3 sept. 2014

El Ejercicio Físico y el Ajedrez, para el Aprendizaje en Escuelas.





Los maestros de escuela con frecuencia afirman que los alumnos pierden la atención y la concentración, que son los que se consideran elementos claves del aprendizaje y una de las razones que los ojos de todos los investigadores en la educación, miran hacia actividades como el ajedrez, lo que me parece muy bien, pero deben mirar hacia dos puntos: el ajedrez y la actividad física.
Porque por un lado vemos que crece la proporción de niños obesos que practican el ajedrez, así como en general sube entre los escolares de México, donde ya andamos por el segundo lugar mundial en ese problema,
Dentro de las investigaciones que se promueven en Ponte al Cien, está la de ver cómo influye la actividad física en los estudiantes universitarios que gustan del ajedrez en su desempeño escolar y en su progreso en ajedrez. Se busca saber si el binomio Ajedrez y Actividad Física logran mejoras en salud y en desempeño escolar. Estamos aún solo con 123 casos, pero después de tres meses se nota una notoria diferencia entre los 123 estudiantes que se incorporaron a la investigación y otros 125 que no, pero aceptaron hacerse pruebas de monitoreo y a que se analizara su desempeño escolar.
La investigación terminará en tres meses más, pero ahora en la mitad del trabajo, ya es obvio que el resultado andará entre un 15 y 20% de avance en un semestre, tanto en los indicadores Ponte al Cien de actividad física, como en los del Ponte al Cien  y Ajedrez.  Donde más evidencia hay, es en el control del peso, y precisamente en la atención y en la concentración. Esperamos que las cosas sigan así con los participantes. Veremos.
Entre los estudios similares a los que hemos realizado, nos llamó la atención el de la Universidad de Roma.
Maria Chiara Gallotta, de la Universidad de Roma y autora del estudio. afirma:  “Y los elementos clave del aprendizaje, importante durante el desarrollo, son la atención y la concentración”, añade. Para descubrir la relación entre el esfuerzo y el rendimiento escolar el estudio se basó en las reacciones de un total de 138 niños entre los ocho y once años.
Transcribo la información de un reportaje sobre el estudio:
Velocidad y calidad de respuesta
A lo largo de tres semanas, los estudiantes completaron tres sesiones de pruebas cognitivas y de conocimientos de 50 minutos cada una. Antes de la primera prueba, los probandos participaron en alguna actividad física (clase de educación física tradicional); antes de la segunda realizaron ejercicios académicos (lección curricular); finalmente, previo a la tercera prueba, desarrollaron una combinación de tareas de esfuerzo físico y mental. En todas las ocasiones se midieron las habilidades de concentración, además de la velocidad con que los niños respondían y la calidad de sus respuestas.
De esta manera, los escolares completaron el test de atención d2, una prueba que permite medir la velocidad de procesamiento, la atención selectiva y la concentración mental mediante una tarea consistente en llevar a cabo una búsqueda selectiva de estímulos relevantes.
Esfuerzos distintos, resultados diferentes
Los resultados mostraron que el tipo de esfuerzo que habían realizado los escolares antes de la prueba de medición variaba su capacidad de atención y concentración. Así, los niños mostraron un mejor rendimiento tras la actividad física (un aumento del 10 por ciento en la velocidad de procesamiento) o la actividad académica (con un incremento del 9 por ciento), pero rindieron menos en el tercer supuesto, es decir, cuando se combinaban tareas físicas y mentales (el aumento en las puntuaciones del test de atención apenas era del 4 por ciento).
De forma similar, los participantes mejoraron su capacidad de concentración si antes habían desarrollado solo actividades mentales o físicas (un 13 y 10 por ciento, respectivamente). Cuando se combinaron ambas tareas, la mejoría de los resultados apenas alcanzó un 2 por ciento. Los autores señalan que las puntuaciones más bajas podrían deberse a un aumento del estrés en los niños al pedirles que ejercitaran su cerebro y su cuerpo de forma simultánea.
Según Gallotta, los hallazgos sugieren que distintos tipos de esfuerzo pueden beneficiar el rendimiento cognitivo inmediato de los escolares, por lo que recomienda aumentar la oferta de educación física en las escuelas.
Estoy reuniendo un grupo de niños que ya practican regularmente ajedrez para que tomen clases pero participando antes en rutinas de actividad física, para ver si en el aprendizaje del ajedrez hay la misma relación que con las disciplinas curriculares actuales para niños menores de 14 años.
Esperamos confirmar que entre las ventajas que se deriven de la práctica de ejercicio físico regular, se encuentren:
A nivel cognitivo:
  • Adquisición de un mejor rendimiento académico y una mayor capacidad de atención.
  • Que haya menos probabilidades de sufrir trastornos depresivos o de ansiedad.
  • Mejoramiento del estado anímico y emocional.
Esos aspectos eran los que notamos andaban mas críticos entre los niños ajedrecísticos en una breve encuesta que realice durante el Festival Panamericano en Oaxtepec en julio de 2014, donde entreviste a 16 niños de cada uno de tres países diferentes, en un total de 48 niños de entre 10 y 14 años nada más. En los parámetros de atención los observe muy bajos, aunque muy arriba del promedio de otra encuesta hecha con niños no ajedrecistas de menos edad.
Lo mismo paso en lo que a depresión, ansiedad y estado anímico y emocional, donde aunque están en medidas bajas comparados con lo que se considera sano, estaban aun así arriba del promedio, pero de todos modos, mal.
Pero con el programa de ejercicios también esperamos en otros aspectos se logren cosas como:
A nivel psicológico y social:
  • Mejorar su bienestar psicológico, la confianza en sí mismo y la autoestima.
  • Favorecer su socialización y su autonomía.
  • La adquisición de ciertos valores como la constancia, la perseverancia, la humildad, el esfuerzo, el trabajo en equipo, la disciplina, la cooperación, el compañerismo, etc.
Por otro lado, en el aspecto de la salud:

