5 mar. 2010

Literatura de ajedrez en alemán.






Indudablemente la producción literaria técnica más rica en ajedrez se ha producido, desde 1945, en idioma ruso y en segundo lugar en idioma inglés. Pero antes de que surgiera el poder soviético, y del final de la segunda guerra mundial, la producción principal se hacia en alemán. Desde 1870 se publicaron numerosos textos en ese idioma sobre ajedrez, tanto por las numerosas editoriales del imperio austriaco, como por las de Alemania. La escuela de Viena, que agrupaba a jugadores que se originaron en territorios de lo que hoy conocemos como Austria, Hungría, Serbia, Bosnia, Croacia, Chequia, Eslovaquia, Slovenia y hasta en cierto punto Rumania y Polonia; produjeron una serie de trabajos que se imprimían por una de las editoriales más prolíficas de la historia del ajedrez, la de Kagan de Viena. Autores como Richard Reti, Savielly Tartakover, Tarrasch, Marco, Mieses, Dufresne, Von der Lasa, Bilguer, Hans Kmoch, Bogoljubov, etc., publicaron excelentes trabajos que se tradujeron más tarde al inglés e incluso al español. La revista alemana Deutsche Schachzeitung iniciada en Prusia por los años en que Bismarck abatía a Napoleón III y Francia vivía “La Debacle” de Emile Zola, y que se continuó publicando por más de un siglo.
Después de la segunda guerra mundial, poco a poco se fue recuperando la industria editorial germana, surgiendo dos vertientes de producción: la de Alemania Democrática u Oriental, influenciada por los soviéticos y muchas veces con traducciones del ruso, y con tirajes grandes como los de la URSS; y la de Alemania Federal, u Occidental, más comercial y con tirajes pequeños, pero generalmente de autores alemanes o de países occidentales, donde destacaban Richter, Mueller, Alberik O`Kelly. Las dos revistas principales eran “Schach” de la Oriental y la tradicional Deutsche Schachzeitung. Después de la unificación de Alemania, hace dos décadas, las publicaciones de ajedrez se multiplicaron, y la producción germanofona de ajedrez casi supera la editada en idioma inglés, pues en Alemania y en Austria, proporcionalmente, existe mucho más afición y tradición al ajedrez que en Inglaterra y Estados Unidos. Tomando en cuenta la diferencia de sus poblaciones, por cada 1000 habitantes hay el triple de ajedrecistas en Alemania que en los Estados Unidos.
La diáspora soviética también alimentó al ajedrez de Alemania, que ya en los setentas había tenido la “inyección”• de muchos disidentes soviéticos y de otros países de la “Cortina de Hierro”, como Ludek Pachmann y Vlastimil Hort de Checoeslovaquia, así como Lev Gutman y posteriormente pasaron sus últimos días en Alemania los magos de Riga, Mikhail Tal, Alexander Koblentz y Aivar Gipslis. Ya desde los tiempos de la Sport Verlag, editorial de Berlín Oriental, el GM Alexei Suetin publicó traducciones de sus libros en alemán e inclusive originales, lo que continuo haciendo después de la desaparición de la URSS. El GM Arthur Yusupov también emigró a Alemania y ahora junto a los GMs nativos de Alemania, Hecht, Hubner, Pfleger, Darga, Uhlmann, Unzicker, Vogt, Knaak, Kiffmaier, un grupo de autores de origen soviético, muchos menos conocidos que los GMs, pero destacados entrenadores y los ya mencionados, forman un verdadero batallón de maestros, entrenadores y autores de primera línea, que con la tradicional organización germana han construido una notable escuela de ajedrez, que ya se ha coronado alguna vez en el siglo XXI en las Olimpíadas Mundiales de Ajedrez, como en los tiempos anteriores a la Segunda Guerra Mundial lo hizo la Gross Deutschland cuando se fusionaron “voluntariamente” a Austria y a los Sudetes.
El caso es que la producción editorial de ajedrez en alemán disputa en variedad y tirajes el segundo lugar a los textos en inglés; pero es de consumo más bien domestico, aunque la cantidad de lectores en Alemania podría ser más numeroso que el de varios países de habla inglesa juntos. En lo que toca a la América Nuestra, en que los textos en español, y en inglés predominan, muchos con traducciones de los textos rusos; lo producido en Alemania, fuera de las bases de datos producidas por la empresa alemana Chess Base, es prácticamente desconocido por los ajedrecistas iberoamericanos.
Si bien la de producción bibliográfica de ajedrez en francés es también muy poco conocida, lo mismo que la italiana y la portuguesa; el no conocer la de Alemania es mucho más lamentable, tanto por la variedad de títulos como por la alta calidad de autores, que incluso es superior a la de autores anglófonos, y sólo equiparable con la de los autores de la escuela soviética, cosa que en alemán, como en inglés y en español, se traducen lo textos más significativos.
Revisando una colección de una serie de artículos publicados en “Rochade” y en Schach Magazin, que son de las principales revistas de ajedrez en alemán, me encontré material que me pareció es de gran riqueza para la labor de un entrenador, sobre todo de los GMs Bonsch y Hecht; que me eran totalmente desconocidos, a pesar de haberme “soplado” los manuales de instrucción de la Federación Alemana que son oficiales para los entrenadores y que en gran parte son autoría de los hermanos Bonsch, con asesoría de Yusupov y Dvoretsky. Después de estos tardíos hallazgos, no pude si no sentirme motivado a comentar que en los libros de ajedrez en alemán y en los sitios webs de ajedrez en ese idioma hay un gran acervo que no hay que ignorar. Por lo pronto estoy examinando una buena colección de 135 libros en formato PDF de ajedrez en alemán, que por Internet me pasaron algunos amigos entrenadores de Postdam, que son un verdadero agasajo técnico.