15 jul 2015

El Futuro del Ajedrez de los Estados Unidos son sus inmigrantes.




En la historia del ajedrez de los Estados Unidos, como en la de muchos países de Nuestra América, los inmigrantes han sido decisivos para su desarrollo, pero en esta segunda década del siglo XXI parece más evidente que nunca.
En el siglo XX la emigración de grandes jugadores a Estados Unidos venía principalmente de Europa. En la primera mitad de ese siglo los europeos occidentales, principalmente alemanes, fueron fundamentales para el desarrollo del ajedrez en el país cumbre del capitalismo, así teníamos a teóricos como Hans Kmoch, campeones de diversos países como Edward Lasker y Marcel Duchamp e incluso el campeón mundial Emanuel Lasker, que además de hacer continuos viajes a Estados Unidos, finalmente falleció y se encuentra sepultado en este país.
Es curioso, pero los tres primeros campeones mundiales “oficiales” de la historia del ajedrez, Willhelm Steinitz, Emanuel Lasker y José Raúl Capablanca, fallecieron en los Estados Unidos, específicamente en la ciudad de Nueva York.
Un caso especial fueron algunos notables emigrantes de países de Europa Oriental en las primeras dos décadas del siglo XX como Samuel Reshevsky, como lo fuesen algunos desde finales del siglo XIX como Zukertort y los hermanos Paulsen.
En la segunda mitad del siglo XX, tras la segunda guerra mundial y en los años de la guerra fría, de Europa Oriental provendría un gran flujo de jugadores notables pero que, desgraciadamente, de alguna manera hizo muy difícil que surgieran jugadores profesionales nativos y que muchos talentos nacidos en Estados Unidos tuvieran que dedicarse a otra profesión por la difícil competencia con los emigrantes profesionales de Europa. Entre los “nativos” que se vieron de alguna manera desplazados podremos citar a Larry Evans, los hermanos Byrne, Arthur Bisguier, y luego ya en las últimas décadas del siglo, Kim Commons, James Tarjan, Norman Weinstein, John Greefe, Jack Peters, Salvatore Matera, Tal Shaked,  Calvin Blocker, Michael Rodhe, Kenneth Rogoff, sobreviviendo sólo los más talentosos como el GM Andrew Soltis. Nacidos en otros países, pero prácticamente norteamericanos, como los grandes maestros Edmar Mednis y Walter Browne, así como los mucho más jóvenes como Seirawan y Nakamura, también pudieron sobrevivir a la competencia con los emigrados Pal Benko, Boris Gulko, Lev Alburt, Roman Dzindzhishasvili, Semión Palatnik, Leonid Shamkovich, Anatoly Lein, Igor y Alexandr Ivanov, Goldwin, Yermolinsky, Shabalov, Kaidanov, Gata Kamsky y muchos otros.
Pero ahora en el siglo XXI están comenzando a destacar los de origen asiático en los campeonatos y torneos en los Estados Unidos. En el campeonato juvenil de 2015 ya los de origen eslavo no dominan, sino los de origen chino y asiático.  La emigración de jugadores chinos esta poco a poco desplazando a la emigración de jugadores de Europa Oriental.
Durante décadas el idioma extraoficial de los torneos en los Estados Unidos entre los maestros era el ruso, supongo que esto seguirá por algunos años más, no tanto porque el origen de los jugadores sean los países rusofonos, sino por la dificultad del chino, pues muchos de los jugadores de ese origen también hablan ruso y se entienden en ese idioma con sus competidores, pero es de esperarse que ante la oferta de buenos emolumentos y proyección económica, muchos ajedrecistas de primer nivel de China seguirán ese camino, uniéndose a Caruana, a So y otros grandes maestros que ven una mejoría económica significativa al emigrar de Asia a los Estados Unidos.
Pocos autores chinos de libros de ajedrez han publicado en inglés y los rusos siguen siendo mayoría, pero por razones de mercado poco a poco veremos, seguramente, un cambio en esa tendencia y la manera de jugar, entrenar y estudiar ajedrez en China, seguramente interesará a muchos lectores que pueden acceder a leer en inglés. La mayoría de la teoría de ajedrez escrita en idioma chino circula en forma de manuales de bajo tiraje, como al inicio de la URSS, pero ya el catalogo de ajedrez reúne unos dos centenares de títulos y, conforme los jugadores chinos sigan ganando competencias internacionales de alto nivel, los consumidores de libros de ajedrez en inglés de los Estados Unidos demandarán que más títulos de ajedrez chino se traduzcan, compitiendo pronto con las traducciones del ruso.
Esta nueva ola de inmigración, seguramente hará que los ajedrecistas nativos no tendrán el profesionalizarse como buena opción, pero será interesante ver si el mercado de instructores de ajedrez privados se inclina a los de la escuela rusa y europea o a los de la escuela china. Será interesante ver que pasa. En las zonas de población numerosa hispana de los Estados Unidos, veremos si la inmigración cubana de ajedrecistas disputará a los chinos y exsoviéticos un porcentaje significante del mercado de instructores y entrenadores.

