21 ene 2015

Lo difícil de los consejos del GM Carlos Torre Repetto.




Desde hace 40 años he escrito e investigado sobre el ajedrez del GM Carlos Torre Repetto; más de 30 artículos, publicaciones en revistas, etc., un gran acervo aumentado con las aportaciones invaluables de sus dos paisanos: Manuel Vega López de Llergo, presidente fundador de FENAMAC y Carlos Manzur Simón y de varios familiares de los maestros rusos Model, Zak, Rokhlin que me permitieron “escanear” documentos personales de los meses en que Torre estuvo en la Unión Soviética.
Para mí está más que clara la influencia que tuvo el gran maestro yucateco en la evolución del sistema de enseñanza del ajedrez en la URSS y como el viaje a Europa de 1925 a 1926 tuvo en la vida del maestro y todo lo que aprendió allá, que, adicionado a la gran base cultural que recibió de su familia que era una de las más destacadas intelectualmente en el Yucatán finsecular y en los albores del siglo XIX, desembocó en una filosofía muy profunda de la vida y el ajedrez que estaba muy lejos de la comprensión del medio en que vivió los últimos cincuenta años de su vida.
La mejor semblanza del Carlos Torre de la segunda mitad del siglo XX me la ofreció su sobrino el Dr. Egidio Torre, que aunque nonagenario, mantiene una lucidez impresionante y una clara memoria de las conversaciones que tuvo con su tío, testimonios de gran peso del alto nivel que alcanzó Don Carlos en todos los niveles intelectuales.
Muchos mitos sobre la situación sicológica del maestro Torre al momento de abandonar su carrera internacional en el ajedrez a partir de 1926 se han desarrollado a partir de los manejos de los enemigos surgidos por la envidia de su talento y el temor a su pensamiento crítico y a la potencial amenaza que veían a sus oscuros intereses.
Tras seis meses de recopilar, ordenar y reorganizar todo el material y ponerlo de manera publicable; gracias al apoyo del buen amigo Osvaldo Valencia, de mi alumno muy estimado Alín Martínez y a la paciente disposición y abierta colaboración de funcionarios de la cultura en el estado Tamaulipas, como el Maestro Arturo Medellín Anaya; espero que pronto se vea publicado una serie de testimonios que demuestren que el GM Carlos Torre Repetto fue víctima de maquinaciones que bloquearon su camino a las más altas cúspides del ajedrez mundial y lo que es más importante, es un ejemplo a seguir por las nuevas generaciones de ajedrecistas iberoamericanos, sobre todo por su conciencia social y su voluntad de superación.
Que se conozca más la obra creativa del maestro Torre y que su memoria sea perenne estímulo a todos los jóvenes creadores de México fue el objetivo principal, más que el de acusar a sus enemigos; pero también se buscó la objetividad y el analizar si su sistema de razonamiento en ajedrez debiera ser el paradigma de la enseñanza del ajedrez en el sector educativo en nuestro país.
Las soluciones de Torre no son nada fácil, exigen entrega máxima y un esfuerzo continuo; acaso eso finalmente le dé su máximo valor, pero también tiene el peligro de desanimar a los espíritus frágiles si no cuentan con la orientación adecuada y oportuna.
Torre en vida sufrió de altibajos en lo que toca al reconocimiento. A momentos era tratado como la gloria nacional y leyenda viviente, en cambio, en largos períodos, olvidado, pues para todos los que personalmente lo conocimos era un enigma que se agrandaba con lo que se decía de él por muchos que lo conocieron en los días difíciles tras de su retiro del ajedrez.
Ahora, casi sin conocerlo, se le loa y se dan grandes discursos sobre su enorme valía, “La gloria, dijo Balzac, es el sol de los muertos”.
Me llamaba la atención que Torre en la URSS recibió extraños “regalos” de sus admiradores y anfitriones soviéticos como los ejemplares de una antigua publicación rusa, del año1871 encuadernado completo, de El Mensajero Ruso. En esa colección aparece la novela Los Poseídos de Fedor M. Dostoyevsky; en que el autor hace un cuadro profético de los revolucionarios rusos y expresaba una ardiente fe en la doctrina cristiana y una incredulidad en cualquiera otra que no fuera esa. Esa obra precedió en siete años a la obra cumbre Los Hermanos Kamarasoff, que la escribió Dostoyevsky en medio de ataques continuos de epilepsia. Esta obra la menciono porque en una carta a Model, Torre lo llama staretz Zozima, que en Los Hermanos Karamasoff es un personaje, un monje anciano, que Fedor Mikhailovich describe magistralmente. En la carta, Torre pide a Model se cuide y le recuerda que Dostoievsky murió de una serie de hemorragias pulmonares, y le pide disminuya el fumar… Consejo que el mismo Torre no siguió.
