pero no nos engañan. ¿Por qué no querrán ganar? ¡Que pereza!

17 abr 2014

El Ajedrez Potiomkin, o una gira de Kasparov.





La expresión Pueblo Potiomkin [del ruso Потёмкинские деревни,] se debe al mariscal duque Grigori  Alexandrovich Potiomkin (1739-1791), conquistador de Crimea, y en su honor se nombró al famoso Acorazado,  para designar aldeas, pueblos, villas inexistentes en Crimea. Algo se define como Pueblo de Potiomkin cuando se quiere describir una cosa muy bien presentada para disimular su desastroso estado real. A primera vista parece muy bien acabado y deja a todos impresionados, sin embargo le falta la substancia principal. Es más común la forma plural pueblos Potiemkin.
En 1787 antes de una visita de  la zarina Catalina II de Rusia, la Grande, Potiomkin, el favorito de su corte, y dicen de su alcoba, hizo edificar fachadas pintadas a lo largo de la ruta de visita de Catalina la Grande, para presentar pueblos idílicos en la recién conquistada Crimea, pero para encubrir la verdadera situación  de la región.
Claro que la Zarina, con la rapidez de su visita y sin contacto real con los habitantes de Crimea, sintió que en la región la adoraban y que estaba en auge todo la península. Según relatan en Wikipedia:
“Potiomkin mostraba desde lo alto de una colina a la zarina una aldea de nueva construcción en la que supuestamente vivía gente. El pueblo visto desde cierta distancia tenía un aspecto idílico e impecable. El verlo desde la lejanía se hacía para que la zarina no se mezclara con la gente o también por cuestiones de seguridad. La realidad era que el supuesto pueblo no era más que un bastidor (como los que se emplean en la filmación de muchas películas), nada se había hecho para las gentes del pueblo, que además vivían en la más completa miseria. Así pues, durante la visita de Catalina la Grande, visitaron varios de estos pueblos de ficción y que además siempre era el mismo, pues al terminar la visita el pueblo ficticio era desmontado y se volvía a montar en otro emplazamiento distinto que sería visitado después.
La zarina regresó engañada y convencida de que se estaban haciendo políticas correctas para llevar bienestar a su pueblo”
En México era famoso el hecho de que a una visita de un dignatario hasta el pasto pintaban de un verde fuerte para que el visitante viera todo bonito. Había quienes por feos los encerraban para que solo gente “bonita”·apareciera en las fotos de visita. Aun recuerdo la genial película, con guión de Juan de la Cabada, Calzontzin Inspector…
Así fue la visita de Kasparov a México, parecía que en todos lados apoyaban al ajedrez políticos y empresarios, tanto de derecha y los de izquierda, sin importarles la filiación política de Kasparov, con banderas rusas sin importar que Kasparov es croata y como ruso nacido muy lejos de Rusia, es uno de los que peor hablan del régimen ruso. En muchos sitios incluso lo anunciaron como el Campeón Mundial de Ajedrez, aunque haya perdido el título de su propia federación profesional creada en rebelión a la FIDE que ahora quiere dirigir. Es claro suponer que muchos de los políticos no leyeron sus libros como “El Hijo del Cambio” o “La Vida Imita al Ajedrez” donde expresa su aversión a todo lo que huele a izquierda, pues muchos de los que lo aplaudieron en México se dicen izquierdistas. Hubo personas que son muy militantes en su apoyo al presidente Maduro de Venezuela que se abrazaron a Kasparov para la foto un día después de que Kasparov pidió en un diario norteamericano que Maduro renuncie y mencionó como despreciables a los que lo apoyaban, precisamente a personas como aquellos que se peleaban para tomarse una foto con Kasparov.
Políticos de Izquierda recibían al paladín de la ultraderecha del ajedrez, ¡Quienes no fallan a los eventos en honor del Che Guevara, aplaudían al ajedrecista que significa en ajedrez todo lo contrario al Che!
La mayoría de los que lo aplaudieron y recibieron tal vez fueron mal informados, el caso es que parecía un Pueblo Potiomkin por ambos lados, Kasparov creyó que tenía correligionarios y verdaderos apoyos para sus planes económicos del ajedrez en México y los que lo recibieron creyeron que tenían a un ser progresista y desprendido que proponía traer los beneficios del ajedrez al país. Kasparov pensó quizás que tenía enfrente potenciales patrocinadores y los que lo recibieron vieron tal vez en Kasparov al mecenas ruso que donaría dinero para que los niños mexicanos jugasen ajedrez.
Afirma el personero español de Kasparov en un artículo, no se bien en base a que, el compromiso del Jefe de Gobierno, uno de izquierda claramente, a poner un millón de niños a jugar ajedrez en la ciudad de México. Me preguntó si en base a las cartillas derivadas de las hechas en la URSS y Cuba de reflexión y ajedrez pensado, o en las del Pin Pon Pas de los “misioneros” derechistas de Kasparov en México, que piensan que en ajedrez mientras más rápido jueguen mejor. ¿O contraría el servicio del mismo vocero? Como el gobierno del DF firmó convenios con la NFL de Estados Unidos, a lo mejor traen maestros de EE.UU. a dar clases de ajedrez…
Su cronista español de cabecera dijo que los ajedrecistas mexicanos, maestros reconocidos por sus títulos internacionales, así como entrenadores y federativos no asistieron por corruptos, por estar comprados por Jorge Vega, el cubano que desde la FIDE es quizás el arma secreta de Putin según él. No comentó que en realidad no se invitó a nadie que tuviera una verdadera trayectoria en la enseñanza del ajedrez del país. Para él, todos los que no fueron eran unos ignorantes.
Tengo muy bien formada mi opinión del Sr. García a través de 30 años por lo menos de leer y oír sus palabras y observar sus actos. Todo lo que dijo de la gira va de acuerdo con sus ideas y sus intereses. Me sorprendió algo nada más. Pocas veces había hecho acusaciones tan a mansalva pues normalmente es prudente y parece conocer las leyes y respetarlas, tal vez no por vocación, por necesidad. Dicen que no tiene un pelo de tonto, pero es muy predecible. Pero ahora parece que no se conforma con insultar a los presidentes de las federaciones americanas sino hace suponer que los ajedrecistas todos de las Américas no valemos un comino y que tenemos autoridades corruptas en ajedrez en contraste con las oficiales tan blancas y limpias.
Señaló a Vega Fernández como el culpable de la reelección del Presidente de la FIDE, como diciendo a los “capos” que ponen miles de dólares a la campaña de Kasparov que en lugar de prestar un avión a Kasparov, lo mejor es neutralizar a una frágil persona de más de 70 años e irregular salud.
Vio el tesoro de Moctezuma en su pueblo Potiomkin, pero en Kasparov muchos vieron el becerro de oro. Hay quienes decían: Kasparov traerá millones a México y a lo mejor los visitantes pensaban: Aquí si hay billetes.
La verdad está como para hacer un filme sobre esta historia. Sería muy parecida al relato de Ilf y Petrov, Las Doce Sillas y su continuación “El Becerro de Oro”.
Ojala en sus próximas visitas a México, García tenga la recepción adecuada a una persona de tan altos conceptos.
Por lo que toca a Kasparov es cierto que pocas veces había habido tan buena promoción por el ajedrez y se le agradece. En esta época que los medios y los lectores se van más por lo superficial que por la esencia, su presencia tendrá buenas consecuencias seguramente. Lo mismo pasó con Potiomkin, que gracias a sus circos pudo lograr ganar tiempo necesario para mejorar Crimea. Muchos hablan ahora de la visita del ruso Kasparov y de que bueno que el presidente de la FIDE ya está mandando rusos para levantar el ajedrez de México, creyendo que la visita de Kasparov tenía que ver con las promesas de Kirzán. Por increíble que parezca para los que saben algo de la política del ajedrez, muchos simples aficionados me han escrito al respecto, ligando una cosa con la otra, pensando que su plan de ajedrez en las escuelas están ligados.
Con Kasparov a lo mejor llegan los grandes capitales al ajedrez y se vuelve como el tenis, el box o el futbol profesional. ¿Eso es el futuro que queremos para el ajedrez? ¿El Billete?
Los izquierdistas del ajedrez dicen que ya basta de la reelección de la FIDE y los políticos de un partido de izquierda de México votaron por la si reelección en su partido. ¡Cosas de la democracia, donde es democrático hablar de ella sin conocerla, y un padre de la democracia, Jefferson, tenía hijos esclavos!

