14 oct. 2013

El encuentro de dos mundos, Gonzalo Guerrero y el ver en Ajedrez.




En ocasión del 12 de octubre di una conferencia a estudiosos de la historia militar sobre la importancia de un entrenamiento adecuado ante cosas nuevas y relaté la experiencia de Gonzalo Guerrero.
Este personaje tuvo una larga vida para la época, murió a los 66 años, pero además prácticamente vivió dos vidas, pues hasta los 31 años fue soldado español y luego, tras naufragar en las costas mexicanas pasa de ser prisionero, esclavo, ciudadano más de una cultura totalmente desconocida antes para él, hasta ser preparador militar, y muere luchando, defendiendo a su gente, a aquellos tan diferentes a él, pero que él aceptó como semejantes y los amó profundamente.
El caso es que enseño a sus pupilos a interpretar al enemigo, a ver lo que antes no veían.
En el ajedrez uno sabe que sus alumnos progresan cuando ven lo que antes no veían, cuando comprenden lo que pasa, ven lo que su enemigo trata de hacer a tiempo para prevenirlo.
El ver es importante, pero el ver oportunamente. No sea como esa historia de un ciego que recupera la vista un segundo antes de que lo embista un camión. Comienza a gritar ¡Veo, puedo ver! Y solo poco antes de que un camión a alta velocidad se acerca a donde está.
El chiste es ver las cosas y poder actuar con esa información.
Gonzalo Guerrero les decía a sus guerreros mayas que cuando vieran que los españoles hacían determinados gestos es que planeaban atacar de cierta manera. Si ponían su arcabuz en cierta posición, estaban cargando el proyectil y la pólvora y eran segundos aprovechables para atacarlos. El caso es que los mayas habían visto todo tipo de acciones de parte de los españoles, pero al no saber que hacían, no actuaban de acuerdo a ello y se daban cuenta de los efectos demasiado tarde.
Gonzalo Guerrero hizo que la intentada campaña de Montejo contra los mayas fuese un fracaso, pues se adelantaba a las acciones de los que acompañaban a Montejo, mientras estos no interpretaban a tiempo las acciones de los mayas que peleaban al lado de Gonzalo Guerrero.
Guerrero se ponía en los zapatos de su enemigo y trataba de identificar planes y maniobras, los españoles no respetaban a su enemigo, los veían como salvajes y no era así, poseían su propia tradición militar y habían aprendido las técnicas nuevas para ellos que usaban los españoles y estaban preparados para refutarlas.
Los españoles iban subestimando al enemigo, basados en apariencias que interpretaban como de gente ignorante, los mayas, instruidos por Gonzalo Guerrero sabían mucho de los españoles, sus fortalezas y amenazas, por ello dieron más lucha que otros naturales que se opusieron a los recién llegados que llegaban a destruirlo todo sin valorar nada.
Gonzalo Guerreo supo aceptar a esos seres diferentes que conoció y aún sabiendo que a la larga la lucha era inútil, con aquellos seres que aprendió amar quiso su suerte echar, pues sus hijos eran hijos de esa tierra, su amada mujer era de esa tierra, y esa gente era ahora su gente…
Respetar al contrincante permite ver cosas, y cuando uno ve en el tablero cosas, señales, indicios, aspectos que antes no veía, sabe que uno esta progresando.
Como cuando escucha palabras que antes sonaban como sonidos raros y comprende uno que son expresión de sentimientos y le hacen temblar el corazón, uno sabe que es algo más de lo que era antes….