9 dic. 2017

LOS LIBROS SOBRE LAS LECCIONES DEL GM BORIS SPASSKY.





Comentaba en artículo anterior de lo mucho que había aportado el GM Boris V. Spassky pero que era desconocido por muchos aficionados al ajedrez de habla hispana. En México fuimos afortunados en tenerlo en nuestro país en varias ocasiones, aunque nunca en períodos tan prolongados como los del GM Robert J. Fischer, pero a diferencia del maestro americano-islandès, Spassky jugò varios eventos oficiales de la FIDE, como son un Interzonal y un match del Torneo Candidatos. En las notas sobre lo que el GM Tolush entrenaba con Spassky hablaba de lo principal a inculcar a un jugador, que era el identificar lo que debía ser la lista de tareas. En esto cabe citar al académico B.Teplov:
 "La capacidad de captar lo que es realmente importante, así como una constante evaluación del material son los más importantes factores que permiten unificar análisis y síntesis, el auténtico equilibrio entre los aspectos de la actividad intelectual, los que distinguen el trabajo cerebral de un buen comandante." (del libro La mentalidad del jefe militar, citado por Boris Zlotnik, un gurú del entrenamiento en ajedrez).
Para los militares de alta estrategia, los de los Estados Mayores de operación, la sección segunda de los ejércitos se clasifican las las velocidades del pensamiento: la captación, o sea identificación rápida de situaciones en un proceso casí automático,  y la evaluación permanente, monitoreo continuo, realizado en todo tiempo durante un combate. Más adelante agrega: "El auténtico genio militar es a la vez el genio del conjunto y de los detalles." O sea lo que en ajedrez es perspectiva o visión táctica y la comprensión estratégica. En el libro Lecciones de Spassky, editado en 2017  Kalinichenko selecciona la famosa partida de Spassky contra Lothar Schmidt de Varna 1962, donde Spassky realiza una obra de arte estratégica combinada siempre con sensibilidad estrátegica.
Este libro de Kalinichenko, junto con el del GM Zenon Franco sobre Spassky, la selección de partidas es muy afortunada y si se unen los comentarios, se puede apreciar el nivel de un jugador casi completo, que Spassky modeló con sus creaciones. Como en el caso de Capablanca, las situaciones del entorno influyeron en que sus períodos como campeones mundiales fueran breves y a menudo uno siente que hay algo trágico en sus destinos y que de alguna forma no se aprecian con justicia sus alcances.
Tolush hablaba de que a un Blackburne de mediados del siglo XIX no se le apreciaba en su justa magnitud, por tantas figuras con que compartió sus mejores momentos. Spassky, prácticamente de la misma edad que Mikhail Tal, y un poco mayor que Fischer, ambos con tantas luces y atractivos, hicieron que no tuviera tantos seguidores y lectores de las producciones de Spassky.
El modelo de jugador de Spassky, a mi personal modo de ver, es sumamente instructivo, lo que el libro de “Lecciones” de Kalinichenko refleja bien. Si desgraciadamente no se han publicado las notas de Tolush, que tanta influencia tuvo en Spassky, el de Kalinichenko, escritor prolífico y brillante, tal vez apoyado por un buen grupo de auxiliares como los tuvo Alekhine en sus producciones en España de los tomos de Ajedrez Hipermoderno, sobre todo con la figura de un realmente enorme Francisco J. Pérez, es un libro de texto magnífico. Ojala en el futuro haya traducción adecuada para que los lectores de habla hispana conozcan verdaderamente lo magnífico que era el juego del brillante jugador leningradense Boris Vasilievich Spassky. No por nada su vencedor histórico Robert James Fischer lo valoraba tanto…