5 mar. 2016

XVII Olimpíada de Ajedrez. La Habana, Cuba 1966 Tercera Parte.





El Primer Salto de Calidad del Ajedrez Cubano.
En 1958 el ajedrez cubano tenía ya un marcado nivel superior al promedio de los países iberoamericanos.  Pero los tiempos en que se realizaron matches por el campeonato mundial patrocinados por los magnates de la sacarocracia estaban lejanos ya. También las glorias aisladas de un genio como Capablanca ya poco tenían influencia sobre la vida ajedrecística habitual en la Isla.
Pero al triunfo de la Revolución, algunos de sus dirigentes, como el comandante Alberto Bayo y principalmente Ernesto “Che” Guevara, vieron en el ajedrez una arma cultural, social y política, para la revolución cubana, como lo fue para la revolución rusa.
Tras de que Cuba estableció nexos estrechos con la Unión Soviética, se comenzaron a realizar los Torneos Capablanca in Memoriam, con la participación notable de los mejores ajedrecistas de los países del bloque socialista, como eran la URSS, la República Democrática Alemana, Hungría, Checoeslovaquia, Polonia, Yugoeslavia, Rumania y otros, que eran las naciones líderes del ajedrez entre 1955 y 1989.
Ya desde 1962 se hicieron planes sistemáticos de promoción del ajedrez entre la población, adaptando programas exitosos en la URSS, pero dando un toque cubano. Como se dice ahora, “se tropicalizaron” los métodos promocionales  Pronto de una federación con 5000 miembros se creció a una robusta de más de 100 000 de miembros.
Se realizaron acciones paralelas de masividad y de elevación de calidad. Con fondos mayores a los que contaban veinte federaciones iberoamercanas de ajedrez juntas, el ajedrez dio un gran salto de calidad.
Parte importante, y estrechamente relacionada con la olimpìada de ajedrez en La Habana 1966, fue el curso que dio el GM Leonid Alexandrovich Shamkovich a los mejores jugadores cubanos de la época.

He podido examinar las notas que tomaron los ajedrecistas cubanos, el maestro internacional Jesús Rodríguez, el maestro internacional Eldis Cobo y el maestro Hugo Santacruz, asi como los apuntes del GM Shamkovich que preparó para dar dicho curso y me parece muy moderno, muy concreto y toca temas básicos. 

El Programa de 400 horas en diez semanas fue el siguiente:
Examenes de Ubicación y Auto identificación de deficiencias.
Aperturas:
Como se deben tratar las aperturas
Selección y tratamiento de las aperturas
El factor tiempo: el tiempo y el desarrollo
Medio Juego.
Ideas Estratégicas Fundamentales
La preparación técnica para un torneo
Preparaciòn física.
Adecuacion sicológica.
Ejercicios tácticos diarios y como escogerlos.
Agendas y Bitacoras.
Finales:
El análisis de los finales.
Curiosamente este fue el plan original, pero en la práctica vario mucho lo planeado con lo que se hizo, como se me hizo evidente al comparar las notas de Shamkovich con las que tomó Jesús Rodríguez.
Al actuar por parejas, Shamkovich hizo muchas variaciones a su plan de trabajo, que por otra parte seguía un modelo que ya se había establecido en la URSS desde mucho antes de 1966.
Lo que fue evidente es que tras este curso, los ajedrecistas cubanos tuvieron un excelente desempeño en el evento y posteriormente los miembros del equipo de 1966 contribuyeron a la formación de otras generaciones.  Ya por 1970 en Cuba trabajaría el GM Vladimir Antoshin y en 1975 el ajedrez cubano seria influenciado por el GM Ulf Andersson.