22 feb. 2011

Un testimonio de Don Bruno

Bruno Schwebel
■THEODOR SCHWEBEL (PADRE)
■THERESIA SCHWEBEL (MADRE)
■HELMUT SCHWEBEL (HERMANO)
Mi padre (Theodor Schwebel, Nac. 31.8.97) era judío y también miembro del partido social-demócrata de Austria. Poco después de la ”Noche de Cristal” huyo, llevándose a mi hermano Helmut (Nac. 6.9.26); cruzaron ilegalmente a Francia en la frontera franco-alemana en Lauterbourg. Entretanto, mi madre Theresia (Nac. 3.3.02) y yo, Bruno Schwebel (Nac. 16.9.28), permanecimos en Purkersdorf (cerca de Viena) por algunas semanas para vender muebles y enseres domésticos y prepararnos para el viaje. Partimos de Viena por tren el 10.12.38, siguiendo la misma ruta que habían tornado mi padre y hermano, llegando a Paris el 22 de Dic. de 1938.

Mi hermano y yo fuimos internados en una pensión para niños judíos en Montmorency, cerca de Paris, dirigida por la organización internacional OSE. Mi madre encontró empleo en la misma pensión.

Cerca de un año después, cuando se declaró la guerra entre Francia y Alemania, mi padre fue internado como ”ciudadano de país enemigo” en un campo de concentración francés. Yen junio de 1940, cuando las tropas alemanas ya se acercaban a Paris, mi madre, hermano y yo huimos a Montauban en el sur de Francia. Con el desmoronamiento de las autoridades civiles francesas, mi

padre pudo salir del campo y reunirse con nosotros en Montauban. De ahí en adelante, la meta familiar era conseguir una visa – cualquier visa, para el país que fuera. Las únicas posibilidades practicas eran México y Nueva Zelanda, ya que las ”cuotas” para otros países como los Estados Unidos o Inglaterra estaban completas o el papeleo burocrático correspondiente era demasiado lento.

Finalmente, el 6 de Nov. de 1941, el Sr. Gilberto Bosques, Cónsul de México en Marsella nos extendió una visa para México. Si no hubiera sido por la postura antifascista del gobierno de México, así como la iniciativa personal del Sr. Bosques para salvar la mayor cantidad posible de gente cuyas vidas estaban amenazadas por el fascismo, probablemente mi familia y yo no hubiéramos sobrevivido.

Organizaciones judías social-demócratas de México financiaron nuestro pasaje en el ”Nyassa” de Lisboa a Veracruz, México, que zarpo los primeros días de febrero de 1942. Infructuosamente tratamos varias veces de cruzar de Francia a España. En un intento de cruzar la frontera saliendo de Pau, el 31 de Dic. de 1941, la frontera estaba abierta y abordamos el tren para iniciar nuestra jornada de 2 días a Lisboa. Después de permanecer 1 mes en la capital portuguesa y 1 mes en el Nyassa, llegamos a Veracruz, donde fuimos acogidos como refugiados políticos.

Mas de 50 años después, en noviembre de 1993, fue para mi una experiencia conmovedora así como un gran honor participar en el descubrimiento de un busto de Gilberto Bosques en el ”Instituto del Derecho de Asilo y las Libertades Publicas”, en Coyoacan, Ciudad de México. La ceremonia fue organizada por el ”Instituto de Investigaciones Interculturales Germano Mexicanas” y por la comunidad de exilados de habla alemana de México, como reconocimiento a las acciones humanitarias del Sr. Gilberto Bosques.

Bruno Shwebel – Mayo, 1997