Si de por si Torre no era muy optimista por naturaleza, la influencia de la literatura rusa, sobre todo con autores como Dostoyevsky, uno de los más profundos conocedores de la naturaleza humana, debió influir más en el pensamiento de Torre que todos los cuadernos sobre marxismo con que lo colmaron durante los meses de visita en la URSS, en la campaña de abierto adoctrinamiento que le planificaron. Terreno fértil para la disidencia ante los poderes del capital, era su mente ya alimentada por las experiencias revolucionarias y la represión que enfrentó su familia que tuvo que exiliarse de México tras la traición de Victoriano Huerta y la persecución de todos los colaboradores de José María Pino Suárez Cámara, vicepresidente constitucional de México y entrañable amigo de la familia Torre Repetto.
Torre fue un genio atormentado como Dostoyevsky, pero en una forma más trágica, pues no entendía como se habían evaporado dos meses de vida de su memoria y quedó más desvalido por ello que Raskolnikov ante las pesquisas, o que el mismo Fedor Mikhailovich ante las groserías de su dotado rival Turgeniev.
Torre no pudo precisar si estuvo en 1926 detenido en Chicago, pero en una carta a Model expresaba que Dostoyevsky en sus años de prisión en Omsk debió sufrir lo indecible, y comenta a Model que ser preso como socialista en una prisión es insoportable. Como no hay copia de cómo Model contestó a Torre, no hay más evidencia, pero en otra carta Torre dice que en Monterrey se sintió como Dostoyevsky en Semipalatinsk, que, luego averigüe, es una ciudad al sur de Siberia donde residió Dostoyevsky al salir de la prisión de Omsk y que allí conoció a María Dimitrievna, su primera esposa, y donde fue apoyado por el Barón Wrangel, juez de distrito.
Si Model no hubiese sido tan cuidadoso en guardar y archivar ordenadamente su correspondencia, no habría podido conocer nada sobre la influencia de Dostoyevsky, ni sobre los cuadernos que hicieron leer a Torre en la URSS y que influyeron en su ideología.  No obstante, las cartas de Torre son solo unas cuantas y me temo que en gran parte no se escanearon bien por el mal estado del original.
Se sabe que Torre era muy afecto a escribir cartas, incluso el GM Gligoric comentó varias que Torre le escribió en 1972 en sus artículos del Chess Life, pero ha sido imposible conseguir copias con los deudos del gran maestro serbio, ya que Gligoric no era como Model de ordenado en lo que toca a su correspondencia.
El caso es que tras reunir en lo posible los consejos que daba Torre para jugar ajedrez y tratar de conformarlos en un método, coincido con lo que el GM Marcel Sisniega opinaba en un artículo publicado en Octubre de 2006 en el número 1 de la revista Rumbo al Mundial: “En alguna ocasión intenté jugar de acuerdo con la tabla de Torre. No fue tarea sencilla, debido al cúmulo de variables que se presentaban y que prácticamente requerían de una calculadora”.
El maestro internacional Shashin, entrenador en San Petersburgo, escribió un libro sobre un método muy similar. Sobre Shasin, puedo apuntar que curiosamente en el libro Liudi i shakmaty, editado en 1988, sobre la historia del ajedrez de Leningrado-San Petersburgo, se menciona que Model, luego Zak y finalmente Shashin, son como cadenas en una evolución de la enseñanza del ajedrez.  Es claro, por lo que conozco de Shashin, que de alguna forma le llegaron ideas como las que Torre pregonaba y hay muchas similitudes en los métodos de Torre y Shashin.
En ambos casos, parece que se requiere una calculadora, pero sobre todo una voluntad férrea para abordar tareas tan arduas, así como una salud muy buena, fortaleza de ánimo y finalmente una motivación a toda prueba. Todo ello lo advierte Torre en su libro de Desarrollo de la Habilidad en Ajedrez.
No hay atajos en un camino a la excelencia del ajedrez, solo Sangre, Sudor y Lágrimas, como me decía el GM Sisniega cuando estructurábamos planes de su entrenamiento.  “Si fuera fácil, cualquiera lo haría”, era mi contestación. Pero ahora se trata de encontrar la manera de que todos puedan llegar al nivel suficientemente alto para que la práctica organizada del ajedrez rinda sus mayores beneficios a la formación de una persona.

