22 oct. 2015

El Film sobre Boris Gelfand, algo que todo padre o entrenador de niños ajedrecistas debe ver.





Ahora que “Jugada Maestra” (Pawn sacrifice) es el filme que todos los ajedrecistas quieren ver, ya sea en cines, o comprado en tianguis o en Amazons (muchos me preguntan si en las memorias de tablets pensé que debiera ser incluida), yo quisiera motivar a todos los padres de niños ajedrecistas y a entrenadores a que conozcan un film: Álbum 61, que trata sobre la biografía del GM Boris Gelfand, y que creo que si es imprescindible en una colección para poner en tablets y computadoras.
El GM Boris Gelfand fue uno de los niños más prometedores de la URSS, nacido en Bielorrusia y hoy de nacionalidad israelí, llegó a empatar el match por el campeonato mundial con el GM Anand, pero no obtuvo el título al perder los desempates en partidas rápidas.
En el film se habla del importante papel de Abraham Gelfand, padre de Boris, y como apoyó a su hijo en su ascenso por el ajedrez. El padre de Gelfand llevaba registro de cada momento de la vida de su hijo, reuniendo álbumes muy detallados, donde se conservan incluso los boletos usados en los viajes de su hijo. De ahí viene el título del film, dirigido magistralmente por Halil Efrat, terminado en julio de 2013, con una hora y diez minutos de duración.
Este se sitúa en el match por el campeonato mundial de 2012 que tuvo por escenario el impresionante Museo Tretyakov de Moscú. 20 dias de mayo, en una lucha que tenía en premios dos y medio millones de dólares. 6 a 6 en partidas serias y en las rápidas 2.5 a 1.5. O sea Gelfand realmente perdió por la más mínima diferencia. 16 partidas, 13 tablas, y solo tres partidas decididas, en que el jugador con blancas ganó en esas tres ocasiones. Gelfand abrió el marcador en la séptima partida de las 12 pactadas a ritmo de torneo serio, y en la octava Anand emparejo, para luego entablar otras cuatro partidas y terminar esa fase. En la segunda partida de la serie de rápidas, Anand con blancas vence y eso, y otras dos tablas, le permiten retener el título.
En el filme se observa la alegría del grupo que apoyaba a Gelfand, incluyendo sus primeros profesores de ajedrez desde que tenía 5 años, hasta su actual entrenador, con casi 20 años de trabajar con él, Alex Huzman.
Existen interesantes escenas del grupo de entrenadores de Gelfand y sus reuniones durante el match. Todo lo dicho y visto allí es de valor no solo para entrenadores y padres, sino para todos los que gustan de jugar ajedrez en torneos.
La manera en que los entrenadores trabajaban con los niños en la URSS, como Gelfand lo hizo de los 5 a los 11 años, en que llegaban a trabajar 5 sesiones de tres horas a la semana; y que el director del filme ilustra muy bien y gráficamente con escenas de cómo los niños soviéticos se empeñaban al estudiar y competir en ajedrez, es altamente dramático. Uno puede observar como los niños se involucran totalmente en sus tareas y lo duro que era avanzar en ese medio de tan alto nivel de ajedrez. Por eso del ajedrez escolar pasaban al ajedrez de máximo nivel mundial y ganaban todos los títulos.
El filme muestra claramente el secreto de la escuela soviética de ajedrez y el papel que desempeñaban padres y entrenadores.
En un reciente artículo, el GM Gregory Serper describe esas durezas y relata casos de jóvenes ajedrecistas soviéticos ante el fracaso llegaron al suicidio, como el hijastro de Vasily Smyslov, que quedó cuarto lugar en el mundial juvenil y posteriormente acabó con su vida.
En el medio occidental pasó otro tanto, como son los casos de Raymond Weinstein, el segundo Fischer, un maestro internacional muy joven que derivó en sicópata y asesino, pasando su vida en un penal. Había logrado grandes éxitos en los Estados Unidos pero a pesar de que descollaba internacionalmente antes de cumplir 20 años, no resistió la presión y se desquició.
El filme demuestra la meta de vida de Abraham Gelfand por apoyar a su hijo. Desgraciadamente no vivió lo bastante para ver a su hijo en la cima en ese evento en el Museo Trytiakov de 2012. El filme es un verdadero tributo a su esfuerzo y a los logros del GM Boris Gelfand.