14 jul 2015

La necesaria evaluación en Ajedrez, interna y externa.




La palabra evaluación parece tener cierto peso negativo para algunas personas. Es como aquel sentimiento de temor cuando llega un telegrama. Uno siente que llegarán malas noticias.
A muchos desagrada hacerse un examen médico periódicamente por tener miedo a que le den un resultado que implique algo dramático.
En el plano laboral una evaluación es sinónimo, para algunos, a un recorte de personal.
El caso es que en el mundo sólo hay una constante: el cambio. Las circunstancias varían y aunque en esencia los principios son inmutables, ni ellos mismos se mantendrán iguales día con día y menos los seres humanos, afortunadamente, se mantienen en una misma situación a todos los niveles, físicos, mentales, emocionales y morales.
Por eso en la vida hay que estarse constantemente reinventando, siendo proactivo y no simplemente reactivo.
El ajedrez de torneo es sumamente competitivo y requiere que cada partida mejoremos nuestra manera de razonar, principal herramienta que tenemos para jugar ajedrez; y debemos hacerlo al máximo posible, ya que la gran mayoría de nuestros competidores se esfuerzan todo lo que pueden para superarse y vencernos.
La evaluación constante, el monitoreo de nuestras condiciones y recursos técnicos, físicos y volitivos, es de una importancia enorme para saber si los esfuerzos que hacemos para cambiar y superarnos están teniendo buenos resultados y así tomar las medidas adecuadas para lograr más con nuestros empeños.
La evaluación requiere ante todo ser objetiva; no podemos caer en la trampa que los políticos crean al hacer públicas evaluaciones falsas para disfrazar cuando sus errores hacen que un país se caiga a pedazos y tratan de engañar a sus votantes o simplemente mitigar la avalancha de protestas que parecen ser el común denominador de una sociedad que ya no puede aguantar tanto engaño y simulación.
Todo el entorno ajedrecístico debiera ser evaluado, desde los ámbitos y el personal que se ocupa en nuestros torneos, que difícilmente lograría una calificación aprobatoria en comunidades donde no abunda la familiaridad acrítica que es el mal del gremio mexicano del ajedrez.
Inevitablemente se llegará a tal descenso que ni esa familiaridad acrítica pasará por alto y, de acuerdo a la teoría de la rueda cuadrada, habrá cambios bruscos.
Pero en lo que toca a la evaluación interna, esta depende totalmente de nuestra decisión y de que tengamos el valor de emprenderla. Cada partida, cada jugada, debiera ser una llamada de atención de que debemos orientar nuestros esfuerzos y recursos de la mejor manera para ser un ajedrecista de mayor nivel cada vez.
En el ajedrez estamos poniéndonos a prueba a cada momento, ese es el principal valor de su práctica organizada. Pero si no registramos lo que pasa, si no llevamos a cabo una bitácora de torneo, si no analizamos nuestras experiencias y sacamos conclusiones de lo que cada partida nos dejó en enseñanza, la experiencia nos dejará menos y será más difícil aprovecharla para el cambio de conducta que determina nuestra superación en los futuros desempeños.
No basta prepararse antes de la partida, no es suficiente esforzarse mucho al jugarla, es igual de importante lo que se haga después de la partida. La memoria de nuestra experiencia, el cuidadosamente separar cada parte de la partida, cada jugada, analizarla, sintetizarla y de ahí extraer lo esencial y registrar todo con cuidado, es lo que construirá la intuición necesaria para tener la guía poderosa que nos dé luz en las complicaciones de la próxima partida y podamos efectuar lo anhelado por todo ajedrecista: la mejor jugada.
Como formular bien la pregunta es al menos tan importante como la respuesta, la evaluación, el diagnóstico es al menos tan importante como la receta que logrará nuestro cambio.
La hoja clínica, el expediente de cada alumno es para un maestro tan importante como el diseño de la clase, la reunión de las posiciones con que ejemplificará los conceptos a transmitir y la elección de los ejercicios para la práctica deliberada que corregirá un defecto del pupilo o reforzará un conocimiento o habilidad.
En cada jugada evaluamos en el ajedrez, así en la vida, evaluar es indispensable para tomar decisiones. Somos un homo “evaluante”, con ese neologismo quiero decir que una herramienta que nos debe acompañar es nuestro conjunto de mediciones que permita que a cada acción futura podamos medir y valorar sus consecuencias, que a cada situación presente la midamos al detalle para plantear con precisión que tareas tenemos por delante y que opciones para realizarlas tenemos.
Aunque he tenido que reducir mis escritos en este blog, he aumentado mi trabajo para escribir manuales y libros para “el ajedrecista descalzo”, que traten con amplitud temas un poco relegados por no ser tan mediáticos y espectaculares como los usuales en la mercadotecnia bibliográfica de ajedrez, pero que son fundamentales para el real desarrollo humano del ajedrecista que quiere ponerse al 100 y hacer más por él sin tener que gastar más.
Paciencia por ello pido a los seguidores del blog y a los interesados en los libros anunciados. La cosa es lenta, pero el tiempo no respeta lo que se hace sin tomarlo en cuenta. Además se me atravesó la fiesta de San Fermín y… hontan otoi.

