10 dic 2011

UNA CURIOSA HISTORIA SUCEDIDA EN UN SITIO WEB DE AJEDREZ.

Notas para las crónicas del porvenir

( Y un Relato encontrado en un códice mexica)

Por el MI Raúl Ocampo V.

Hace algunos días, los lectores asiduos del sitio web del Maestro Armando Acevedo Milán, leíamos con irrefrenable tristeza y curiosidad sus sentidas palabras de despedida, que con redacción simple escondían un cierto dejo de amargura. No era para menos, el Maestro Acevedo nos ha regalado horas de trabajo desinteresadamente, para hallarse no solo ya con la ingratitud, sino incluso con el reclamo. No faltó quien incluso lo amenazará de ya no ser su “lector” si no cambiaba de actitud. Ante la inusitada misiva, producto de los balbuceos de una mente confusa, extraviada quizás en la búsqueda de su propia identidad, se produjo, seguramente, una reacción de enojo que termino amargando el espíritu. Como un ardúo trabajador que durante toda su vida cumplió con sus deberes, aun a costa de sacrificar bastante su afición al ajedrez, y que llegados los tiempos del retiro, rinde sus esfuerzos a una manera de adoración a Caissa, regalando su trabajo, ya que, como dijo Hemingway, no se posee nada hasta que se le regala, lo arrinconan a tomar una decisión zugzwang, ya que haga lo que haga lo hará mal, de acuerdo la corta vista de los que se dicen “sus lectores”. Afortunadamente, muchos ajedrecistas que por si ser bien nacidos son agradecidos a quien contribuye con su esfuerzo a dar un momento de solaz a sus semejantes, le pidieron a Armando que no abandonara su sitio en el cyberespacio, hasta convencerlo y lograr que el sitio “Ajedrez en México”, decano de los sitios webs nacionales, permanezca.
Algunos, no pocos, exageraron la libertad del pizarrón de mensajes. Se leyó de todo. Algunos a agradecían el recordar a su progenitora con lenguaje tan florido, diciendo que “sin tanta bulla, te pido me saludes también a la tuya”  Luego otros relataron historias de capos y mafias creyéndose los autores de la segunda versión de “Los Intocables”, fábula escrita por Elliot Ness.  Los hubo que utilizaron sobre nombres como el del “Ogro de Baku”, para decir sus sandeces. Realmente pusieron a Armando Acevedo Milán en un predicamento, porque lo acusaban de demasiado liberal o de represor. En fin, parecía una campaña para desanimarlo y sacarlo de la Red. Realmente parecía un caso digno de estudio. Y un hecho del que hay que tomar nota, para los recuerdos del porvenir.
Finalmente, se llegó a la decisión de eliminar el pizarrón de mensajes. Lo mismo esta pasando en otros sitios webs de ajedrez. Se lee cada cosa. Algunos ven defectos en la raza o en la religión del webmaster, otros en que si se copian notas de otros sitios, como si fuera una competencia por la originalidad. Un decano de Harvard inclusive ha dado su opinión legal sobre los derechos de autor en la web o la difamación en Internet, estableciendo lo dificil que es establecer lo ético en este campo totalmente nuevo.  Lo cierto es que cualquier intento de restringir la libertad de Internet no tiene futuro. Recuerdo en ese aspecto las ideas del iniciador del movimiento yippie Abbie Hofman y su libro “Steal a Book”, sobre la ligera línea que marca la libertad del libertinaje.
Estamos escribiendo historia con nuestra actitud ante la Internet y lo que en ella se escribe. Vuelvo a citar a Papini; “Lector, como no te conozco, no te temo y como no te temo, no te miento”.
Pero la historia no termina ahí, sino más bien comienza. Entre los escombros de una vieja biblioteca, enmedio del barrio de Tepito,  encontramos un códice mexica que narra un relato que nos viene bien a la mano, con sucesos que nos recuerda al caso “El sitio que casí se cae”.
Según la traducción del códice mexica encontrado por el Dr.Ficcioni y realizada por el inveterado y sabihondo doctor Candido Llomero de Melo Cuento, el casí deshecho códice, contemporáneo del Códice Ramírez, cuyo autor fue Baboschteca dice así:
“En la gran Tenochtiltlan existía un famoso guerrero retirado, Caballero Aguila Milanitzin que con gran sorpresa vio que los tepochtecas colocaron un muro en la parte derecha del templo mayor, mirando hacia el viejo templo de Axayacatl donde moraban las huestes de los recién llegados, de apestoso olor y pálida y barbada faz, del Malitzín que el gran Moctezuma brindó hospitalidad, sólo por arribar a las costas en Ce Acatl y creer en las profecias de un sacerdote que a punto de ser despedido, invento una razón de hacerse útil, para como Jeremías, planear como ocultar los tesoros del imperio. En ese muro, donde todos grababan sus anuncios para la venta del tianguis, algunos ponian una que otra noticia. El caso es que Milanitzin pensó que sería buena idea ayudar a sus amigos tenochcas que ya no hallaban lugar en el otro muro y construyó un hermoso muro al lado de su Calli y lo adornó y pulió con su esfuerzo durante tres noches, para que a la fiesta de Ecatl estuviera listo, invitando a sus amigos a que escribieran ahí, tanto de sus productos los tenochcas, como para que cada Jefe de Barrio, anunciará sus fiestas. Ya que estaba camino entre el mercado y el Gran Teocalli, muchos lo verían, tanto los macehuales, como los sacerdotes y guerreros de esta y otras tierras. Caballeros tigre y humildes porteadores podían escribir ahí, lo mismo incluso que los franciscanos que acompañaban a los guerreros españoles. Incluso el abogado Diéguez, muy cercano a Don Hernando escribió algunos pasajes de los evangelios traducidos en idioma mexica, con la ayuda de Tonatzin. Hubo una sección dedicada a Axayacatl y a Tizoc, relatando sus viejas glorias. Pronto el muro fue el centro de la atención de todos los paseantes y era orgullo del viejo caballero Aguila, que así se reunió de nuevo con viejos amigos y gozó de compartir recuerdos agradables con ellos. A los más cercanos los invito a su Calli a tomar tamales los sábados, siempre que demostrarán alta prosapia mexica y guardaran compostura. Durante un tiempo, Milanitzin estuvo felíz de haber llevado a cabo su idea y cada vez buscaba hacer de su muro más amplio y más hospitalario. Pero todo eso pronto cambió. Entre los cargadores de mulas, que no soldados, que acompañaban a Malitzín, o el llamado Hernando Cortés, había dos vascos: uno era Santiaguncio Esundesmadrecochea y Hermilio Redondigoitia. Don Hernando no los admitió como combatientes por no poderse poner la armadura, ya que el modelo “Sancho Panza” estaba descontinuado por requerir demasiado material y ser imposible que montasen no ya un jamelgo, sino incluso uno de los transportes animales que usara Anibal para asustar centuriones en las Guerras Púnicas, según fue referido por Fray Datus al Tlamatimin que me encargó este códice. (Observación del traductor: en algunas partes tuvimos que agregar algunos artículos y restar algunos adjetivos, tanto para ser comprensible la traducción, como por ser imposible determinar si algunas descripciones referentes a Santiaguncio o Hermilio pudieran parecer groseras en castellano moderno).   