A nivel físico:
  • Tener un estado de salud óptimo, se encuentren mejor y se sientan más fuerte.
  • Controlen un estado de peso adecuado.
  • Reducir las probabilidades de sufrir enfermedades en la edad adulta como la diabetes, la osteoporosis, la obesidad, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
·         Practicando de forma correcta los ejercicios, se favorecerá la prevención de lesiones

Algunas cosas se notarán después de mucho tiempo, pero las expectativas las basamos  en estudios de diversas fuentes, por ejemplo:
Se afirma que una mayor actividad física no sólo contribuye a disminuir el riesgo de obesidad en menores, sino que también puede ayudar a mejorar el rendimiento académico, según un nuevo informe de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades(CDC). La CDC  es la principal agencia de salud pública en los EE.UU. Los CDC, tienen su  sede principal en Atlanta, Georgia, Estados Unidos.


El reporte, en el que también participó la Asociación Nacional de Educación Física y Deportes (NASPE), analizó 50 estudios relacionados  con el tema llevados a cabo durante los últimos 25 años y encontró una relación entre el nivel de actividad física y el rendimiento académico de los estudiantes.

"Luego de analizar todos estos estudios, básicamente lo que encontramos es que al menos en la mitad de los casos los menores que participaron en más actividades físicas o de mejor calidad tuvieron un mejor desempeño académico", dijo Howell Wechsler, director de la División de Salud Escolar y Adolescencia de los CDC.

De acuerdo con el experto, la mitad de los hallazgos mostraron un impacto positivo y la otra mitad demostró que la actividad física no perjudicaba o tenía un efecto negativo en el desempeño académico de los estudiantes.

"No hay razón para pensar que por el hecho de que los estudiantes pasen más tiempo en clases de educación física y menos tiempo en la clase se va a afectar su rendimiento académico, de hecho no les está haciendo daño", afirmó Wechsler.

El informe, divulgado el miércoles, encontró que la actividad física podía mejorar la capacidad de concentrarse, prestar atención y lograr mejores notas en los exámenes.

Asimismo, tomar descansos de cinco a 20 minutos en la clase también puede aumentar el lapso de concentración de los alumnos, mejorar el comportamiento y las calificaciones.

Además, algunos de los estudios citados en el informe sugieren que mayor actividad física puede tener otros beneficios para algunos estudiantes, entre los que se encuentran una mayor autoestima, un mayor interés en llevar a cabo las tareas e incluso reducir la deserción escolar.

Las autoridades sanitarias recomiendan que los menores lleven a cabo un mínimo de una hora de actividad física de moderada a enérgica cada día.

"La jornada escolar es muy ocupada y sabemos que no es fácil alcanzar el tiempo recomendado, pero si al menos se hace un poco más de lo que hasta ahora se está haciendo ya es un paso en la dirección correcta", indicó el experto de los CDC.

Ese reporte parece contundente y fue lo que alentó en gran parte, a establecer lo de que el ajedrez participe en los estudios de Ponte al Cien.

En lo que toca a la influencia de la práctica organizada del ajedrez en el mejoramiento de la atención y la concentración en escolares, ha sido muy ampliamente demostrada en decenas de estudios que he estado publicando en varios medios y han conformado compendios de voluminoso tamaño que he proporcionado a diversas autoridades.

Tales estudios son material que se presenta frecuentemente en Internet en cientos de sitios webs y ya han sido tan aceptados que ya prácticamente nadie discute la importancia que puede tener que en las escuelas se practique organizadamente el ajedrez.

Una buena colección de ese tipo de documentos la presentó la Senadora Diva Gastellum, senadora por Sinaloa, ante el pleno del Senado de la República y que motivó que el congreso hiciera un exhorto a todas las instituciones educativas de México a que realicen enseñanza y práctica organizada del ajedrez en todas las aulas y a todos los niveles, desde Educación Básica hasta Educación Superior.

Pero ahora se trata de que los escolares que ya son ajedrecistas, no descuiden la actividad física, pues es fundamental para su avance como ajedrecistas, como escolares, así como personas.