8 jul 2015

La Clave del Ajedrez.




(Extracto de la Introducción del Libro “Meta 2400”)
Cuando al gran mago Houdini le preguntaban cuál era su secreto, él contestaba que no tenía un secreto, sino miles de pequeños secretos.
Muchos son los factores que caracterizan a un ajedrecista exitoso. Podría decirse que hay que trabajar en cada uno de esos factores y en los “subfactores”  que los forman. La lista de materias de un curso completo de ajedrez para llegar a unos 2400 según la experiencia de escuelas como la soviética y sus derivados es, con una traducción liberal y una adaptación de los nombres rusos en sus significados de atención:
Materias Base 1: Desarrollo de Cualidades Personales.
Conocerse a si mismo, la continua autoexploración. Métodologías para el auto diagnóstico.
El análisis de la propia conducta.
El análisis de las partidas propias, desde el punto de vista de actitud.
Voluntad para el Entrenamiento serio y decidido.
Educarse a si mismo.
Vigilarse y monitorearse.
Fortalecer el carácter y la resiliencia.
Autocrítica constante.
Sentir  e inteligencia emocional.
Fortalecer la paciencia.
Superar el temor a la derrota y al fracaso.
Cuerpo Sano y Mente Sana.
Control del sueño.
Control de la alimentación.
Métodos para el estudio del contrincante.
Colocación en la situación del oponente.
Como luchar siempre en el terreno propio.
Como Enfocarse en el objetivo y en el triunfo.
Como enmascarar las  intenciones al oponente.
Conocimiento del arsenal propio.
Pensamiento positivo. Mente de campeón.
Hábitos de comportamiento durante la partida de torneo.
Tensión y Descanso.
La Memoria.
La Concentración.

Materias Base Técnica 2. El Medio Juego.
Algoritmos de la Partida y los Torneos.
Algoritmo de selección de la mejor jugada.
Algoritmos de Táctica.
Algoritmos de Estrategia.
Algoritmos de Modelos de campeones.
El error, prevención, provocación y explotación.
Pryomes y Reconocimiento de Patrones.
Piezas y Peones. MECA.
Las Piezas y su despliegue.
PLUS y MECA. Relación posicional.
La Pieza peor colocada.
Islas de Peones.
Estructura de Peones y sus características.
Peón Aislado.
Peones colgantes.
Parejas de peones diversas.
Armonización de alfiles y peones.
La tensión en el tablero.
Identificación de Tareas y Lista de materias pendientes en la posición.
Las demandas de la posición.
Principios del Ataque y Principios de Defensa.
Comparación de Piezas.
El Punto débil.
Creación de la segunda debilidad.
Creación y Mantenimiento de Puntos de Igual Resistencia.
Relación entre Medio Juego y Apertura.
El análisis de las propias partidas desde el punto de vista de desempeño ajedrecístico.
No pasarán. El esfuerzo continuo.
Perseverancia y Tenacidad.
Profilaxis.


