5/10/2014

GM Marcel Sisniega, creatividad en dos mundos.




Tras unos meses de investigación, reflexión, remembranzas y labor termine un libro que al principio se me había pedido hacer, o sea por encargo, pero posteriormente, al no aceptar restringirme a unos lineamientos del editor, realice la redacción por mi cuenta.
Tuve por ello que posponer publicaciones en el blog y ediciones de los boletines Bucanero de Ajedrez y Ponte al Cien y Ajedrez; por lo que baje mucho el volumen de mis artículos.
Dicen que cuando sepas poco de un tema o demasiado, debes escribir un libro para aterrizar las cosas. La puesta en papel ayuda a concretar ideas, aunque el papel aguanta todo.
Hace 20 años escribí un breve cuaderno con unas 60 partidas seleccionadas del trabajo creador de Marcel. Esperaba yo, de alguna manera, que él volviera a participar en torneos serios de ajedrez, pero no fue así.
En esos 20 años dedicó su energía a otro campo de creación y creo que ahí no fue justamente evaluado, pues mucho pesó el que se le etiquetase como ajedrecista, cosa que todos los que de alguna forma nos dimos a conocer por el ajedrez sufrimos cuando incursionamos en otros campos de la actividad humana.
Hace unos meses tuve una dura discusión con un renombrado escritor a causa de un obituario sumamente severo en que se comentaba que el que Marcel dejase de jugar ajedrez internacionalmente por dedicarse al cine fue un gran error.
Entonces comencé a intercambiar información con cineastas de varios países que eran ajedrecistas pero que su prestigio provenía precisamente de su conocimiento de la cinematografía, aunque muchos decían que el error de ellos era distraer demasiado tiempo jugando ajedrez del que debieran dedicar al cine.
Con sus opiniones y haciendo una especie de grupo de trabajo, descubrieron aspectos de la creación de Marcel en el cine que eran de gran importancia y aportación, destacando lo que no había sido apreciado por los críticos habituales de su labor en el cine.  Debo añadir que algunos vieron también aspectos que habían pasado inadvertidos sobre su creación en el ajedrez.
El caso es que tuvimos una nueva luz sobre su creación en dos campos que aparentemente eran muy diferentes, para finalmente llegar a la conclusión que no lo eran tanto y que parecía natural que Marcel hubiese pasado de uno al otro…
No sé si alguna vez conseguiré editor para el libro, pero esta labor me permitió reencontrarme con un gran amigo a cuarenta años de haber tenido la fortuna de conocerlo y que por muchos años vivimos vidas casi paralelas con continuos cruces en los caminos.
Por supuesto que al conocerlo más, a través de escribir sobre él, me conocí mejor a mi  mismo y fue como dar testimonio de una época en que compartimos muchas cosas entre 1974 y 2008, así como encontrar piezas sueltas para armar un rompecabezas que se me formó en los últimos cuatro años de su vida.
En lo que toca al ajedrez y al cine, debiera darse a conocer más la parte creativa detrás de su labor, más allá de sus partidas y de sus filmes, su ethos y su telos, de alguna forma sería muy importante los conociesen las futuras generaciones de cineastas y ajedrecistas.
Cuando escribí el cuadernillo de 1994 parecía que no sería impreso y luego tuve que realizar más de tres ediciones e incluso lo subí en PDF en internet unos meses antes de la muerte de Marcel para que todos los estudiosos del ajedrez tuvieran acceso gratuito y pudiesen estudiar sus partidas.
Espero que este trabajo de 2014 no espere tanto a estar en la red.

10/9/2014

Con Ajedrez Mejore su Meta Cognición.




La Meta Cognición, o sea el mejorar las actividades y las tareas intelectuales que uno lleva a cabo usando la reflexión para orientarlas y asegurarse una buena ejecución, o como dicen, aprender a razonar sobre el propio razonamiento, aplicación del pensamiento al acto de pensar, aprender a aprender, trascender y re-aplicar nuestro propio conocimiento, se puede mejorar gracias al ajedrez, donde tenemos que tomar decisiones continuamente y esa toma de decisiones con la práctica se vuelve cada vez más acertada, hasta llegar un momento que se realice con la máxima eficiencia.
El ser humano gusta de admirar a los poderosos, o, en el caso del ajedrez, a los campeones, pero aunque todos toman en cuenta las palabras de los campeones mundiales masculinos del ajedrez, poca atención se ha dado al trabajo de las campeonas femeniles mundiales de ajedrez.