Entre los compañeros de los muleros, había un mercader, que se veterano de las guerras de Italia,  que a la hora del combate se las arreglaba para esconderse, pero a la hora de celebrar victorias era el primero (Nota del Traductor: Si el que escribió el códice hubiese leído a Shakespeare, lo habria identificado con un Falstaff enjuto, ya que era bueno para ser amigo de francachelas de los poderosos). Se llamaba, o le decían Tomandola, porque cuando agarraba algo no lo soltaba. Se le ocurrió a un tenochca denunciar en el muro de Milanitzin la desaparicion de dos de sus hijos, acusando a los castellanos de haberlos atrapado para ponerlos a trabajar como esclavos para alimentar las mulas de Santiaguncio, insinuando que Tomandola los había atraído con engaños de llevarlos a visitar Castilla (Nota del Traductor: El escribiente pone “visitar tierras al otro lado del mar” más o menos, donde según decían el Oro pesa) .  Pero cada vez que escribía algo ahí, al otro día aparecían manchones de un material de producto humano maloliente, que Milanitzin tenía que limpiar todos los días, pues todos los días de nuevo el tenochca escribia y de nuevo aparecían los manchones. Por el olor a paella, le echaron la culpa a unos catalanes que pertenecían al tercio de Cristobal de Olid, pero muchos decían que esa paella no era valenciana ni de Barcelona, sino era una pamplonada. Desesperado Milanitzin por tanto trabajo, comenzó a destruir el muro, pero los tenochcas le dijeron que sus ventas bajarían, pero Sangrotzin el llamado el Ogro de la Bondojo, que no de Bakú, amenazó a Milanitzin diciendo que si quitaba el muro aparecerían en las paredes de su casa más letreros. Algunos dijeron que el tal Sangrotzin era tan gordo, que podría ser Santiaguncio disfrazado. Otros sospecharon que el Ogro de la Bondojo, traía alpargatas, algo inusual para los tenochcas. Incluso algunos macehuales dijeron que el material lo proporcionaba Hermilio, otros que era Diéguez, incluso hasta el mismo Hernando. Pero Milanitzin puso un material especial en su muro por sugerencia de Jimetzin, que era una especie de hechicero, especialista en yerbas,  que solo una pintura especial podría pegarse y quedarse en el muro, para que pudiera vigilar que se escribiera. Pero el Ogro de la Bondojo trajo a varios amigos mayas, de famosa capacidad para la construcción de muros y construyeron el suyo, que se dedicó a alabar la hermosura de las cunas vascas y lo noble del oficio de mulero, con versos y sonetos en honor a Hermilio y a Santiaguncio. Ahí también escribieron acusaciones contra los Chichimecas y los Tepochtecas del norte, e incluso acusaron a Milanitzin de copiar sus poemas, ya que decían que eran malas traducciones del Mio Cid o de Netzahualcoyotl y ellos tenían los derechos de esos versos. (Nota del Traductor: Como dijera Juan José Arreola, hombre contra hombre, ¿Por quién apuesta?) Pero Tomándola los acusó con Diéguez por que no mencionaban sus hazañas, pero como Don Hernando, para esto había partido a partírsela a Pánfilo de Narváez, ya no atendió el asunto. A su regreso, Pedro de Alvarado había ya provocado una masacre de mexicas y apenas Cortés, recién llegado y encontrar a sus castellanos enmedio de una revuelta, logró escapar de Tenochtitlan hacia Tlacopan. Muchos castellanos murieron en la huída, otros cayeron prisioneros. Entre ellos Santiaguncio y Hermilio, quienes temiendo ser parte de la cena de victoria, ya que según Diéguez los mexicas se comen a sus prisioneros, pidieron la ayuda del jefe Tlaxcalteca, pero ahora asesor de Mexicas, ya que Cortés, según este jefe de Cholula, solo usa a los de Tlaxcala para carne de cañón, ese tubo que truena, Patotzin, quien les recomendó se apestarán de algo para hacerse menos apetecibles. Tal vez un olor a paellla medio raro… “
Desgraciadamente el codíce se deshace fácilmente entre las manos y es difícil, casí imposible, seguir con la trama.
Lo que esta claro, es que la necesidad de algunos de callar las protestas de otros no es algo nuevo en la huevamac, perdón, quise decir en el Anahuac, que para información de los lectores de otras tierras es el nombre mexica del Valle de México. Lo curioso es que algunos historiadores afirman que al establecerse el poder de los mexicas en Mesoamérica, estos quemaron los códices de épocas anteriores a ellos y fabricaron otros con la versión de la historia que les convenía, lo que a su vez hicieron los españoles cuando conquistaron Tenochtitlán, hoy llamada Ciudad de México, quemando casí todos los códices y destruyendo los templos y sus inscripciones. El Imperio Mexica pasó a ser la Nueva España desde 1521 hasta 1821, para luego convertirse en México. Pero cada vez que un grupo subía al poder, reescribía la historia. El pasado de México se descubre cada dia  y es lo más difícil de predecir.
Los muros siempre han sido expresión del pueblo, aunque algunas veces también de la chusma encanallada. Me imagino que el muro maya de Santiaguncio en algún momento parecería pared de sanitario lleno de groserías y dibujos falomórficos. Lo que si esta claro es que a cada muro derribado o tachado, surgen otros diez y que la expresión no se puede detener si existe una razón válida de protesta.
Los que quieren hacer callar a los pueblos, les secan el alma y esta arderá al mínimo contacto con el fuego de la desesperación.
Como dijera Paquita la del Barrio: “Me estas oyendo inútil, le estoy hablando al perro”.
En lo que al ajedrez mexicano respecta, nunca serán suficientes los mensajes de aliento que se envién a aquellos que realizan la labor de mantener los muros modernos que son los sitios webs, muros creados para comunicar y no para dividir.  La labor de Armando Acevedo Milán ha sido tan importante para unir a los ajedrecistas como la misma creación de la Federación Mexicana de Ajedrez. Lo mismo puedo decir de Julio Alberto Gonzalez de Argentina para el ajedrez latinoamericano. Ambos, increíblemente, han sido atacados incomprensiblemente por personas que quizas estén envidiosas de la importancia que han adquirido en nuestro medio ajedrecística. Es la mediocridad que se expresa ante los que sobresalen y logran un cambio en el paisaje. De esas manifestaciones no se libra nadie. Incluso grandes hombres a veces pecan de esas demostraciones de empañar una creación notable. En Persépolis, en Irán, puede observarse un “grafitti” de Stanley, el de Livingston, que grabó en una de las piedras monumentales “Stanley, 1870  New Herald Tribune” y el mismo Ernest Hemingway grabó con una navaja su nombre en un piano Steinway en España. El mismo Lord Byron puso su nombre grabado en una piedra del Partenon en Grecia. Macular la labor de otros es un pecado común, pero no por ello menos deleznable. Si les molesta el trabajo de otros, ¿porque no realizan un trabajo más grande y convierten una baja pasión en algo creativo?
Nadie es una isla, y lo que hacen todos, bien o mal, a todos afecta. Si algún sito web desaparece, no pregunten quien perdió, perdimos todos. Asi , a lo Hemingway, “No preguntes por quien doblan las campanas, doblan por ti”
Si alguien se ha tomado el trabajo de leer hasta este párrafo mi pastoso escrito, escrito con el humo de un H.Upmann, pero que parece que me hizo efecto de cannabis,  y han disfrutado alguna vez de los sitios “Ajedrez en México” y “Ajelibre”, lo conmino a que demuestre su agradecimiento por la labor realizada enviandole un email a Armando Acevedo de México y otro a Julio Alberto Gonzalez de Argentina. No cuesta nada y ustedes han recibido mucho de ellos.

