25 may. 2014

GM Dragoljub Velimirovic 1942-2014.


El 22 de mayo mientras esperábamos el arranque del Torneo Interior de la Facultad de Ciencias de la UNAM, jugaba un blitz de 3 minutos con, Renato Enríquez,  uno de los participantes y en un gambito Göring hice una jugada que condenaba la teoría y el Maestro Benito Ramírez, quien durante un lustro manejó los eventos de Ajedrez en Ciudad Universitaria, hoy jubilado, comentó: “Velimirovic jugaba ahí Db3”
Lejos estábamos de pensar en esos momentos que esa gran jugador fallecía en Belgrado tras larga enfermedad.
Aunque conocíamos sus partidas y muchos de sus trabajos, Benito y yo conocimos personalmente al GM Velimirovic en Niza, Francia; en 1974, exactamente unos 40 años. En ese lugar, donde se jugó la Olimpíada Mundial de Ajedrez, Velimirovic obtuvo dos medallas de plata, la individual y por equipos, a sólo un año de haber logrado su título de Gran Maestro Internacional.
Velimirovic fue hijo de la maestra Jovanka Velimirovic, la primera campeona femenil de  Ajedrez de Yugoslavia y quien falleciera poco tiempo después de ver a su hijo convertido en gran maestro.
Velimirovic nació en Serbía y desde 1960 vivió en Belgrado, representando a Yugoslavia en muchas ocasiones hasta que esa nación formada por diversas repúblicas se desintegró , y luego jugó por Serbia hasta su muerte.
En la sección de aperturas de la principal revista yugoslava, Sahovski Glasnik, que se denominaba Teoriski Bilten, Velimirovic publicó muchos análisis sobre el gambito Göring y en los años 1967-1969, yo era asiduo a estudiar sus notas y lo practique frecuentemente. Claro que al conocerlo en 1974 no perdí oportunidad de tratar de tomar notas sobre sus ideas y adquirí un libro sobre matches URSS vs Yugoslavia con muchas notas añadidas por el gran maestro.
Pero fue a partir de 1987, tras un mundial de cadetes en Austria donde me encontraba como entrenador que realmente tuve más contacto con él. Ya muchos maestros de Yugoslavia eran frecuentes competidores en torneos abiertos en Austria y realmente eran los amos del circuito que no era frecuentado por la masa de grandes maestros soviéticos.
Después vineron las guerras en los Balcanes tras la desintegración de Yugoslavia, que era como una Unión de diversas repúblicas de varias etnias y religiones. Los genocidios estuvieron a la orden del día y muchas hermosas ciudades de Yugoslavia quedaron semidestruidas por las guerras de los que antaño eran compatriotas. Los equipos yugoslavos de ajedrez, los mejores detrás de los soviéticos, sufrieron la diáspora y ahora unos juegan por Croacia, por Bosnia, Eslovenia, pero Velimirovic siempre se quedó en Serbia, como Gligoric, y eran la referencia del ajedrez de Belgrado, la otrora gran capital de Yugoslavia. Para muchos ajedrecistas que crecimos admirando el ajedrez yugoslavo nos causó pesar los sufrimientos de muchos ajedrecistas que en un tiempo estaban unidos y ahora militaban en bandos contrarios en donde las crueldades se dieron al mayor exceso.


Velimirovic fue muy popular, y muy admirado, era el “segundo Tal”, pero después de 1990, con tanto problema político, los torneos en esa zona geográfica ya no fueron tan frecuentes y su nombre ya no fue tan mencionado. Para los nacidos después de la desintegración de Yugoslavia tal vez sea desconocido, como para muchos lo son los nombres de otros grandes maestros de ese país, como Boris Kostic, que tantas enseñanzas brindó a México, Milan Vidmar, Gligoric, al que todos leíamos, Ivkov, Velimirovic, Parma, Trifunovic, Maric, Marovic, Matanovic, Matulovic, Pirc y tantos otros….