20 ene 2015

Siempre hay secretos en el ajedrez ruso, San Petersburgo, su área 51.




Existen los rumores acerca del área 51 de Estados Unidos, sobre sus experimentos y sobre su sector 4 donde prueban todo tipo de aparatos voladores y de telecomunicaciones. Muchas de las historias al respecto parecen ser algo más de lo que se conocen como leyendas urbanas. Todos los días hay algo nuevo al respecto.
En el ajedrez es común leer títulos de libros en que se habla de “Secretos” de esto o aquello e incluso en algunas ciudades pequeñas de los países que antaño formaban parte de la Unión Soviética dicen que en la gran ciudad de los tres nombres, la que se fundó como San Petersburgo, luego pasó a ser Petrogrado, luego Leningrado y de nuevo San Petersburgo, estaba el “área 51” del ajedrez soviético.
En realidad cada ciudad soviética notoria, como Kiev, Odessa, Moscú, Knishev, Cheliabinsk, Erevan, Bakú, Tiflis, Minsk y las bálticas Riga y Tallin, se destacaron como generadoras de muchas generaciones de maestros de ajedrez de primer nivel, además de poseer sus “secretos” de cada escuela.
Pero debido a los campeones mundiales que se formaron básicamente en San Petersburgo (en tiempos de que era llamada Leningrado), como Botvinnik, Spassky, Karpov y el brevemente reinante Khalifmann; así como muchos notorios retadores como Viktor Korchnoi; la fama de esta hermosa ciudad como sede de escuelas de ajedrez, solo se equipara con Moscú.
El caso es que aunque el equipo de ajedrez de Rusia no domina los campeonatos mundiales por equipos y las olimpíadas como antes, es innegable la gran cantidad de maestros de super primera línea que juegan bajo la bandera tricolor y el escudo de San Jorge; por lo que se considera aún la escuela líder del ajedrez mundial y es la meca obligada de entrenadores que la visitan o al menos “se conectan” con su escuela.
Sigue siendo San Petersburgo la que contiene los archivos de ajedrez bibliográficos más grandes del mundo, ya sea en impresos o digitalizados, con documentos invaluables para seguirle el hilo a la historia del ajedrez soviético y a las decenas de grandes jugadores de otros países que pasaron temporadas ajedrecísticas en ese centro de ajedrez mundial.
Para los iberoamericanos aun hay mucho que se puede encontrar del paso por esa ciudad de José Raúl Capablanca y Carlos Torre Repetto, ya que fue en esa ciudad donde se gestaron y publicaron sus libros más importantes.
Parece increíble que haya que buscar sus huellas de estos grandes jugadores del área del golfo de México, en las calles alrededor de los canales de San Petersburgo y hasta el centro de Fontanka.
Los archivos de ajedrez en nuestros países meridionales eran poco cuidadosos en las primeras décadas del siglo XX, mientras que en San Petersburgo parecía que la fiebre de ajedrez de Moscú 1925 llegó al máximo en la prensa y en las bibliotecas de aquel Leningrado que apenas transitaba del zarismo al régimen soviético. El caso es que hay más publicaciones sobre el GM Torre Repetto en la prensa leningradense y rusa de 1925, que en la de México de muchos años juntos.
El abundante material digitalizado que se produce en todo el mundo, ya sean bases de datos de partidas, colecciones de libros y revistas digitalizados, programas para PC o android, videos, audios, etc; es fácil recopilarlos en los mercados de pulgas de San Petersburgo reales y virtuales; donde uno puede conseguir un folleto programa del Torneo de 1914, como las partidas de Carlsen jugadas en Holanda en 2015, comentadas por grandes maestros de primera línea o entrenadores ilustres de las escuelas de la ciudad.
También han salido a la luz historias sobre los secretos de la KGB y el ajedrez, sobre todo tipo de complotismos, o simplemente estampas de lo que eran los tiempos dorados del ajedrez ruso, cuando Chigorin era el amo en los lugares más aristocráticos del ajedrez del Imperio de Todas las Rusias, así como afiches y “pines” de cuanto torneo se efectuó en la URSS.
Habrá que hacer una labor de rescate enorme en México para que tengamos tanta memoria documentada de la historia del ajedrez de México como puede hallarse en San Petersburgo, donde parece que los jóvenes ajedrecistas rusos saben más sobre Carlos Torre que el ajedrecista mexicano promedio.

