1 feb. 2018

Las enseñanzas del Dr. Adriaan D. de Groot




Parte I. “El proceso de razonamiento en Ajedrez”
Por MI Raúl Ocampo Vargas.

Durante la recopilación de información que realice en la preparación de un libro que, por encargo del departamento editorial de filosofía de la Universidad Internacional de la Florida, realizo sobre el tema de la Psicología Educativa y el Ajedrez, estuve analizando notas que tome en una serie de conferencias realizadas en Leyden hace una década en honor del Dr. Adriaan D. de Groot, notable psicólogo y maestro de ajedrez, autor del libro “Thougt and Choice in Chess”, texto muy popular en los años 1960s. Me surgió la idea de hacer una reseña de ese libro en base a su reedición de 1998. Cuando estuve en Leyden intenté adquirir algunos de sus textos, preferentemente los traducidos al inglés o al alemán. Pero mi intento fue infructuoso. Posteriormente en una vista a Ámsterdam, al regreso de Ginebra donde representaba a México en la Organización Internacional de las Migraciones, pude hablar algunas palabras con él, que a sus 81 años mostraba una gran claridad de pensamiento y, sobre todo, una gran paciencia para este interlocutor que en una mezcla de inglalemán lo acosaba a preguntas. En una ocasión, a través del email de su sobrino Luther Bohm, trate de que me diera su opinión sobre un artículo mio sobre el proceso de razonamiento en la resolución de problemas, pero sólo me escribió que era interesante y que investigara más los trabajos del Dr. Vigotski, pues estos le habían cambiado algunas ideas de su trabajo publicado en los años 1960s, cuando aún no se conocía lo que Lev Semionovich (Vigotski) había escrito en los años 1930s.
Mi última comunicación, no respondida, fue el envió de una reseña sobre el libro del Dr. Lopez Michelone sobre el Ajedrez a la Ciega y una nota sobre un libro del Gran Maestro Tisdall.
El caso es que a finales de julio de 2006 estaba yo preparando una reseña del libro “Thougt and Choice” y no sabía donde publicarlo, si en inforchess, notichess o en sitio sobre psicología de la Red Escolar de la SEP. En eso llegó la noticia del deceso, a los 91 años, del Dr. de Groot, en agosto de 2006.  Aparecieron extractos de sus trabajos y artículos por toda la Internet. Varios de ellos, traducidos por el Dr. Bohm al alemán me fueron enviados, además de un par de notas inéditas sobre algunas consideraciones que el Dr. de Groot hizo sobre los trabajos de Vigotski. No me queda claro hasta que momento conservó la lucidez el Dr. de Groot, pues el sobrino refiere que la última comunicación que hice en 2005 la había contestado y era yo quien no había dado reporte de recepción. De hecho esa contestación nunca me llegó.
Las dos preguntas claves en que a ambos teníamos interés común eran:
¿Cómo los jugadores aprenden y mejoran en ajedrez?
¿Cómo piensan sus jugadas los ajedrecistas?
El ajedrez es un juego para razonar, pero a los principiantes casi nunca se les enseña como razonar.
De acuerdo a las escuelas de enseñanza de ajedrez de que soy seguidor, la Soviética fundamental  y la cubana, la china y la ucraniana como derivadas, trato de desarrollar el razonamiento conceptual en los alumnos, así como trasladar las nociones en conceptos y los conceptos aplicarlos a especificidades. Pero todo el tiempo tengo que examinar los procesos de razonamiento en ajedrez que tienen mis pupilos y establecer las diferencias con el proceso que consideran adecuadas las escuelas mencionadas. Generalmente me encuentro con jugadores con malos hábitos de razonamiento firmemente arraigados y los identifico gracias a muchas recomendaciones del Dr. de Groot de acuerdo a sus llamados protocolos, si bien utilizo más las técnicas preconizadas por el MI Zlotnik para evaluar a jugadores, y las posiciones que seleccionó el MI Ziatdinov en su GM-RAM, así como fundamento los diagnósticos con modelos creados por Leontiev y Luria, seguidores del mencionado Lev Semionovich Vigotski. Pero como los protocolos del Dr. de Groot me fueron conocidos al menos una década antes que las proposiciones de Zlotnik, no han dejado de influir sensiblemente en mi práctica como entrenador.
¿A que me refiero con los protocolos del Dr. de Groot?