Garry Kasparov siempre ha abogado por la inclusión del ajedrez en los planes de estudios de las escuelas. En su opinión el ajedrez no es sólo el “más cruel de  los deportes”, sino que pero también ayuda a desarrollar cualidades útiles en un niño.
Tal opinión fue apoyada desde hace más de 10 años por la ex campeona mundial femenil Xie Jun, que cuando aún era campeona mundial presentó un trabajo para ganar su maestría  en Educación Comparativa. en la Universidad de Pekín con una tesis  sobre los efectos del  entrenamiento del ajedrez en grupos diferentes de niños.
Estudio a dos grupos, uno de no jugadores de ajedrez y otro con jugadores de ajedrez, variando en la edad entre 7 años y 14.años .

De su Conclusión citamos: “esta tesis demuestra que la inteligencia, la calidad y el carácter completo de los  jóvenes,  pueden ser mejorados entrenando ajedrez .
El resultado muestra que los jóvenes que recibieron lecciones  de  ajedrez  y que se entrenaron en un promedio de  un y medio a tres años funcionan mejor que otros jóvenes involucrados en la solución de problemas y de modelos de razonamiento.
De hecho, el estudio ratifica que el entrenamiento  de ajedrez puede mejorar las capacidades de meta-cognición de los jóvenes y el autocontrol.
Xie Jun logró su titulo de Maestría con honores.
El estudio de Xie Jun fue importante en China en el año 2000, pero fuera de su país es totalmente desconocido, si bien en Rusia fue publicado en 2012 dentro de una antología de 123 estudios en que especialistas de 8 países demuestran los grandes beneficios que el ajedrez puede aportar a los escolares.
El de Xie Jun es el único estudio realizado por una jugadora de ajedrez de alto nivel internacional que se publican en esa antología, mientras que de los 123 estudios, 61 son realizados por jugadores masculinos de alto nivel internacional que además realizan trabajos académicos.
Es de destacarse que otros 8 estudios elaborados por jugadoras de alto nivel internacional y entre ellas 4 de reconocido nivel científico fuera del ajedrez, fueron rechazados y no se incluyeron en la antología.
De más de una centena de estudios que he reunido sobre el tema, no incluidos en la antología mencionada, solo tres tienen como autor principal a una mujer y sólo 26 tienen, dentro de los grupos de colaboradores a una mujer.
Lo que en todos los estudios se coincide es que el ajedrez mejora la meta cognición de las personas que lo practican organizadamente, o sea en clubes, organizaciones o torneos. Sobre los que lo practican a nivel social y familiar no hay muchos estudios, pero es de suponerse que el provecho sea menor, pero exista.

5/9/2014

Vida en Dos Continentes y Dos Mundos, el MI Francisco J. Pérez






Exhorto a jugadores de Argentina, Cuba y España
Por inquietud de parientes en Barcelona del Maestro Internacional Francisco José. Pérez Pérez, reconocido autor en España de libros avalados por Alekhine y que en Cuba realizo una amplia vida competitiva por varias décadas y fue figura importante del ajedrez cubano, estoy recopilando toda la información posible del Maestro tan apreciado y admirado por muchos, agradecería cualquier dato me fuese enviado a chesscom@hotmail.com
Ya varios amigos cubanos me han contestado a la convocatoria que hice en facebook, pero también quisiera a los ajedrecistas de Argentina, donde tengo varios alumnos, si saben de la hermana del maestro, Amelia Pérez de Navas , de quien tengo referencias que participó en eventos de ajedrez en Córdoba, Argentina.

Fotos de sus últimos años, así como de sus artículos en Jaque Mate tengo algunos, pero aunque incluso se dio el caso de que a un personaje de una película se le dio el nombre de Francisco J. Pérez y hay varias fotografías del funeral del personaje de la película, bien a bien no he podido localizar el destino de sus restos en Cuba. Recopilé algunos expedientes de cuando fue tratado en la Covadonga, pero me queda claro que se restableció de ese ingreso, pero no tengo información de causas de su deceso en 1999, a pesar de que en ese mismo año tuve oportunidad de conversar con él pocos meses antes de su fallecimiento.
Cualquier información se agradecería mucho, pues fue un personaje muy importante para la historia del ajedrez en Cuba y en España.

4/9/2014

Pereza obliga, Ajedrez y Lafargue.