19 ene 2015

Hace 40 años, una foto con Marcel.

En esta foto de hace 40 años, además de Marcel, aparece mi gran amigo y compañero de la secundaria prepa, el Mf Rolando Anguiano, que con el MF Armando Acevedo ganó en ese 1975 el Campeonato Nacional Abierto. También esta el MI Roberto Navarro, que colaboró conmigo y Marcel en la UNAM como entrenador y ha representado a México en docenas de eventos internacionales. Actualmente solo Navarro y yo seguimos participando en Torneos, pero Navarro además corre marathones para ejemplo de muchos ajedrecistas jovenes que se dejan vencer por la obesidad.

Una foto de hace 30 años, con mis amigos Marcel Sisniega y Carlos Escondrillas.





Hoy hace dos años falleció el GM Marcel Sisniega Campbell y este año cumplirá 20 años de fallecido el MF Carlos Escondrillas Medina. Ambos empataron hace 40 años el campeonato nacional cerrado y fueron declarados co campeones nacionales. Ambos fueron como hermanos para mi y no puedo sino recordarlos con gran amor y tristeza. Muy pronto estaremos juntos…

Inicio Concurso Taller 20 de enero de 2015 de 19 a 21 horas en Omnichess.




Inicio Concurso Taller 20 de enero de 2015 de 19 a 21 horas en Omnichess. Dos horas de clase intensiva de ajedrez para todos niveles.
Los talleres con el ejercicio de intentar acertar las jugadas de los maestros, dando puntos a los aciertos y premios a los participantes que acumulen más puntos, es práctica común en clubes de Rusia, Ucrania, Armenia y de muchas escuelas exitosas de ajedrez. Muchos libros se han publicado con ese sistema, que en Rusia se le denominó Troyka, trío, o sea los dos maestros de la partida y el tercer participante: el estudiante que trata de dar con la jugada del maestro triunfador de la partida.
La Troyka dirigida por un entrenador a un grupo ha demostrado ser una práctica muy positiva, tanto instructiva, como atractiva y divertida.
La Troyka es mitad una clase de ajedrez, y una sesión de entrenamiento, a la vez que un concurso que estimula participación al ser muy divertido además de instructivo.
Veamos lo que dice el GM Zenon Franco sobre las “Troykas”.
El placer que me proporcionaba, y proporciona, intentar acertar jugadas de los maestros, nace de una costumbre muy habitual en los clubes de ajedrez de Buenos Aires donde pasé parte de mi niñez y adolescencia.
El ambiente ajedrecistico argentino fue robustecido por la influencia de fuertes maestros que se quedaron a vivir en Argentina tras la Segunda Guerra Mundial, y aparecieron muchos clubes de ajedrez, con maestros de excelente nivel a cargo de la enseñanza, como los Clubes Jaque Mate,  Club Argentino, Club Villa Martelli, Club Vélez Sarsfield, y muchos otros, incluso varios clubes de fútbol tenían una importante sección de Ajedrez, en los dos clubes más populares, Boca Juniors y River Plate impartían clases el MI Bernardo Wexler y el GM Oscar Panno, mientras que el MI Jacobo Bolbochán hacia lo propio en el Club Jaque Mate, los GM Carlos Guimard y Julio Bolbochán también se dedicaban a la enseñanza, mientras que Miguel Najdorf era el revitalizador de todo lo que existente, con su enorme y contagioso entusiasmo.
Los concursos de "acertar jugadas" y de partidas rápidas semanales eran habituales en todos esos clubes, y me considero afortunado por haber vivido parte de esa etapa en Buenos Aires.
A mí siempre me atrajo muchísimo el ejercicio de intentar acertar las jugadas de los maestros, y recuerdo el gran impacto que me produjo ver un ejercicio extraordinario de Bent Larsen en la revista argentina "Ajedrez".
Con el tiempo vi que no había maestros que se dedicaran a ese tipo de entrenamiento, y de todo esto resultó que ya desde hace 25 años empecé a hacer los "Acierte las jugadas" o "Ud Juega" por primera vez en la también desaparecida revista argentina "El Rey''.
Sentí casi como un triunfo personal ver en estos días, en el excelente programa televisivo de divulgación científica "Redes" dirigido por Eduard Punset, que versaba sobre educación y aprendizaje, la gran importancia que tiene no limitarse a escuchar pasivamente, sino participar, referido a alumnos en toda la etapa del aprendizaje; creo que esto reafirma la utilidad de hacer ejercicios como los propuestos por las “troykas”.