“Solo se posee lo que se regala.”
Ernest Hemingway, Mister Papa.

Naucalpan de Juaréz, a 23 de mayo de 2001.

RECOMENDACIONES DE JOSE RAUL CAPABLANCA.


1.    En las aperturas, saque sus piezas con rapidez y enroque temprano, mejor si lo hace en el flanco del rey. Por lo regular el enroque, hace más fuerte y segura la posición de su rey.
2.    En los finales, cuando se han cambiado las damas, y  sólo quedan una o dos piezas menores con los peones, saque a su rey hacia el centro del tablero. También avance sus peones rápidamente. Los finales de peones, por regla general, sólo se ganan coronado uno de ellos. A menudo la victoria se lleva el más rápido en hacerlo.
3.    Coordine la acción de sus piezas. Las incursiones esporádicas con piezas aisladas, usualmente son fatales contra un oponente alerta. Por lo general, también es aconsejable, en especial a comienzo de la partida, mantener unidos sus peones.
4.    Adiéstrese en mover rápida y reflexivamente, nunca con apresuramiento.
5.    Haga un juego agresivo, a menos que la experiencia le enseñe que su temperamento lo hace incapaz de ello. Tome la iniciativa en cada oportunidad. Tomar la iniciativa es una ventaja.
6.    En las aperturas, saque por lo menos un caballo antes de sacar los alfiles.
7.    Ponga sus torres en las columnas abiertas.
8.    Juegue combinaciones en cada oportunidad para desarrollar su imaginación.
9.    Jamás titubée al hacer una jugada por miedo de perder. Siempre que usted piense que una jugada es buena, siga adelante y hágala. La experiencia es el mejor maestro. Tenga en cuenta que usted puede aprender mucho más de una partida que pierda que de una que gane. Usted tendrá que perder centenares de partidas antes de convertirse en un buen jugador.
10.  En las aperturas, evite mover la misma pieza dos veces. Ello retarda su desarrollo. También mueva las piezas con preferencia a los peones.
11. Tome todo peón o pieza que se le ofrezca, a menos que vea un peligro inmediato.

En las aperturas debemos enfatizar:
1.    Rápido y sólido desarrollo, evitando la creación de cualquier debilidad permanente. Entiéndase que si por medio de su desarrollo usted induce a su oponente a crear cualquier debilidad, tanto mejor. El desarrollo se debe dirigir al dominio del centro, ya por la inmediata posesión de él por los peones, ya por la acción de largo alcance de las piezas.
2.    No mueva la misma pieza dos veces antes de que haya ocurrido el desarrollo completo.
3.    Evite la pérdida material sin plena compensación.

En el medio juego:
1.    Coordine la acción de sus piezas.
2.    El dominio del centro es esencial para materializar un ataque acertado contra el rey.
3.    Los ataques directos y violentos contra el rey deben hacerse en masa, con toda la fuerza, para asegurar su éxito. La oposición debe vencerse a cualquier costo. El ataque no se puede dejar sin concluir porque esto significa, generalmente, la derrota.
4.    Si las otras cosas son iguales, cualquier ganancia de material, por pequeña que sea, significa la victoria.
5.    La posición tiene el primer lugar, el material viene después. El espacio y el tiempo son factores complementarios de la posición.
6.    Si la partida ha de decidirse en un final, considere el tipo de final que ha de presentarse antes de cambiar piezas.

En los finales:
1.    El tiempo aumenta su importancia en los finales.
2.    Dos alfiles son mejores que dos caballos.
3.    Un alfil es mejor, por lo general, que un caballo, pero no siempre.
4.    Torre y alfil son mejores, por lo general, que torre y caballo.
5.    Dama y caballo son, generalmente, mejores que dama y alfil.
6.    Los peones son más fuertes cuando todos están en la misma línea.
7.    Cuando el oponente posee un alfil, por lo general es mejor que usted tenga sus peones en casillas del mismo color que el alfil de su adversario. Cada vez que usted tenga un alfil, téngalo o no su adversario, mantenga sus peones en casillas de color opuesto al de su propio alfil.
8.    El rey, una pieza puramente defensiva durante la apertura y el medio juego, muy a menudo se convierte en los finales en una pieza ofensiva. En muchos finales el rey es el factor decisivo.
9.    En los finales de una o dos piezas menores, generalmente, se debe avanzar el rey hacia el centro del tablero. En los finales de rey y peones casi invariablemente se debe hacer así.



MEMORIAS DE UN AJEDRECISTA MEXICANO.

(Dedicado a la memoria del Gral. Y Doctor. Francisco Raúl Vargas Basurto, 1894-1959).
Por Carlos Fruvas Garnica.

Número 1.
Como celebración a mi 95 aniversario, he pedido la ayuda de un amigo jacobino muy versado en informática para que me ayudase a relatar a ustedes algunos episodios de la historia del ajedrez en México. Pareciera pretencioso a estas alturas comenzar un libro, que seguramente no podría terminar, por lo que tomé el reto que me lanzó el Maestro Ocampo y me decidí plasmar vía Internet algunos relatos. Me pareció lo más indicado dedicarlo al maestro Vargas Basurto, abuelo materno de Ocampo; ya que Vargas me ayudó a escribir algunos artículos que publiqué en los años treinta en la Revista Mexicana de Ajedrez. Asi mismo, gracias al insigne doctor escribí varios libros sobre la historia de Veracruz publicados entre 1940 y 1960; en total 8 libros, que abarcan períodos de la historia colonial del puerto hasta la revolución delahuertista.
Recientemente leí una serie de artículos en Excelsior, diario de nivel nacional en México sobre la vida de Don Salvador Díaz Mirón, en donde se relataba que sino fuera por el Dr. Vargas, no tendríamos la colección de poemas del mejor poeta veracruzano de la historia. Pareciera que este afán de rescatar la obra de los grandes literatos de hispanoamérica se hereda y Ocampo hace algo similar en ajedrez. Quiero poner mi grano de arena en esta tarea, pero aún las computadoras no se llevan del todo bien conmigo y en un artículo que escribí sobre la visita de Alekhine a México, se me extravió el archivo adjunto con las partidas en Chess Base, por lo que aqui las añado.
Quisiera empezar con un tema. Las partidas de Araíza en Chicago y Siracusa, que en el enorme archivo de tres millones de partidas en el Chess Base de Ocampo no estan, por lo que supongo que ni los hijos de Araíza las poseen. Asi que empezamos un rescate, para que perduren de alguna forma. Mis notas, basadas en la Revista Mexicana de Ajedrez y algunos recortes periodisticos de la columna de mi paisano, el vercruzano Guillermo Bello. Y digo paisano, pues aunque nací en La Habana, Cuba, soy mexicano desde 1920, aunque sigo sintiendome cubano y veracruzano al mismo tiempo.  Comencemos pues:

ARAIZA EN CHICAGO 1934.
El día primero de agosto de 1934, terminó el Torneo de la Western Chess Association, el virtual campeonato abierto de EUA de aquella época, obteniendo el primero y segundo lugares, empatados, Fine y Reshevsky, un par de jóvenes entonces que ya se revelaban como jugadores a nivel mundial. El tercer lugar fue logrado por el recientemente fallecido Arthur Dake, el vencedor de Alekhine en el Torneo de Pasadena y el cuarto lugar fue logrado por Arnold Denker, gran amigo y que, como yo, hemos visto casí un siglo de vida. También quedó participó Isaac Kashdan, que tuvo que conformarse con un quinto lugar. Empatados en sexto, séptimo y octavo estuvieron Araíza, Belson y Engholm. Araíza venció a Belson, campeón de Toronto, Canadá.
El torneo se jugó del 21 de julio al primero de agosto. Participaron 32 jugadores, que posteriormente se eliminaron mediante el sistema Holland, algo diferente al actual sistema suizo. Quedaron diez finalistas. Araíza derrotó a los siguientes maestros americanos: F.J. Rundell, H. Lew, N. Engholm, S.R. Friedman, E.Nash, al gran Ruben Fine, al maestro ruso W.Grigoriefff y al canadiense J.H.Belson; entabló con Denker y Jefferson y perdió contra Kashdan, Reshevsky, Dake y Barnes.
Posteriormente Araíza jugó una serie de simultáneas en distintas poblaciones, con magnífico resultado. Milwokee, 24 tableros; 22 ganados y 2 perdidos; Boston, 19 tableros: 16 ganados y 3 entablados; Allestown, 20 tableros: 20 ganados, y en Nueva York, en el Philidor Chess Club, 18 tableros : 17 ganados y 1 perdido.

ARAIZA EN SIRACUSA, 1934.
El formidable Torneo de Siracusa, organizado para celebrar el 50 aniversario de la Asociación Ajedrecística del Estado de Nueva York, se inició el día 13 de agosto de 1934, con quince jugadores, entre los que se cuentan: Fine, campeón por dos años de la Western y empatado en 1934 con Reshevsky, como habíamos mencionado, el mismo Reshevsky, Kashdan, Kupchik, Santasiere, Monticelli, de Italia, Seitz de Alemania, Martin, campeón de Canadá, Araíza, campeón de México, Hermann Steiner, quien fuera campeón de EUA y campeón mundial por equipos por el triunfo del equipo de EUA en las olimpíadas en Folkestone 1933, Reinfeld, campeón de Nueva York, Horowitz, prolífico escritor, lo mismo que Reinfeld; Denker, campeón entonces del Bronx y Tholfsen, aquel que jugará varias partidas inmortales con Carlos Torre en 1925 y uno de los más fuertes jugadores de la época. De acuerdo a cálculos del rating, ese torneo tendría un promedio de 2490, un nivel de los más altos de esa época, si hubiera existido el rating que se utiliza internacionalmente desde 1969.
Según el American Chess Bulletin de Herman Helms, “emprendedor y atractivo es el juego del capitán J.J. Araíza, del Ejército Mexicano y campeón nacional; uno de los diez finalistas del Torneo de la Western, de Chicago” y en otra parte expresa: “el estilo lleno de fuerza del mexicano”.
Realizado del 13 al 25 de agosto en Siracusa, Nueva York, la actuación de Araíza fue discreta, ya que fue el maestro que hizo más partidas tablas, (el Grunfeld de América como lo dijo la prensa), pero en realidad, debió ganar varias partidas tablas contra Santasiere, Reinfeld, Denker y Steiner. En cambio, empató una Defensa Petroff Araíza negras contra Horowitz llevando un peón menos y una brillante defensa, variante India contra el campeón italiano Mario Monticelli. Ganó al campeón del Canadá R.E. Martin y Tholfsen.
El Torneo de Siracusa fue un espléndido triunfo para el entonces joven maestro polaco-americano Samuel Reshevsky, que tenía 23 años. Ganó limpio el primer premio con 12 puntos producto de 10 victorias y cuatro empates. Kashdan quedó segundo, tercero y cuarto empatados Fine y Arthur Dake, Kupchik el quinto. Fueron los premiados. Un premio especial por haber hecho el mejor score contra los premiados fue para Arnold Denker, que venció a Dake y a Fine.
La prensa norteamericana elogió mucho a Araíza, que fue elevado a la categoría de uno de los mejores jugadores latinoamericanos.
Una página de orgullo para el ajedrez mexicano fue la participación de Araíza en Chicago y Siracusa en 1934.

Si me pierdo, busquenme en el Cementerio Jardín de la Ciudad de México o en el Colón de La Habana, o es que tiraron mis cenizas en el rompeolas de Veracuz.
Carlos Fruvas G.

Veracruz, Veracruz. A 3 de agosto de 2001.



TODAS LAS MAÑANAS DEL MUNDO.

(Memorias de un viaje con José Raúl Capablanca por México).
Por Carlos Fruvas Garnica.