Para Claude Proudhon,  el ganar demasiado dinero vendiendo su cerveza le parecía poco leal, por eso solo agregaba una pequeña cantidad, en la que valoraba su trabajo personal, al costo real de fabricación. No quería que nadie pagase más de lo debido. A su hijo Pierre-Joseph, le decía que “la ganancia” era un ingreso no ganado, no merecido. Con ese modelo, Pierre-Joseph Proudhon desarrollo una filosofía que atrajo a muchos, entre ellos a un cubano nacido en Santiago de Cuba, de familia franco caribeña proveniente del Haiti que se insurreccionó a finales del siglo XVIII. Paul Lafargue veía con tristeza en su infancia como el trabajo esclavo sobrevivía en Cuba y como las enormes riquezas de la sacarocracia, a la que su propio padre pertenecía, crecían en esa búsqueda despiadada de aumentar la riqueza, no importando que para ello se rasgase centímetro a centímetro con el látigo del capataz la piel de los morenos creadores verdaderos de la fortuna que adornaban las grandes mansiones.
Lafargue fue atraído por el pensamiento anarquista de Proudhon, y la lectura de su escrito “La utilidad de celebrar el domingo”, le maravillaba como ese diputado de la segunda república francesa aterrorizaba con sus ideas a los defensores a ultranza de la propiedad y el libre comercio. Proudhon termina preso por Napoléon III, perseguido por los ataques que hace del pequeño Napoleón en su diario la Voz del Pueblo, cuando Lafarque solo tiene 7 años.
Pero aunque Proudhon es un verdadero filosofo proletario, como lo calificaría Marx, su juez póstumo, no convence completamente a Lafargue, que termina acercándose más a las ideas de su futuro suegro Carlos Marx.
Lafargue estudia medicina en París, pero no sale de su principal centro de ajedrez, el Café de la Regencia, muy cercano a la Opera, donde poco a poco se va a acercando al grupo de distinguidos intelectuales que se dedican afanosamente a la improductiva actividad del ajedrez. Ociosidad de rico pareciera la principal ocupación de Lafargue, pero realmente se esforzaba tanto en sus estudios como en disfrutar de su tiempo libre.
Pero Lafargue, tras algunas participaciones políticas estudiantiles, fue prácticamente expulsado de Francia, pues querían que las universidades francesas estuvieran libres de su influencia, pues les parecía tan peligroso como el “diputado Proudhon”.
Se refugió en el formal Londres y pasó al Simpson Divan, donde pronto se destacó como un temperamental jugador de ajedrez, y de la medicina, pasó al periodismo. Pero siempre anarquista y demasiado impulsivo para el gusto inglés.
Ardoroso en los debates y muy emocional en su relación con Laura Marx, la segunda hija del autor de “·El Capital”,  a quienes conoce en Londres, despertaba mucha desconfianza en el austero alemán. Hijo de esclavista y más que capitalista, prácticamente señor feudal, de quien se decía era uno más de aquellos dueños de haciendas, vidas y honores, ardoroso y repelentemente acaparador de cada momento de su hija Laura, temía Marx que fuese lance temporal ese asedio que parecía hechizar el corazón de su pequeña y que pronto la abandonaría, tal vez para alguna aventura anarquista en la lejana Cuba que luchaba por su libertad.
El caso es que Lafargue, con su ajedrez, parecía la viviente representación del subjetivismo, que disfrazado de recreación y desarrollo cultural y emocional, parecían más un elogio a la pereza, que además Paul defendía como un derecho humano tan importante como cualquiera proclamados por los ideólogos de la revolución del 1789.
Pero el persistente Lafargue venció las resistencias de Laura primero, y luego de Karl, y el mismo año que comienza la lucha por la libertad de Cuba, con el grito de la Demajagua, casa con Laura. Y como comentaría alguna vez, estuvo a punto de irse a combatir a sus tierras orientales de Cuba, donde toda esa zona de Vuelta Arriba se incendiaba en la lucha por la libertad.
No resistió el llamado de las luchas de la comuna de 1871 en París y con Laura en mano, volvió  a París, para luego ser obligado a exiliarse, pero ahora en España, donde tendría contactos ajedrecísticos y políticos con algunos cubanos radicados en España. Termina en Barcelona más dedicado a la lucha anarquista en Cataluña que a su retorno a Cuba.
Dos años después de su llegada a España, tendrá que regresar a Londres, pues siempre emocional, pronto chocó con los dirigentes de movimientos anarquistas catalanes y madrileños.
Llaman la atención algunos escritos en que expresa su desilusión por la medicina, a la manera en que la practican en su tiempo los europeos y prefiere curar intelectos, y dedicarse a la litografía. Y así como Proudhon tuvo que ver con la Segunda República, Lafargue, desde Londres, y siempre inquieto, quiere participar de la Tercera República Francesa con Adolfo Thiers.
La segunda Internacional lo tiene como dirigente y el diario parisino La Igualdad como editor, cuando escribe y publica “El derecho a la Pereza”, que algunos consideran el segundo libro socialista más leído en su tiempo detrás de El Capital de Marx. Lectura obligada para ajedrecistas, decía el Comandante Alberto Bayo, quien preparó en México a Fidel Castro para su lucha en Cuba casi un siglo después de la Demajagua, y tremendo impulsor del ajedrez en la Isla.
Los textos del Diario La Igualdad hablan mucho de cómo actividades como el ajedrez, “que dan libertad a la creatividad más abstracta del hombre” son necesarias ante un mundo que es empujado al Objetivismo por los grandes capitales, que parece inculcar al ser humano a ese concurso que parodiaba Danny De Vito en un filme: “El objeto de la vida es ganar dinero y el que gana más dinero al final de su vida es el ganador”. El triunfador entonces es el más rico del panteón. Entonces vale de todo y todo se vale, haciendo ridícula la actitud de Claude Proudhon. En esa visión, todos los ajedrecistas, excepto aquellos que ganan miles de dólares por partida como los convocados por Sinquefield, son unos imbéciles.
Lafargue decía que nada igualaba al hombre como la lucha intelectual ante un tablero, pero en eso estaba equivocado en cierto modo, pues el dinero hace la diferencia entre ajedrecistas. Si un ajedrecista es rico y puede pagar costosos entrenadores como Chuchelov, radicar en Hungría, Italia o Estados Unidos, conforme convenga, para participar en fuertes torneos y convivir y aprender de los grandes jugadores, con todas esas ventajas, competirá en desigualdad con un iberoamericano, procedente de los Andes, cuya familia tiene que sacrificarse para que vaya escalando, hijo de la meritocracia, poco a poco hacia la cima del ajedrez. No son las mismas condiciones de Caruana que las de Cori, no hay equidad absoluta en ajedrez aunque tengan la misma cantidad de piezas y jueguen en el mismo tablero.
Lafargue se suicido con su esposa en 1911, cuando gozaban de cabal salud y no querían que con siete décadas de edad encima y tras una vida plena, terminar dependientes. Murió con mucha menos fortuna que con la que nació. Medio siglo había pasado desde que en sus artículos en La Emancipación glorificaba actividades como el ajedrez, que pugnaba fuera enseñado en los Liceos, porque así los niños franceses entenderían que los reyes no son nada, si no están los peones, y que el tiempo debe vivirse, que los trabajadores tienen derecho a dejar la producción unas horas al día, para hacer lo que se les venga en gana sin ser acusados de vagancia, mientras que sus patrones sin ningún esfuerzo quieren ganar más, buscando ahorrar en gastos, con dos estrategias básicas para ello: menos salarios y pagar menos impuestos.

