3 may 2012

Ajedrez en Escuelas.


Las leyes firmadas la pasada semana en el Congreso de la Unión posibilitarán que el ajedrez pueda entrar a cientos de escuelas de educación  básica en el siguiente semestre, como debiera ser ya el caso en decenas de universidades públicas, pero el medio del ajedrez no está a la altura de esas expectativas y además hay por vencer enorme cantidad de papeleo, pero ahí vamos ¡Ya viene llegando!

Mala salud, pero saliendo.


Los rumores sobre cierta gravedad que me impidió asistir hoy al Capablanca in Memoriam en La Habana, son hasta cierto punto ciertos, pero ya vamos saliendo. Se juntaron varios días de intenso trabajo para presentar proyectos a diversas instancias, pero además de que todo va bien, a pesar de que desde que tomé el autobús para Hermosillo en Ibrahim Martínez Tours, la peor manera de viajar, no he podido dormir tres horas seguidas y prácticamente mi fantasma jugó breves partidas en dicho torneo y no he visto la mía en salud, (me dan ganas de demandar a Ibrahim),  la revisión médica indica que preparaciones para mi funeral han sido prematuras y conforme me recupero me voy tornando más jacobino, pues ya hay cosas intolerables en el ajedrez. Así que voy en estilo garrapata, como azote de bueyes.
Como quiero aprovechar nueva oportunidad que da la vida, ampliaré actividades y ya estoy haciendo las pruebas de las emisiones de radio, además de preparar, o más bien revisar y actualizar mucho material que se había quedado en el tintero, para aprovechar unos descansos dentro de las tareas de campañas electorales.
Me hubiera gustada más que nada estar de nuevo en  mi amada La Habana, pues cuando regresé de allá en enero me quedaron aun muchas cosas por hacer y este aniversario 50 era especial, pues ya, tras estar en el 40, se hacía tradición no faltar a los décimos aniversarios, pero si no estoy físicamente, con el corazón estaré presente…Pero presiento que pronto andaré por allá, aunque espero no sea en viaje al Colón, más que para tomar fotografías,
El prometido número de Bucanero sobre Capablanca lo estoy terminando, aunque más que una revista será un libro. 2012 es año de muchos aniversarios como el 110 de la República de Cuba, que ya lo celebré en enero allá, en la sala donde se dio; el 70 del triste fallecimiento de Capablanca, el 50 de la organización de los Capablancas y muchos más que iremos marcando.
Por lo pronto, hay que hacer lo que el Ave Fénix, renacer de las cenizas y a nueva vida.

Catalogus librorum aulicorum incomparabilium et non vendibilium


El Manuscrito Voynich: De este manuscrito se dice: “Pocos legajos han sido objeto de tanta controversia como este libro que salió a la luz en el siglo XVI y que desde entonces fue calificado como uno de los libros más misteriosos del mundo. Como todo el mundo sabe, cuando algo es misterioso y no se entiende, debe ocultar grandes e importantes secretos, así que han sido muchos los encargados de tratar de resolver los enigmas del manuscrito Voynich.”
El caso es que en su parte, que cita Umberto Eco, del juego de los espejos y el ajedrez, se esconde el secreto de cómo llegar a jugar bien. La información existe, pero la clave no está en el texto si no como asimilarlo y estudiarlo. Por eso hay muchos vendedores de falacias.
El otro día estuve escuchando a unos seudo entrenadores de ajedrez mientras daban clases a unos pobres niños que creían en ellos. Por supuesto eran jugadores auto nombrados entrenadores que hacen magro modus vivendi a la Ostap Bender, dándoselas de conocedores ante padres y niños que como no conocen a Dios a cualquier barbón se le hincan.
A pesar de los desastrosos resultados de muchos niños en Hermosillo que habían triunfado en eventos locales del D.F., el ausente control de calidad de instructores y el poco esfuerzo en profesionalización de muchos jugadores metidos a profesores, parece que no se siente la necesidad de cuidar este aspecto. Por eso años pasan y los muchachos no avanzan, los antes prometedores jugadores de 2100 de rating de menos de16 años, hoy son adultos de 19 años con los mismos 2100 de rating y perdieron 4 años claves en su vida. Hace dos décadas había más de 30 jugadores menores de 18 años con más de 2100, ahora hay la mitad de ese número. Vamos muy para atrás. La idea de la FIDE de certificar entrenadores ha tenido algunas fallas, pero el modelo es aún aceptable y algo así será la manera de cuidar que vendedores de falacias no victimicen a sus alumnos, o algo peor, como ya hay dos procesos legales por denuncias formales de lo sucedido en Hermosillo. Es indispensable buscar la profesionalización de instructores y árbitros, pues se ve cada cosa… Mínimo requisito debiera ser que jugasen ajedrez, pero los directivos no se atreven a tal exigencia, pues ellos mismos no lo hacen. El ajedrez debiera ser para ajedrecistas, pero se ha vuelto coto de caza de seudo ajedrecistas. Seguramente promueven seudo libros mágicos como el manuscrito de Voynich.