Todas las mañanas del Mundo no regresarán…
Cuando vi la foto del homenaje que se le hiciera a Capablanca enfrente de su tumba, en ocasión de los 59 años de su muerte, no pude sino recordar el mes que acompañe a recorrer a Capablanca por mi patria. Ya casí todos los que dimos la bienvenida a Capablanca ese 15 de abril de 1933 en Ciudad Juárez, Chihuahua estan muertos. Han pasado 68 años de aquel día, por lo que sólo un nonagenario como yo puede albergar algún recuerdo de aquella época. Tal vez Febronio Chavarría pueda referir sobre la visita del cubano a Monterrey; por lo que una crónica así, para que quede en alguna forma en el recuerdo, casí lo consideré un deber personal.
Cuando leí la entrevista que le hicieron a mi buen amigo Raúl Ocampo, observé ciertas imprecisiones. Es difícil afirmar que en los años treinta el ajedrez estaba mejor en México que ahora. Posiblemente se basaba en que nuestros directivos del ajedrez si amaban nuestro deporte ciencia, cuando ahora francamente parece que los fariseos y comerciantes se apropiaron del templo de Jerusalén. Hoy incluso se explota a los niños y a los padres de familia. Antes, aunque solo se promovía el ajedrez entre jóvenes y adultos, no se veía esa avídez de lucrar con la patente de corso de una Federación. Había clubes por toda la república, pero realmente eran muy modestos. Algunos duraban solo unos meses. Otros, como el de Zacatecas y el de Córdoba, duraron más de cuarenta años.
En aquel tiempo pensabamos que en la época de Andrés Clemente Vazquez, treinta años antes, la cosa era mucho mejor. La pax porfirista permitía que una élite viviera lo suficientemente a gusto para dedicar los ratos libres al ajedrez. Y había muchos. En los años treinta sin embargo, vivíamos en una zozobra constante, pero la revolución permitía que no sólo una élite pudiera jugar ajedrez, y el ambiente se democratizaba. Los primeros gobiernos de la revolución promovieron el ajedrez y la visita de entrenadores y maestros como Boris Kostich, Ruben Fine, Isaac Kashdan y otros. En 1932 vino Alekhine y un año después Capablanca.
Lo que si puedo afirmar es que los que promovían el ajedrez lo hacían como un servicio a sus semejantes y no buscaban otro provecho que la propia satisfacción. Eran hombres de bien y no gente avída de robar el dinero público a través de nuestro noble juego. Eran personas exitosas en otros campos, no gente fracasada que fuera de su ámbito federativo o de clubes no tendrían ninguna valía ni peso moral.
Pero por otra parte, existía poco contacto entre nosotros, tanto por las distancias, como por la dificultad de viajar. Era impensable participar en torneos fuera de nuestras ciudades. Por ello la oportunidad de viajar por tren por toda la república con Capablanca fué una experiencia inolvidable. Como miembro del servicio exterior de México fui encomendado en brindar a Capablanca, en aquel tiempo en exilio por los problemas políticos en Cuba, toda la hospitalidad que el pueblo azteca ha brindado a los hijos de la amada Cuba.
Yo mismo, después de cuatro años de vivir en La Habana como ayudante del Embajador de México, me vi precisado a dejar abruptamente mi casa en aquella hermosa ciudad, donde la tiranía de Machado puso premio a mi cabeza tras el atentado de muerte a Clemente Vázquez Bello, no relacionado con Don Andrés, sino uno de los principales secuaces de Machado y la participación que tuve en facilitar la salida de muchos cubanos que como los hermanos Capablanca le eran molestos al dictador cubano. Ya en 1934 podría regresar gracias a Manuel Márquez Sterling, quien fuese unos minutos Presidente de Cuba.
Era por todos sabido, la reconocida militancia de Ramiro Capablanca y su hermana Zenaida en el Directorio Revolucionario Estudiantil, organización a la que se achacaba el atentado a Vázquez Bello. A pesar que Don José Raúl no tenia un compromiso político declarado, en su casa del reparto de La Ceiba en La Habana, vecina de la casa de José María Barraqué, secretario de Justicia de Machado, daba refugio al perseguido Carlos Peláez, ajedrecista amigo de Capablanca y seguidor de Miguel Mariano Gómez, hijo primógenito del expresidente liberal José Miguel Gómez; a quien la policia machadista buscaba.
En esa confusa situación política, el embajador de México en Cuba me encomienda que ayude a sacar de la casa de Capablanca a Peláez y a Ramiro Capablanca, a fin de que partan en un barco de la Ward Line a Tampico. Decidó yo mismo acompañarlos en el viaje, abandonando mis pertenencias a la protección del embajador, que luego me las hace perdedizas, por lo que no menciono su nombre, ya que sus nietos son personas de toda mi estimación y de alto prestigo en Comitán, Chiapas.
Enterada la policía que Ramiro Capablanca se refugió en casa de su hermano José Raúl, mandan una docena de patrullas de la Policía Nacional, dándole tiempo a Capablanca solo de esconderse con su vecino José María Barraqué que logra introducirlo a un barco con destino a Panamá.
Llega a Panamá sin más ropa que la que lleva puesta, una guayabera, y sin más dinero que unos dólares que le regala Barraqué. La hospitalidad panameña le permite sobrevivir unos meses y hacerse de unos exiguos fondos, cuando una invitación de sus amigos mexicanos lo invitan a recorrer el país dando simultáneas, con la posibilidad de hacerse de unos fondos durante su exilio que durará poco más de un año, hasta la caída de Machado.
Ramiro Capablanca lo alcanzará en Torreón y a mi me encomiendan buscarlo en Ciudad Juárez, proveniente de San Diego, de donde viaja por tren hasta El Paso, Texas a dar una exhibición antes de cruzar la frontera e ingresar a México.
De Ciudad Juárez viajamos por tren a las principales ciudades de México hasta llegar a la Ciudad de los Palacios. En aquel recorrido observe algunos clubes, si se pudiera llamarlos así, muy modestos, con ajedreces de todo tipo. Algunos se formaron al paso de Capablanca, otros se revitalizaron, ya que el magnetismo del cubano atrajo a los poderosos de cada ciudad y algunos generosamente cooperaron con los gastos de instalar exhibiciones decorosas para recibir al cubano y dar una buena impresión a nuestro visitante. Siempre tuvo Capablanca atenciones de todos, era un príncipe del ajedrez y a cada momento de la gira siempre se le vió así; con una elegancia y un porte, que a los más viejos les hacía recordar la personalidad de otro cubano, pero casí mexicano Andrés Clemente Vazquez. Por cierto que en Internet he visto muchas crónicas y biografias de Don Andrés, pero han fallado en presentar una fotografía de él. Por lo que permitanme aportarla para la memoria de la historía del ajedrez en México. Ni en los sitios web de Cuba la han publicado.
El viaje de Capablanca a México fue producto de una idea de José Joaquín Araíza, pero que yo apoyé ante el general Calles y con la ayuda del Dr. Francisco Raúl Vargas Basurto; quién convenció al acaudalado Agustín Garza Galindo a ayudarnos económicamente y a facilitar, por medio de sus relaciones con hombres de empresa de todo el país, brindar a Capablanca las condiciones a que estaba acostumbrado. Pues aunque Capablanca tuvo que dejar el dinero que poseía en La Habana, tras una salida imprevista  a causa de la persecución política, siempre vivió a gran altura donde fuese. Capablanca nunca fué rico, aunque en segundas nupcias se casara con una viuda hermosisima y rica como era Olga Chagodaeva; varios años después de su visita a México, a quien el siempre mencionaba por su belleza. Como coincidimos en labores diplomáticas en Nueva York en 1940 y 1941, gocé de la amistad de la pareja, conservando algunas fotografías de ellos. La primera esposa, Doña Gloria Simoni Betancourt, nunca se repuso de la separación y hasta la muerte de Don José Raúl le envió fuertes reclamos, amenazandolo de enemistarlo con sus hijos. Durante un tiempo él era practicamente una especie de Embajada de Cuba itinerante y vendió más la imagén de Cuba ante el mundo que cualquier embajador. Pero los emolumentos eran tan irregulares como la vida política de Cuba. Incluso se dice que un Presidente de Cuba, Laredo Bru,  le “extravío” lo que se había recolectado en La Habana para su match de revancha con Alekhine. Por cada simultánea en México a Capablanca se le pagó un estipendio generoso, aunque él nunca fijó el precio, confiando siempre que los mexicanos seríamos justos, lo que sucedió con creces. Es difícil hacer un estimado en base a los valores actuales, pero digamos que en un mes se le pagó el equivalente a $25 000 dólares de ahora. La cifra entonces era de unos $250 libras esterlinas (como recuerdo decían los contratos), pero un carro último modelo valía más o menos eso. Yo compré un Packard 1929 con mucho menos que eso, ese mismo año. Los gastos fueron otro tanto; aportando Calles la cuarta parte de ello y lo demás lo consiguieron Araíza, el Dr. Vargas, Agustín Freyría, Garza Galindo y el Ing. Requena. En aquel entonces el Coronel Soto Larrea aún no había hecho fortuna.