Allá por el final de los años 1930s (ya Vigotski había fallecido, pero sus trabajos no fueron conocidos fuera de la URSS hasta los años 1970s, revolucionando el mundo de la Psicología a un nivel que sólo tiene precedente en el Dr. Freud), el Dr, de Groot, decidió registrar el proceso de razonamiento de docenas de jugadores de todos los niveles, con el proceso de determinar como pensaba cada uno, y cuales son las diferencias entre los procesos de razonamiento de diversos niveles de habilidad. A los jugadores les daba una posición y les pedía encontrar una jugada y también verbalizar simultáneamente todo lo que les pasaba por la mente. Estos procesos registrados fueron denominados protocolos.
En su libro “Perfeccione su ajedrez”, Lopez Michelone dice que las conclusiones del Dr. de Groot de sus protocolos fueron las siguientes:
“Los grandes maestros, comparados con los jugadores de club, no consideran, en general, un mayor número de jugadas o variantes. Su análisis es mejor en calidad que en cantidad. Dicho de otra manera, los jugadores débiles pasan más tiempo analizando jugadas malas, mientras que los jugadores fuertes analizan más tiempo las mejores jugadas. Este parece un problema de percepción y no de poder de procesamiento. (La edición que utilizó Lopez Michelone del libro Thought and Choice, fue la de la editorial Mounton & Co. De 1965, en la que yo adquirí en 1996, de la Sport Verlag de Berlin, difiere en algunas cosas, de lo que hablaré más adelante).
“Los jugadores destacados construyen un vocabulario de patrones familiares. (Nota de ROV: Esto lo había demostrado Vigotski que relacionaba el lenguaje con el proceso de razonamiento y de Groot, después de conocer los textos de Vigotski escribió varios artículos para reforzar la idea y cubrir algunas deficiencias en su teoría presentada en su libro de 1965. Esto estoy seguro que Lopez Michelone no lo consideró, ya que en su libro no se menciona para nada ni los trabajos de Vigotski, ni los del MI Ziatdinov, lo que seguramente lo hará en alguna reedición de su muy interesante libro, el mejor escrito hasta ahora por un jugador mexicano sobre ajedrez, sólo inferior a los escritos por el cubano mexicano Andrés Clemente Vazquez). El experimento clave en todo esto lo presentó el mismo de Groot (no De Groot, como lo pone Lopez Michelone). Puso a jugadores de diversas fuerzas a ver una serie de posiciones durante 20 segundos. Algunas eran de encuentros de ajedrez, mientras que otras eran piezas colocadas al azar en el tablero. Al pedirles reconstruir las posiciones, los jugadores fuertes fueron significativamente mejores que los débiles en posiciones de ajedrez, mientras que, en las posiciones al azar, no hubo diferencias entre unos y otros. Este resultado, es claro, se debe a que una posición típica de ajedrez consiste en diversos patrones sobre cómo están colocadas las piezas (por ejemplo el rey enrocado, los tres peones frente a él y el caballo en f3) lo que permite al jugador experimentado reconocer dichas posiciones para guiarse más fácilmente”.
Realmente el libro de López Michelone es pequeño y tuvo muchas limitaciones de espacio, por lo que la parte que dedica al Dr. de Groot no se siente suficiente.
Varios autores reconocen como fundamentales las observaciones del Dr. de Groot y es citado constantemente en los textos sobre razonamiento en ajedrez producidos en Estados Unidos y Europa Occidental. Es natural que en los libros soviéticos, cuyos autores estaban familiarizados con Vigotski, no daban el mismo crédito al Dr. de Groot, pero el psicólogo holandés profundizó más específicamente en ajedrez que Vigotski y los trabajos de este último tuvieron que ser complementados para el ajedrez por el Gran Maestro Nikolai Krogius, que reemplaza como referencia principal a su antecesor Vigotski en los textos de ajedrez. Sin querer ser demasiado severo con López Michelone, es notable que no se menciona para nada en su libro la labor de Krogius, pero es comprensible ya que a pesar de que hay un texto en inglés y otro en español, la mayoría de las obras de Krogius aparecieron sólo en ruso y en ese idioma López Michelone no investigó la bibliografía, lo mismo que la más reciente del Dr. de Groot, publicada sólo en alemán y en holandés.
En el libro “Thought and Choice in Chess” de Groot identifica cuatro fases del proceso de razonamiento de los jugadores fuertes: 1) Orientación de posibilidades, 2) Fase de Exploración, 3) Fase de Investigación, y 4) Puesta a Prueba.
Los jugadores débiles raramente pasan por todas ellas, si acaso alguna. Un jugador intermedio o inferior casi jamás ponen a prueba, entendiendo por ello que tienen que haber pasado sistemáticamente todo el proceso de demostrar que la jugada elegida es mejor que cualesquiera otra de las jugadas candidato (que conduce a una mejor posición, por fuerza, que las posiciones obtenidas por otra), por lo que es la mejor.