Materias Base Técnica 3. El Final.
Transición del Medio Juego al final.
Cambio de Ritmo. El no apresurase.
Colocación de Piezas por esquemas. El Helicóptero colocador.
Cambios de Piezas.
Transformación de la ventaja.
Uso del Rey.
Colocación de Torres. La séptima horizontal.
Los Peones pasados, creación y uso.
Alerta  y conciencia del punto de no retorno.
Finales de Peones nivel avanzado.
Cálculo en el Final.
Finales de Torres nivel avanzado.
Finales de Alfil.
Finales de Caballo.
Finales de caballo versus alfil.
Finales de Piezas menores contra Torre.
Finales de Damas.
Relación del Final con la apertura y el medio juego.

Materias Base Técnica 4. La Apertura.

El Objetivo de la Apertura y el concepto de medio juego jugable.
Aperturas estudiadas por estructuras y Pryomes.
El terreno propio en aperturas.
Manejo de sorpresas.
Amenzas contestadas con desarrollo.
Adecuación al ritmo de la apertura.
Actitud y planes en Aperturas Abiertas.
Actitud y planes en Aperturas  Semi -Abiertas.
Actitud y planes en Aperturas Cerradas.
Actitud y planes en Aperturas Semi-cerradas.
Centralización
Orden de piezas en el desarrollo en la apertura.
Enroque Oportuno.

Esa media centena de materias abarcan el programa o curricula de un curso “Meta 2400”, pero la clave del ajedrez si la tuviéramos que reducir al máximo, tendríamos que decir:
Que todo el proceso de mejora del ajedrecista se reduce principalmente, de hecho, a su capacidad para desplegar las piezas de manera satisfactoria.
Saber encontrar el lugar adecuado para ellas, y a veces reconquistar en el tablero,crearlas casi,  esas casillas necesarias en las que pueden coordinarse al máximo, con total armonía. Todos nosotros, desde los principiantes s hasta los más grandes maestros, estudiamos a lo largo de nuestra vida el arte de disponer nuestras piezas de modo óptimo.
Sin embargo ,en ocasiones, en el mundo del ajedrez, surgen los Capablancas, los Carlos Torre, los Carlsen y los Karpovs,  los Tal,  esos magos del venerable juego a quienes este sentido intuitivo de lo que es la armonía parece venirles de nacimiento. Pero que nos señalan el camino como poder obtener con esfuerzo esos dones. Entre esos afortunados que se les dio de inicio esa facultad y luego la aumento al máximo, esta el GM Anatoli Kárpov.Por eso paso rápidamente de ser un talentoso joven a ser un súper gran maestro.
Su ejemplo puede guiarnos.

Karpov decía:
Me gusta que mis piezas se coordinen entre sí. También en los momentos críticos están en las casillas idóneas. Percibo muy bien si en una posición hay algo que no es correcto.”

Karpov también señala una clave fundamental: La Profilaxis, entender la intención del enemigo y pararla a tiempo.

Pero en el fondo, en la esencia del Ajedrez, se cuenta principalmente con otra clave un poco olvidada cuando debiera ser la primera, que es un elemento más bien negativo que es el responsable en una gran parte de su hechizo y de su atractivo  y, sobre todo , lo que lo convierte en reto desafiante, razón de su permanente vigencia como actividad humana de primera línea  y  que le da al ajedrez su enorme dificultad.
Este elemento es el error , que acompaña a la lucha ajedrecística como la sombra al cuerpo.
 Controlar el error, disminuirlo al máximo, es la otra clave fundamental del ajedrez.
Es como controlar nuestra debilidad humana, hacernos mejores, menos “erróneos”…