Solo en Torreón no se pudo conseguir un buen cuarto de hotel a Capablanca, aunque nunca se quejó de ello, pero solo fue una mala noche. Lo que no le importó tras el gusto de reunirse con su hermano menor Ramiro, quien luego de vivir en Miami, regresó a Cuba, donde llegó a ser gobernador de una provincia.
En La Habana, Capablanca tuvo que ocultarse en un sótano de la casa de Barraqué en forma muy modesta y siempre mencionaba que era la única vez que había tenido que dormir en una hamaca siendo un adulto, pero que los recuerdos de su niñez durante su vida en la hacienda paterna llamada Aguacate, nombre de orígen mexicano, y  los viajes campestres con su padre, Don José María, lo habían enseñado a la manera correcta de hacerlo. Como buen veracruzano, yo tenía costumbre en La Habana de dormir siempre en hamaca y me hizo gracia el comentario de Capablanca. A Don José Raúl le daba risa que yo cargaba con mi hamaca por todo México, excepto en las frías noches de la Ciudad de México. Al Dr. Vargas, veracruzano como yo, le decía que porqué no se habia organizado una visita de Capablanca por el puerto, el gentil doctor decía que por las distancias y que se hubiera arreglado algo primero en Xalapa, pero que no se había podido. Eso es lo que me contestó frente a Capablanca, pero no obstante organizó un viaje a Veracruz, pero ahi Capablanca no dió una exhibición, sino sólo jugó algunas partidas con unos militares veracruzanos. Luego me comentaron que existió el peligro de un atentado por parte de agentes de la tiranía cubana y que se había optado por cancelar las simultáneas, pero que sí se aceptó la invitación del Gobernador de Veracruz, que quería conocer al genial cubano.
Los viajes a Puebla y a Cuernavaca también encantaron a Capablanca, si bien muchos de los que participaron en Cuernavaca viajaron también desde el D.F. siguiendo a Capablanca.
Durante el viaje, Capablanca a ratos no se sentía bien , por su hipertensión , que le aquejó toda la vida y terminó matandolo a edad prematura. Su médico en Cuba, el Dr. Domingo Méndez le hizo una serie de recomendaciones al Dr. Vargas Basurto, su colega mexicano, para que vigilara a Capablanca, por lo que tanto en Ciudad de México, como en Veracruz, Don José Raúl vivió como huesped del Dr. Vargas, como este lo hizo en varias ocasiones en la casa de La Ceiba en La Habana.
Realmente Capablanca era renuente a cuidarse, y solo lo hizo unos dos años después, cuando su salud influyó negativamente en sus resultados y sentía peligrar su revancha con Alekhine. Antes de ello, era bohemio y se amanecia en tertulias en el Hotel Saratoga en La Habana, o en el Union Club, que fuera el lugar de su gran victoria en La Habana.
Capablanca siempre fue una especie de galán, con una facilidad para el trato con las mujeres, aunque a un romance con una actriz, Gloria Guzmán, en Buenos Aires se le achacó su derrota ante Alekhine, nunca se corrigió, y a veces jugó partidas de torneo tras un largo desvelo o una lid romántica.
En aquel entonces los clubes de ajedrez en México solo eran visitados por hombres, pero durante la gira de Capablanca la presencia femenina fue constante. Nadie sabía de donde habían salido tantas muchachas, pero parece que las fotos de los períodicos locales anunciando su visita hicieron la magia. Todos querían oir a Capablanca, pues tenía una facilidad de hablar y un acento cubano muy especial, pues pronunciaba muy claro cada palabra, no como se tenía la idea del habla de un cubano en aquel entonces en México. El español Grandia, muy amigo de García Lorca, siempre afirmaba que Capablanca hablaba muy similar al andaluz, que casi se podían confundir. Un acento casí granadino, si bien Capablanca hablaba con voz suave y la suya era menos grave que la de Don Federico. Yo conocí a Lorca en La Habana y no pude sino estar de acuerdo con él, pero también hubiera sido fácil confundirlo con veracruzano y se me hizo su acento similar al de Don Salvador Díaz Mirón. En todo caso, ¡Capablanca hablaba como poeta!. Sin dejar de ser serio, siempre tenía una sonrisa muy pícara, y gustaba de usar palabras con cierto doble sentido. Y eso que en Cuba, entre las personas de nivel universitario, el albur era prácticamente desconocido. Jamás hablaba sin propiedad, siempre con mucha cortesía, pero directo. Se molestaba poco, pero cuando lo hacía era muy duro. A la servidumbre la trataba con  mucho respeto, pero a los petulantes los cortaba. No le gustaban los adinerados. “El dinero es para que ruede”. Nunca parecía ahorrar. Hubiera sido un perfecto “caballero de París”, el famoso personaje habanero; que hasta 1980 todavía se podía ver por La Habana y era una parte pintoresco de la historia de Cuba. Bajo de estatura, sin embargo, Capablanca destacaba fácilmente en cualquier grupo. Medía poco más de 1.60, si mal no recuerdo, aunque usaba en ocasiones unos botines que lo hacían ver más alto. Al lado de Soto Larrea o de Alekhine se veía muy bajo, pero indudablemente superaba al ruso en magnetismo y eso que Alekhine se las traía en ese aspecto. En México le tomaron fotografías a granel. Asomaba ya algunas canas, sobre todo un pequeño mechón al frente. Solo una vez lo vi con barba, cuando escapaba de Cuba, y era entrecana y castaña clara; pero no gustaba de usarla, tampoco el bigote y se rasuraba un par de veces al día. Durante un tiempo, en el viaje, pensé que era zurdo, pero al interrogarle al respecto, me decía que tenia la muñeca lastimada, y que de hecho podía escribir con cualquiera de las dos manos. No hablaba mucho de ajedrez, sino de música y de opera. Jamás de política, aunque si de beisbol, o de pelota, como él decía. Nadie le preguntó nunca quién era su autor favorito, pero leía durante los viajes en tren un libro de Stendhal y traia otro de Pío Baroja. Admiraba a Lecuona, como cualquier cubano, y bailaba de todo. Hasta danzón, pero de puntita, a la manera clásica de Camagüey, de donde era su primera esposa. Le gustaba escribir un diario, e incluso preparó un artículo en inglés sobre México que mando a un diario de Nueva York, no sé si alguna vez se publicó.
Algunas cosas a veces se me confunden y hay muchos recuerdos que se me empalman y no puedo asegurar si sucedieron en Puebla o en Cuernavaca. Creo recordar que Capablanca saludo a Carlos Torre en San Luis Potosi, y que compré la foto que les tomaron. Pero no la he hallado, y en mis notas no encuentro mención de ello. No se si lo imaginé, pero creo recordar que si se encontraron y que Capablanca me mencionó que Carlos era mucho más joven que él (casí dieciseis años) pero que se veía más acabado, a lo que respondí que era por los gruesos anteojos y el pelo cano prematuro. Lo que si me acuerdo es que Capablanca me mencionó que le pareció que Torre no fué muy cortes cuando jugaron en Moscú, y yo le comenté que lo que pasaba era que Torre era muy cortado, pero incapaz de la mínima descortesía. Capablanca se interesó por la salud de Torre, pero varias personas le dijeron que Torre, de entonces 33 años, preparaba su regreso al ajedrez internacional. Algo que nunca se concretó.
Capablanca, después de la gira por México viajó a Hollywood invitado por Edward Lasker, y  tuvo una “cercana amistad” con Kay Francis. El exilio de Capablanca fue muy animado. Al caer Machado el 12 de agosto de 1933, viaja desde California por tren hasta Nueva Orleans y regresa por barco, con muchos exiliados, a La Habana. Ahí sigue la agitación y a partir del 4 de septiembre asciende la famosa pentarquía política de los sargentos. Yo no me atreví a regresar a Cuba hasta el año siguiente, donde tomando un café con Don José Raúl en el Union Club de La Habana, recordamos el viaje por México. Don Pepe, a partir de 1933 para mi,  volvió a su vida bohemia, a las cenas en El Saratoga, y a su sueño de la revancha con Alekhine.
Todas las mañanas del mundo …
Veracruz, Veracruz a 11 de junio de 2001.