Cuando a un alumno le muestro un proceso formal para elegir una jugada, a menudo surge la pregunta: “¿Hay que hacer todo eso?” Y por supuesto la consecuente: “¿Realmente quiero hacer todo eso?”. Esta es una reacción razonable. Si uno no encuentra diversión en hacer los análisis extensos y delicadas evaluaciones de las posiciones que lo demandan, entonces uno no los hará ni ahora ni nunca. A menos que uno le encuentre gusto a eso, las posibilidades de llegar a ser un fuerte maestro no existen.
Cuando a un jugador se le muestra por primera vez el proceso que un maestro sigue para elegir una jugada, este se da cuenta de la verdadera brecha que existe entre él y un maestro, lo que a menudo resulta un parteaguas en su decisión de jugar bien ajedrez. Algunos se rinden, mientras otros se sienten estimulados. El talento y la vocación unidos hacen grandes logros, pero no siempre vienen juntos.
Muchos me preguntan sobre un modelo con el mínimo de requisitos de un proceso correcto de razonamiento en ajedrez. Un proceso genérico de razonamiento. A mi me gustaba un modelo así que me comentaba el entonces maestro soviético Boris Kogan, posteriormente fallecido en los Estados Unidos y un afamado entrenador profesional en el medio oeste americano:
1. Después de la jugada de su oponente, pregúntese a si mismo: ¿qué jugaría si tuviera el turno de nuevo? ¿porqué hizo su última jugada? ¿Cuáles son todas las jugadas que él puede hacer que antes no podía? Concéntrese en las jugadas e ideas de su oponente que le pueden hacer realmente daño. Póngase en sus zapatos. Obviamente si él dio un jaque usted necesita quitárselo, y si él hizo una captura usted necesita recapturar, posiblemente la siguiente jugada tras un zwischenzug (jugada intermedia). Sin embargo, si su jugada no es un jaque o captura, busqué las amenazas que se crearon, otra vez con la pregunta “¿Si fuera su turno de nuevo que jugaría, que puede hacerme que no me gustaría?. Observe las posibilidades de todos los jaques y capturas y todos los jaques y capturas saltando. ( Método Purdy para disminuir errores, algoritmo y acrónimo CAJAS).
2. Para comenzar a buscar la jugada propia, considere todas los jaques y capturas y todos los jaques y capturas saltando, luego, en caso de que alguna pieza esté amenazada, revise el MCABC (mover, capturar, apoyar, bloquear y capturar). Ya con eso, se han revisado las posibilidades tácticas. Si no se ve nada urgente y de consecuencia, considérese encontrar un plan. Para ello hay que evaluar la posición (si no se ha hecho poco antes) desde un punto de vista estático. La “Evaluación Estática”, según Dorfman. Para ello seguimos el algoritmo y acrónimo SERE (Seguridad del Rey, Espacio, Rango, alcance o movilidad de las piezas, Estructura de peones) , por supuesto que la evaluación de material ya la habremos hecho, en un par de segundos. Ya sabemos quien está mejor y porqué. Establecemos una valoración numérica en base a resultados pronosticados. Con una escala de que resultados obtendría  en puntos cada bando en diez partidas. (5 a 5 igualdad, 6 a 4 ligera ventaja blanca, 4 a 6 ligera ventaja negra, 7 a 3 clara ventaja blanca, 3 a 7 clara ventaja negra, 8 a 2 ventaja decisiva blanca, 2 a 8 ventaja decisiva negra, 10 a 0 gana el blanco, 0 a 10 gana el negro.). Si estoy 7 a 3 a mi favor busco atacar si llevo blancas (o 3 a 7 si llevo blancas), si estoy 6 a 4, buscó acumular pequeñas ventajas  si llevo negras, si estoy 5.5 a 4.5 si llevo blancas buscó como mejorar la pieza que tenga peor colocada. Si estoy 4.5 a 5.5 y llevo blancas buscó que concesiones puedo hacer para evitar ser atacado y poder reforzar poco a poco mi posición. Ya estableciendo lo que la posición demanda, establezco mis candidatos. Descarte jugadas potenciales de amenaza que puedan fácilmente ser rechazadas por el enemigo, dejando nuestra posición peor que antes. La lista de jugadas razonables generada son nuestras jugadas candidatas.