14 abr 2014

El tipo de Ajedrez que me gustaría se promoviera en el aula.




Los muchos estudiosos de la manera en que el ajedrez pueda beneficiar las experiencias de los estudiantes en las aulas dicen que lo más importante es que se practica la toma de decisiones siguiendo un proceso que pasa por la evaluación de las alternativas antes de elegir el camino a tomar. O sea el ajedrez de reflexión, donde de la observación y el acopio de información, se trata de imaginar los posibles escenarios que aparecerían a consecuencia de cada opción y se les compara para escoger el que más nos conviene.
O sea reflexión. El Juego es pensar, no hacer una jugada rápidamente, pues lo importante no es la respuesta, es el proceso, donde se privilegia la imaginación al conocimiento, la creatividad a la memoria.
En la escuela se da demasiada atención al conocimiento, a la información, al dato y menos al uso de todo ello para encontrar como satisfacer las demandas de una situación, de una manera cada vez mejor, no repetir recetas que han dado éxitos sino buscar nuevas recetas que den éxitos más completos. El libre albedrío, el inconformismo, el pensamiento crítico lo entrena un cierto tipo de ajedrez, el ajedrez que duda, que analiza, que reflexiona, no el ajedrez rápido, sino el que sigue procesos y crea y renueva sus mismos procesos, el ajedrez que exige lo máximo de nuestro interior, el que no nos da la disculpa de la irreflexión, sino nos obliga a responsabilizarnos por cada una de nuestras acciones, pues se supone que las hacemos tras un proceso de reflexión, un proceso en que nos entregamos completamente.
Ese ajedrez que es de terror para algunos que no quieren hacerse responsables de sus propias acciones sino achacarlas a cosas externas, es el que debe entrar en las aulas. El ajedrez de compromiso, el que no acepta nada por dado, sino todo lo discute, todo lo trata de observar con nuevos ojos, el ajedrez de la maza y el yunque que tritura todo para crear lo nuevo. Ajedrez de procesos y evoluciones, el que pretende no dejar nada al azar, pero que sabe que tiene que tener la humildad de su poca capacidad para usarla como su primer escalón y cada vez esforzarse más.
No es el ajedrez de campeones sobre otros, sino de campeones sobre si mismos, el que no cree en trofeos y medallas, sino en la satisfacción de ver el día de hoy en el espejo un mejor ser humano que el que observó ayer.
Ese ajedrez, el trabajoso, el laborioso, el de hormigas constructoras, el silencioso, el reposado, el reflexivo el que toma tiempo porque respeta al tiempo y quiere que el tiempo lo respete. Ese es el ajedrez que quiero ver en un aula….