La Tournee Ajedrecista del Gran Maestro Capablanca por México.

El gran maestro José Raúl Capablanca y Graupera efectuó una espléndida tournée ajedrecista por nuestra República del 15 de abril al 20 de mayo de 1933.

Lugar y Fecha                                                       JG                  JP       Tablas.

El Paso, Texas;  abril 14                                       17                   0          1
Torreón, Coahuila; abril 16                                              29                   0          0
Monterrey, N.L.; abril 18                                        20                   0          0
San Luis Potosí; abril 19                                       30                   0          0

En México, D.F.:
Asociación Cristiana de Jóvenes, abril 21        35                   2          3
Club Americano, abril 24                                      31                   2          7
Asoc.Israelita de Jóvenes, abril 26                     26                   0          2
Fabriles Militares, abril 29                                     36                   1          3
Facultad de derecho, mayo 2                              18                   2          0
Casino Español, mayo 5                                      36                   1          1
Club Americano, mayo 8                                      27                   1          1
Secretaría de Guerra, mayo9                               15                   0          0

Puebla, Puebla; abril 31                                       31                   0          1
Cuernava,Morelos; mayo 1                                  27                   0          0
Guadalajara,Jalisco; mayo 11                             23                   1          2
Mazatlán, SinaloaM mayo 14                              20                   0          0
Culiacán, Sinaloa; mayo 16                                31                   0          0

Totales                                                                     452                 10       20

Además Capablanca dio simultáneas en Hermosillo y Nogales, Sonora; de regreso a Los Angeles, California; pero no hay datos de sus resultados en las exhibiciones en dichas ciudades fronterizas.
(Datos verificados con ayuda del maestro Raúl Ocampo en base a la Revista Mexicana de Ajedrez, 1933; pág. 173.)

Páginas especiales de la Historia del Ajedrez de México.

Herr A. Thimm.

Por Manuel Márquez Sterling
(Publicado por Librería Madrileña, de J.Buxó y Comp.; Coliseo Viejo, esquina al Callejón del Espíritu Santo; 1897).

El ajedrez está de luto en México. Apenas llorábamos la muerte de Antonio Príani (el brillante antagonista de Andrés Clemente Vázquez), Herr A. Thimm, el alemán, como cariñosamente se le llamaba en el Club del Sr. Eguiluz, ha sucumbido en Durango victima de un tristísimo accidente.
Thimm, hacía más de doce años que vivía en México. Su afición al ajedrez era decidida, y á él dedicaba todo el tiempo que le era posible.
Indudablemente, los ajedrecistas mexicanos, han perdido en Thimm á un compañero. Escontría y Eguiluz sostenían con él, casi á diario, sesiones interesantísimas.
El estilo de Thimm, tenía algo del romanticismo del estilo de Morphy..
En la página 126 del II tomo del “Análisis del Juego de Ajedrez” ( 3era. Edición) de A.C. Vázquez, aparece una preciosísima partida y que será conservada como ejemplo del genio del malogrado Thimm.

LA VISITA DEL CAMPEON MUNDIAL ALEJANDRO ALEKHINE EN MEXICO.

Por Carlos Fruvas Garnica.

(Dedicado a la memoria del poblano William Jenkins, mecenas del ajedrez, y una fina persona y de Emilio Garduño, un maestro aficionado incomprendido del ajedrez, y a todos los que han colaborado en el desarrollo del ajedrez en México).