Al cobrar una cuota para inscribirse en un concurso troyka, parte del monto de ella va para premios, otra parte para el entrenador que comenta la partida y guía el taller, así como lleva la contabilidad de los participantes, y otra para el club anfitrión. Es como un torneo de ajedrez formal, pero con una guía que permite el aprendizaje activo.
Para estas sesiones se cobra $150.00 por persona. Premios: Software a escoger por valor de $450.00 (recién traído de San Petersburgo) y entradas gratis a diversos talleres.

13 ene 2015

Talleres – Concurso de Ajedrez en Omnichess en Ciudad de México, a partir del 20 de enero de 2015.



Los talleres con el ejercicio de intentar acertar las jugadas de los maestros, dando puntos a los aciertos y premios a los participantes que acumulen más puntos, es práctica común en clubes de Rusia, Ucrania, Armenia y de muchas escuelas exitosas de ajedrez. Muchos libros se han publicado con ese sistema, que en Rusia se le denominó Troyka, trío, o sea los dos maestros de la partida y el tercer participante: el estudiante que trata de dar con la jugada del maestro triunfador de la partida.
La Troyka dirigida por un entrenador a un grupo ha demostrado ser una práctica muy positiva, tanto instructiva, como atractiva y divertida.
La Troyka es mitad una clase de ajedrez, y una sesión de entrenamiento, a la vez que un concurso que estimula participación al ser muy divertido además de instructivo.
Veamos lo que dice el GM Zenon Franco sobre las “Troykas”.
El placer que me proporcionaba, y proporciona, intentar acertar jugadas de los maestros, nace de una costumbre muy habitual en los clubes de ajedrez de Buenos Aires donde pasé parte de mi niñez y adolescencia.
El ambiente ajedrecistico argentino fue robustecido por la influencia de fuertes maestros que se quedaron a vivir en Argentina tras la Segunda Guerra Mundial, y aparecieron muchos clubes de ajedrez, con maestros de excelente nivel a cargo de la enseñanza, como los Clubes Jaque Mate,  Club Argentino, Club Villa Martelli, Club Vélez Sarsfield, y muchos otros, incluso varios clubes de fútbol tenían una importante sección de Ajedrez, en los dos clubes más populares, Boca Juniors y River Plate impartían clases el MI Bernardo Wexler y el GM Oscar Panno, mientras que el MI Jacobo Bolbochán hacia lo propio en el Club Jaque Mate, los GM Carlos Guimard y Julio Bolbochán también se dedicaban a la enseñanza, mientras que Miguel Najdorf era el revitalizador de todo lo que existente, con su enorme y contagioso entusiasmo.
Los concursos de "acertar jugadas" y de partidas rápidas semanales eran habituales en todos esos clubes, y me considero afortunado por haber vivido parte de esa etapa en Buenos Aires.
A mí siempre me atrajo muchísimo el ejercicio de intentar acertar las jugadas de los maestros, y recuerdo el gran impacto que me produjo ver un ejercicio extraordinario de Bent Larsen en la revista argentina "Ajedrez".
Con el tiempo vi que no había maestros que se dedicaran a ese tipo de entrenamiento, y de todo esto resultó que ya desde hace 25 años empecé a hacer los "Acierte las jugadas" o "Ud Juega" por primera vez en la también desaparecida revista argentina "El Rey''.
Sentí casi como un triunfo personal ver en estos días, en el excelente programa televisivo de divulgación científica "Redes" dirigido por Eduard Punset, que versaba sobre educación y aprendizaje, la gran importancia que tiene no limitarse a escuchar pasivamente, sino participar, referido a alumnos en toda la etapa del aprendizaje; creo que esto reafirma la utilidad de hacer ejercicios como los propuestos por las “troykas”.

Al cobrar una cuota para inscribirse en un concurso troyka, parte del monto de ella va para premios, otra parte para el entrenador que comenta la partida y guía el taller, así como lleva la contabilidad de los participantes, y otra para el club anfitrión. Es como un torneo de ajedrez formal, pero con una guía que permite el aprendizaje activo.
Informes de horarios y condiciones se darán en chesscom@hotmail.com