2 may 2012

Respuesta de Manuel López Michelone.


Raúl,
 
Leí tu nota sobre el asunto de los avalados
(http://chesscom-chesscoach.blogspot.mx/2012/04/complicidad.html) y de
lo que no te parece mi opinión al respecto. Creo que no me he explicado
bien o hay confusiones. Seré breve: por mí, que vayan a donde quieran
los papás de esos niños a jugar. No es mi dinero así que los padres ya
verán qué hacen para satisfacer su ego (creyendo que tienen un gran
ajedrecista que va a una competencia internacional, aunque no pueda
siquiera hacer la mitad de los puntos en las competencias locales), y
satisfacer las ganas de los niños de ir a otros países. En serio, que
vayan donde quieran. Nomás que hay que aclarar que los avalados juegan
por México, y ahí ya no me gusta que los resultados reflejen el
pobrísimo nivel de los niños mexicanos avalados que van a competir. Si
tú o yo vamos a jugar al abierto de las Vegas y perdemos todas las
partidas, vamos por nosotros mismos. No "representamos" a México. No hay
nada de eso. En el caso de los avalados compiten por México,
 
Pero a todo esto, te aviso que la FENAMAC cobra por los avales la
cantidad de 3 mil pesos por el "papeleo". Me gustaría saber a cuenta de
qué cobra. Así, caemos en el negocio típico que hemos visto en estas
ocasiones. Vamos, la FENAMAC da avales, sin importarle el nivel
ajedrecístico de los niños, pero eso sí, cobra religiosamente por ellos.
Lindo negocio.
 
Atentamente
Manuel López Michelone

Quisiera agregar (ROV)
Esta afirmación de que la FENAMAC cobra por los avales es muy grave, sobre todo si dice que es por el papeleo, porque esto sería un delito casi equiparable al tráfico de influencias y otros tres más igual de graves como me afirma un abogado.
Ahora bien, en lo que toca a si uno juega en Las Vegas y representa a México, si lo hace uno siempre, pues siempre aparecerá al lado del rating en los pareos el nombre de México. De hecho, como he representado oficialmente a México en más de media centena de eventos, separar mi nombre de una representación nacional sería difícil. Pero en lo que toca a los niños que van a esos eventos “abiertos”, que son masivos y sin ninguna calidad, el desprestigio es mínimo, aunque cualquier psicólogo podrá afirmar que el daño que se le hace a un niño al dejarlo competir en un evento donde tiene poca oportunidad y así exponerlo a un casi seguro fracaso, es irreparable.
Pero regresando a las compras de avales, creo que sólo un padre muy candido o engañado aceptará pagar por un aval, a menos que espere recuperar el dinero engañando a algún funcionario público diciendo que su hijo va a un “Mundial”, cuando en realidad va a un evento tan abierto como cualquier otro. No quisiera creer que eso de los 3 mil pesos del aval sea cierto, bajo ningún pretexto de papeleo. Mejor provecho daría ese dinero pagando un curso. El turismo deportivo es altamente dañino para los niños, como fácilmente muestra una estadística, pues niño que va a un abierto “Mundial” de esos y no logra quedar en los primeros veinte, se pierde por lo general en ajedrez, pues de 127 casos de esos de 1998 a 2008, solo un niño mexicano siguió jugando tras cumplir 16 años. Eso es fácil de constatar.
Pero si por su ego los padres quieren amolar a sus hijos, si hay que señalarlos como canallas. Papás que van a torneos con sus hijos y no juegan torneos son tan sospechosos como los jugadores que dan clases y no compiten ellos mismos en torneos. En fin… ya habrá más que hablar de eso.

