25 dic. 2011

Estudiar aperturas.

Ando en dos proyectos muy ambiciosos, uno, el de escribir una Historia del Ajedrez en México bien documentada con cientos de documentos escaneados y facsimilares; y el otro proyecto una guía muy completa para repertorios de apertura con los que se optimice cada minuto dedicado a su estudio, así como contenidos de otras materias, de medio juego y final; para poder dotar a un jugador de lo que realmente necesita estudiar de la apertura de acuerdo a necesidades muy específicas y niveles bien determinados.
El acopio de material es tremendo en ambos casos, pero en lo que toca a aperturas el consumismo es desenfrenado, casi hay diez veces más material sobre aperturas de ajedrez que sobre las otras dos fases, el medio juego y el final, juntos. Ha sido inútil todo lo que comentan los principales entrenadores sobre lo importante que es situarse prioridades en el estudio y no dejarse llevar por el imán de dedicarse a estudiar aperturas. Para comprar material de aperturas parece que todo mundo tiene la cartera dispuesta, para otros estudios, tal vez mucho más importantes, no hay ni ganas ni lanas.
Existen varios sitios web que venden estudios de aperturas como Chess Publishing, Chess Vibes Opening, Schach Archivs, etc; así como la ECO de Yugoslavia, versiones digital e impresa; así como el Chess Base Magazine.  Tan solo en Rusia y Ucrania hay seis servicios generales y personales que elaboran material de apertura. Una recopilación de tal material me ocupo un total de 375 gigas y tan sólo una revisión rápida me tomo una decena de horas.
El estar elaborando ese proyecto me ha trastornado los horarios y realmente no se que tanto uno está avanzando entre el laberinto de preferencias y opiniones de grandes maestros, todos de muy tomarse en cuenta.
Hay de todo, por ejemplo: un gran maestro en 2011 da como novedad muy importante una variante que Frank J. Marshall utilizó en unas simultaneas en 1911. Aunque hay que aclarar que sólo aparece en el “American Chess Bulletin” de ese año, y no se le vuelve a encontrar en ninguna otra publicación, por lo que es normal que el gran maestro moderno haya cometido tal error. Si quiere sorprender a alguien emplee o algo muy novedoso o algo que ya haya sido olvidado.
De los videos ni hablar, cientos sobre aperturas y la mayoría, sobre todo los del ICC, sumamente aburridos, pero hay que verlos todos, en inglés, en ruso y en castellano. Los de Roman Lab son los más pasaderos, en segundo lugar los de Foxy Openings. En total tengo un absurdo total de 247 videos. Por supuesto que no los he podido ver todos.
Luego hay la serie de videos mezclados con Chessbase que la propia compañía alemana chessbase ofrece. Ya van más de 60 en la serie. De plano ya los guardo en una versión si video, solo con sonido, que ocupa la mitad de espacio, aunque sean las mismas 4 horas promedio de “instrucción”, así entre comillas.
En ocasión de mi colaboración en el XXIII Carlos Torre in memoriam 2011 me puse a recolectar estudios sobre el Ataque Torre y a trabajar mucho analizando el sistema y prácticamente ya elaboré un libro propio sobre el Ataque Torre, tomando como guía un esquema que estuve elaborando hace unos veinte años con el MI Jesús Rodríguez, varias veces campeón de Cuba y con el que puede laborar mucho tiempo en México y en Cuba.
Así que pronto sacaré un estudio especial muy amplio sobre el Ataque Torre actualizado hasta lo que será el cierre de edición de  31 diciembre de 2011.