Kasparov y la Rebelión del Atlas.




Según Ayn Rand; “Si viese usted a Atlas, el gigante que sostiene al mundo sobre sus hombros, si usted viese que él estuviese de pie, con la sangre latiendo en su pecho, con sus rodillas doblándose, con sus brazos temblando, pero todavía intentando mantener al mundo en lo alto con sus últimas fuerzas, y cuanto mayor sea su esfuerzo, mayor es el peso que el mundo carga sobre sus hombros, ¿qué le diría usted que hiciese? [...] Que se rebele”
La ganancia económica, el flujo del dinero no se logra de la manera en que actúa la FIDE actualmente, fue el reclamo persistente de Kasparov. La FIDE ha fracasado como empresa, apuntó una y otra vez.
Que la FIDE ha fracasado en muchas de sus tareas, es muy posible, y esperado, pero que el aspecto de atraer a los grandes capitalistas no creo que sea la misión prioritaria.
Que muchas personas en la actualidad digan que lo importante es conseguir dinero para el ajedrez, me recuerda aquello de que en Estados Unidos, o precisamente en Nueva York, donde vive Kasparov, todo se puede comprar con dinero. El Olimpo ahí tiene dirección: Park Avenue 740. Ahí un ejecutivo se disculpa de haber gastado millón y medio de dólares en la remodelación de su oficina mientras su compañía se iba a la quiebra, para luego ser rescatada por Obama con “refuerzos gubernamentales”

En 1991, el Club del Libro del Mes, en cooperación con la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de América, hizo una encuesta entre los miembros del club preguntándoles qué libro había marcado una diferencia en sus vidas. La “Sagrada Biblia” fue el primero de la lista, y "Atlas Shrugged" ("La rebelión de Atlas") el segundo.
La influencia de la autora, Ayn Rand, la que decía que se valía hacer de todo para ganar dinero, sin trabas morales ni remordimientos por hacer que los que menos tienen tengan menos, parece permearse en algunos ajedrecistas de élite, como parece pasar con Kasparov quien declara que el capitalismo no le ha fallado a la gente, sino la gente al capitalismo.
Objetivismo parece ser la divisa Kasparoviana, aplicándolo a un ambiente tan subjetivo como es el ajedrez, que casi es la expresión más acabada del esfuerzo sin producción material, sino solo subjetiva e inmaterial.
Los votos los midió en millones de dólares y decía poner 10 en un día, y cuando Kirzan dijo que conseguía veinte, dio pie para que Kasparov lo señale como falso, pues el éxito de su ideología es que todo se tasa, y que el indicador de la FIDE deben ser los millones de dólares que circulan.
Pero hay muchos “Atlas” que no están dispuestos a cambiar de tarea y seguir con la carga en sus hombros.