25 abr 2012

Confieso que he leído.


En ocasión del Día Internacional del Libro es común hablar de que hay que fomentar la lectura y de que el amor a los libros no debe perderse, pues aunque uno pueda leer los textos en la computadora, no hay nada como acariciar unas páginas de un impreso y bien encuadernado ejemplar.
Como bibliómano por herencia, pues mi abuelo fue gran lector y coleccionista de libros y me crié entre dos grandes bibliotecas, la de mi casa y la de la casa de mi abuelo, seguí la naturaleza de devorar libros y comprar todos los que pude. Jugaba en sitios donde uno se habla de tú con los ratones y me hice experto en escalar libreros y estantes. Más que la tierra de los campos deportivos se me llenaron las manos de los polvos normales de las bibliotecas.
Pero llegó un momento en que ya no pude cargar tantos libros de un lado a otro y finalmente fui dejando cajas de libros por aquí y por allá, coleccionando sus versiones digitales.
Sin embargo, la fiebre de comprar libros no se pierde, y un reciente viaje a Cuba hice una buena recolección de nuevos libros, pues allá si fomentan la cultura y los precios son bajos, mientras que aquí comprarse un libro cuesta lo de 10 comidas en una fonda.
Recientemente un alumno me hizo la misma pregunta con la que ahora exhiben políticos iletrados: “Cuáles libros lo han marcado”. Bueno, físicamente el segundo tomo de la edición del Universal de México a través de los siglos de Rivapalacio, que con su kilo y medio golpeó mi cabeza cuando trataba de sacar otro libro. La marca duró bastante tiempo, pues se unió a la caída de un estante bastante alto. Otro libro que me marcó que “El Mediterráneo” de Emil Ludwig; que lo leí en un par de días, para luego volver a leerlo, pues no quería separarme de él. Había otro, la autobiografía de Benjamin Franklin, que casí era interactivo, pues desee seguir sus recomendaciones, lo mismo que el del “Trabajo Intelectual” de Jean Gitton. El de “Civilización Maya” de Sylvanus Morley fue otro muy importante para mi, lo mismo que los de Thompson y Ruz sobre la cultura maya.
Pero como seguramente se refería mi alumno a los de ajedrez, tendría que mencionar que “Medias Horas de Ajedrez con Morphy” y el “Sentido Común en Ajedrez” fueron de los primeros que leí, lo mismo que el “Chess Fundamentals” de Capablanca, que lo tenía en inglés y lo leí con diccionario en mano. Otros que me marcaron fue el de Tal y Zhuravlev, Manual Enciclopédico de Ajedrez, primero en mimeógrafo en 1966 y luego ya impreso en los noventas, lo mismo que el Paso a Paso de Zhuravlev, Lecciones de Estrategia de Koblentz, todos en ruso y que no han sido traducidos.
Pero gran parte de lo que estudie en ajedrez principalmente eran artículos de varias revistas como “Jaque Mate” de Cuba, “El Ajedrez Americano” de Argentina, “64” de la URSS primero y luego de Rusia, “Ajedrez” de Letonia y “Ajedrez en la URSS”; y ocasionalmente “Boletín de Ajedrez” de la URSS y “Chess Life” de Estados Unidos.
Tenía, heredadas de mi abuelo, grandes colecciones de revistas de los años treinta, como el Britisch Chess Magazine, Chess Review y la “Revista Mexicana de Ajedrez” que dirigió mi abuelo de 1933 a 1935.
En realidad en la biblioteca tenía más de 1400 libros de ajedrez en diversos idiomas, antes que tuviera que adquirir uno yo, que fue el de Torneo de Candidatos de 1965. Bastante invertiría yo para tener modernizada la biblioteca que luego tendría libros desde 1860 hasta 1935 y luego de 1965 en adelante, con una laguna entre 1935 y 1965 que mucho más tarde llenaría.