3. Encuentre las capturas, jaques y capturas y jaques saltando con que su oponente pueda replicar a cada jugada candidato. Si él puede hacer una jugada obvia a una candidata que uno no pueda enfrentar, descarte esa candidata. Es importante rechazar algunas candidatas que sean obviamente malas, para dedicar tiempo a las verdaderamente factibles, (Método de exclusión o de eliminación).
4. Por cada una de las restantes candidatas, asuma que su oponente hará la mejor contestación y trate de ver que secuencia (corta) es más factible de ocurrir. Siga las consecuencias de cada candidata como si siguiera una rama de un árbol (el árbol de variantes) y hasta que termine una rama, evaluando numéricamente la posición resultante al final de cada rama, no pase antes a  otra rama. Abandone cada rama sólo cuando esté seguro de no tener que revisarla después.
5. Si ve una buena jugada busque una mejor, pero siempre con el control de la situación, y de acuerdo al tiempo de reflexión de que disponga (Auto control, como en STOPS, S de auto control ,por las siglas en ruso de “samocontrol” o en inglés de “selfcontrol”, recordando que T es de Táctica, P de Profilaxis y S de Serenidad). Después de realizar el paso número 4 para cada candidato, se compara las evaluaciones de las posiciones resultantes con la evaluación de la mejor posición que usted haya encontrado y tenemos al “Rey de la colina” (un termino usado por Kogan en los Estados Unidos en base a un programa de TV, también lo utiliza Heisman a menudo. Pero si se nos ocurre otra jugada y la posición resultante de ella es aún mejor, tendremos un nuevo “rey de la colina”.
6. Una vez usted haya terminado de evaluar todas sus jugadas candidatas, la jugada elegida es aquella que inicia la secuencia que lleva a la posición que fue el final “Rey de la colina” . La secuencia encontrada para la mejor jugada es la Variante Principal (VIP)., denominación acuñada por Heisman. Su evaluación de las posiciones en VIP también constituyen la “Evaluación Dinámica” de la posición actual. Si en la VIP hay triunfo forzado, entonces nuestra posición actual está ganada.
Por eso la afirmación de Emanuel Lasker que sólo había que buscar combinaciones en una posición superior era errónea, ya que sólo hasta que hayamos terminado la evaluación dinámica, no nada más la estática, sabremos si se tiene posición superior y para hacer dicha evaluación dinámica habremos pasado por el CAJAS y otros métodos para detectar combinaciones posibles. Es decir, debemos buscar combinaciones en toda posición, y sólo después de hacerlo sabremos quien tiene la posición superior. Este enfoque es lo que hacía a Lasker diferente en su proceso de razonamiento a los soviéticos, constantes buscadores de posibilidades tácticas en posiciones de cualquier valoración estática.
7. Antes de 2004 se realizaba un chequeo final. Se anotaba la jugada elegida y se revisaba rápidamente con “ojos de recién llegado” , como decía el GM Kotov y después se realizaba. Esta práctica era criticada por el GM entonces norteamericano Robert J. Fischer, argumentando que era igual a valerse de notas para ayuda en el juego. En cierto modo tenía sentido, pues este paso ayudó a muchos a disminuir sus errores. Ahora ya no se puede hacer, pues la FIDE determinó que no se puede anotar la jugada antes de hacerla. La idea es que si tras anotar la jugada pretendida, hacer una revisión rápida y notar algún error, no volvíamos a hacer todo el análisis, sino que pasábamos a revisar “el segundo rey de la colina” y si la revisión no le cortaba la cabeza también, era la jugada elegida y realizada.
Entrenadores como Romanovsky y Shereshevsky nos previenen de que este proceso completo no es aplicable a todo tipo de jugadas. Muchas veces sólo hay una manera de quitarse de un jaque, o de salvarse de un mate. Tampoco en posiciones simples o técnicas, como de mate de Rey y Dama contra Rey sólo, o en posiciones básicas, que debemos tener en nuestro RAM al que se refiere el MI Ziatdinov como son los finales de rey y peón contra rey. Pero en posiciones que requieren de que un sistema completo de toma de decisiones se efectúe, este sería el proceso mínimo.
Hablar del Dr. de Groot no puede quedarse en un solo artículo y pretendo hacer otro, sobre todo sobre las aplicaciones que de Groot había encontrado de las teorías y experimentos del Dr. Lev Semionovich Vigotski, que se volvieron “secretos de Estado” en un tiempo en la URSS.


“Si me pierdo, búsquenme en Andalucía o en Cuba”
Federico Garcia Lorca a 70 años de su asesinato.

Santa Cruz a 1 de septiembre de 2006.