Muchos de los libros rusos que veía recomendados en revistas de hace cuarenta años, hasta pasado 2009 los pude conseguir digitalizados y conocerlos realmente. Ahora, gracias a un catálogo de Sajarov sobre libros de ajedrez editados en la URSS, puedo decir que los tengo todos digitalizados, esto en lo que toca a ediciones nacionales de la URSS, de las ediciones de cada república, de las que no hay catalogo completo, si me deben faltar muchos, pues seguido me sorprendo de “bajar” libros de Ucrania, Bielorrusia y Letonia que no conocía antes y que no eran de distribución por toda la URSS, sino más bien local. Lo mismo sucede con infinidad de revistas locales.
El síndrome del pajar es terrible y creo que será necesario hacer algún boletín o serie como de “Platícame un libro” para recomendar los libros relevantes, pues es imposible estudiar muchos y tanta abundancia de información puede tener tan mal efecto como la ausencia o lagunas de información.
En Inforchess tuvieron mucho éxito los artículos sobre recomendaciones de libros, pero en los dos últimos años ha cambiado mucho el panorama, pues se pueden conseguir digitalizados prácticamente todos los libros de ajedrez y ha aumentado mucho el número de libros traducidos al castellano a partir del inglés y el ruso. Además el lugar donde publicaba esas recomendaciones se dedica a la venta de libros y no es fácil conciliar esto con sugerencias piratescas, además de que sería entrar en una polémica sobre la piratería en ajedrez.
Creo que tan pronto logre salir de baches de salud, que de repente me salen y luego libro, me ocuparé en el trabajo extra de este “Platícame un libro de ajedrez” que pienso sacar en texto y en audio, para juntarlo con mi proyecto de programas de radio de ajedrez en Dos Méxicos A.C.
Por lo pronto, después de la pesadilla del viaje en “Ibrahim Martínez Tours” de 35 horas en  camión y no dormir para nada, para tener que jugar todas las partidas de blitz y luego regresar otra vez en camión, lo que fue el peor torneo que me ha tocado “experimentar” y que de milagro no perdí todas las partidas, además de atestiguar cada barrabasada, de las que nos esperan cuatro años más; no se si quedé traumatizado o simplemente agotado, pero la salud desde entonces va y viene.  Como decía Aliosha Tavison tras tener un pésimo torneo: “Nos trataron peor que a animales”
Lo curioso es que en la clausura del evento, todos deseamos buen viaje a Ecuador al GM León Hoyos, cuando ya varios de los presentes sabían que no era un torneo autorizado por la FIDE y no serviría para el rating, ni para normas,( uno hizo una de GM y otro de MI, que no serán homologadas), ya que la Federación de Ecuador “oficial” no avalaba el evento a pesar de un fuerte patrocinio del gobierno de Ecuador. En pocas palabras, un fraude al que enviaron, con su beneplácito nuestras autoridades ajedrecísticas, a León Hoyos para ver que jugase en un evento “pirata” solo por una lana. ¡Que alguien me explique!
Tenemos Confederación de las Américas, Iberoamericana, nos falta una Latinoamericana, y otra Atlántico Europa América, y la Asia Pacífico como entre universidades. En México a ver si hacemos algunas “Organizaciones” para dar variedad al caldo, como hace ya 40 años que teníamos tres federaciones, la Federación Provincial de la República Mexicana, La Federación Mexicana de Ajedrez y la Liga Nacional de Ajedrez, y había muchos más torneos que ahora, pero luego se integraron en FENAMAC y surgió el Instituto Mexicano de Ajedrez y otras organizaciones “nacionales” más. Casi en cada entidad hay disidentes, pues unos tienen el aval y otros los ajedrecistas. ¿Cuándo uniremos ajedrecistas con dirigentes avalados? Poderoso caballero…