Me parece curioso hablar de un hecho que en realidad no presencie, si bien ya era parte de la comunidad ajedrecística en ese año de 1932. Pero en vista de la buena acogida a mi relato sobre la gira de José Raúl Capablanca en México, me pareció que era adecuado hacer esta crónica.
En el mes de septiembre de 1932 me encontraba trabajando en la Embajada de México en La Habana, pero con la ayuda de algunos amigos, entre ellos el MI Raúl Ocampo Vargas, además de las notas y fotografías que guardo en el baúl de mis recuerdos, puedo aportar unas páginas con datos que quizás de otra manera se perdieran para la posteridad.
Me pareció sumamente estiumulante la excitativa que el maestro Ocampo hizo para que los ajedrecistas mexicanos relatemos nuestras experiencias en el ajedrez y ya que casí cumplo la centena de edad, tengo algunas memorias que deseo compartir. El presente artículo lo baso en lo que publiqué en 1933 en colaboración del Gral. Francisco Raúl Vargas Basurto en la Revista Mexicana de Ajedrez.
Durante la celebarción del Congreso Internacional de Ajedrez en Pasadena de 1932, se pudo negociar, gracias a la participación en el evento del entonces Capitán José Araíza, que los maestros Alejandro Alekhine, Isaac Kashdan y Arthur Dake pudieran hacer el viaje a la ciudad de México con el fin de participar en algunos eventos de ajedrez. Del Primer Torneo Internacional de Ajedrez en Ciudad de México de 1932, ya el maestro Ocampo ha realizado una detallada crónica, así como publicado todas las partidas. Incluso el buen amigo Dale Brandeth publicó un libro al respecto, gracias a la mediación de Isidoro, Willy De Winter con el mismo Ocampo hace ya más de una década. Entre ambos maestros, De Winter y Ocampo, sacarón de los archivos del finado General Vargas, director y organizador del evento, la reseña total del torneo, así como las partidas del mismo. El señor De Winter es uno de los pilares del fomento del  ajedrez en este país, que lo recibió como uno más de sus hijos cuando vino de Holanda y hoy es un ciudadano orgullosamente mexicano.
Pues bien, el éxito coronó casí todas las negociaciones, ya que tuvimos la oportunidad de haber visto en ésta, a los colosales jugadores Alekhine y Kashdan, aunque nunca se nos fue explicado el porqué de la ausencia de Dake.
La enseñanza recibida durante la estancia de ambos entre nosotros, aunque yo llegué unos días tarde de La Habana y solo pude presenciar algunas exhibiciones, mostró que había bastante afición por el ajedrez en el país, así como calidad gracias a los esfuerzos que Boris Kostich desarrolló con algunos alumnos suyos, como Araíza y Soto Larrea. También estimuló el apoyo del Presidente Abelardo Rodríguez y del General Joaquín Amaro.
“México es un país de jugadores fuertes”. Ha dicho Alekhine, y Kashdan aseguró que “no se dieron punto de reposo”, durante el torneo, con los jugadores mexicanos. Por otra parte, las exhibiciones que dieran de simultáneas, demostraron que la capacidad del jugador mexicano, para absorver las distintas fases del juego, es excelente, y a la “correcta forma de tratar las aperturas”, dice Alekhine, se debe el esfuerzo tan grande que los dos maestros tuvieron que desarrollar.
Como en el caso de la gira de Capablanca, creo que es importante hacer la crónica completa, desde su llegada, anotando lo siguiente:
27 de Septiembre de 1932.- Llegada de Alekhine a Nogales, Sonora. Jugó en simultáneas 12 tableros a la ciega. Ganó los 12.
29 de Septiembre de 1932.- Guadalajara, Jalisco. Jugó en simultáneas 15 tableros a la ciega. Ganó 10, Perdió 2. Empató 3.
30 de Septiembre de 1932.-Llegó a la Ciudad de México y en la misma noche, en el Departamento de Establecimientos Fabriles, jugó en simultáneas  30 tableros y 1 a la ciega. Ganó 25, perdió 5 y entabló 1. El tablero conducido a la ciega lo perdió.
1 de Octubre.- Sesión de simultáneas en la residencia del Lic. Agustín Garza Galindo, entonces presidente de la Federación Mexicana de Ajedrez. Jugó contra 10. Ganó 8. Perdió1, Entabló 1.
5 de Octubre.- Llegada de Kashdan. Por la noche el doctor Alekhine jugó en la Asociación Cristiana de Jóvenes, simultáneas contra 50. Ganó 38, perdió 3, entabló 9.
7 de Octubre.- Inauguración del Primer Torneo Internacional Ajedrecístico de México (el nombre oficial del evento).
9 de Octubre.- Por la mañana, Isaac Kashdan jugó su primera sesión de simultáneas en la Asociación Cristiana de Jóvenes contra 32 tableros. Ganó 26, perdió 2 y entabló 4.
16 de Octubre.- Final del Torneo Internacional Ajedrecístico de México.
16 de Octubre.- Puebla. Sociedad Mutualista de Dependientes. El Dr. Alekhine jugó 12 tableros a la ciega. Ganó 8, perdió 2. Entabló 2.
17 de Octubre.- Kashdan jugó en la Asociación deJóvenes Israelitas en Ciudad de México contra 26 tableros. Ganó 25, entabló 1.
18 de Octubre.- Kashdan jugó en la Sociedad Mutualista Empleados de Comercio contra 18 tableros. Ganó 14, perdió 2. Entabló 2.
19 de Octubre.- (Ver foto)  Alekhine. Gimnasio de la Secretaría de Guerra y Marina contra 32 tableros. Ganó 26. Perdió 3, entabló3.
20 de Octubre.- Gran banquete de despedida a los maestros. Por la noche, en el Gimnasio de la Secretaría de Guerra y Marina, Kashdan jugó contra 32 tableros. Ganó 27, perdió 1. Entabló 4.
21 de Occtubre.- Despedida de Isaac Kashdan.
22 de Octubre.- Torreón, Coahuila. Simultáneas Kashdan contra 27 tableros. Ganó 24, perdió 1. Entabló 2.
23 de Octubre.- Monterrey, Nuevo León. “Círculo Mercantil Mutualista.” Alekhine jugó contra 19 tableros y 3 a la ciega. Ganó 21, entabló 1.
25 de Octubre.- Ciudad de México. Salón “Don Quijote”, Hotel Regis. (Donde hoy se encuentra la plaza de la solidaridad, que tiene las famosas “carpas” de ajedrez, donde juegan cientos de ajedrecistas diariamente),.Dr. Alekhine 5 tableros a la ciega. Ganó 4, perdió 1.
27 de Octubre.- San Luis Potosí, “Centro Potosino de Ajedrez”, Dr. Alekhine, simultáneas a la ciega. 12 tableros. Ganó 8, perdió 2, entabló 2.
Los aficionados que le ganaron al Dr. Alekhine en la Ciudad de México, fueron los siguientes: Dr. Enrique Gonzalez Martínez, Dr. Francisco R. Vargas, Joaquín Medina, Ricardo Gamboa, Cap. Roberto Quinn, Dr. Pedro Berruecos Téllez, Dr. Genaro Guajardo, Emilio Garduño, Lic. Ramón González Cosío y Dr. José Avilés Solares. Entablaron: Manuel Cruces, Enrique P. Viesca, Manuel Robles, Germán Sommer, Alberto Padierna, Gral. Ernesto Aguirre Colorado, Enrique Alvarez Tostado, Jorge Meneses Hoyos, Dr. Nicolás R. Amerena, Ing. Luis de la Barra y J.Araíza.
En Guadalajara le ganaron los señores Luis Castañeda y Benito Solórzano.
En Puebla le ganaron los señores Eduardo Unda y Dr. Francisco Casas. Entablaron: el Lic. Agustín Garza Galindo, William Jenkins y Rafael Galindo Fragoso.
En Monterrey le entabló el señor don Eduardo Gajá.
En San Luis Potosí, ganaron los señores licenciado Agustín Téllez y Alejandro Avila, en consulta, y Rafael Salazar Piña. Entablaron: Marín Vázquez y los doctores Jesús Noyola, B. González Romo e Ignacio Moreno, en consulta.
Ganaron al maestro Kashdan, en Ciudad de México, los señores Dr. Enrique González Martínez, Dr. Francisco Fonseca, coronel Manuel Soto Larrea y Joaquín Medina. Entablaron: Lic. Agustín Garza Galindo, Guillermo Müller, José Lugo, Jesús Jurado y Abel Pérez Herrera.
En Torreón, ganó el señor José Hernández y entablaron los señores Antonio Farjat y Roberto Romero.
El resultado final de los juegos de simultáneas por los maestros, fué de la manera que sigue:
                                               JJ                    JG                   JT                   JP.
Dr. Alekhine.                                   201                 160                 21                   30
Isaac Kashdan                    135                 116                 13                   6

Quisiera poder contarles algunas anécdotas al respecto, pero sólo presencie las simultáneas del Dr. Alekhine en el Gimnasio de la Secretaría de Guerra y Marina, de la que acompaño unas fotos.
Gracias a los archivos de la Revista Mexicana de Ajedrez puedo presentar unas partidas.
Entre las partidas que más llamaron la atención fue la de Emilio Garduño, que desgraciadamente ni yo, ni Ocampo pudimos hallar. El periodista veracruzano Guillermo Bello la publicó, pero no se puede reproducir por algunos errores. Garduño era un jovencito entonces, ya que nació en 1910, y tanto a él como a Alejandro Baéz (nacido en 1911) les pagó su participación Don William Jenkins, quien vinó de Puebla, pero no quisó ocupar un tablero, porque estaba atareado tomando fotos y ayudando en la organización. A pesar de que era yo un poco mayor, les he sobrevivido y les recuerdo con enorme cariño. La última vez que vi a Garduño fue en 1975, cuando con Carlos Torre visitó la Ciudad de México. Me dicen que murió por 1981, pero ignoró más sobre ello. Garduño fue muy conocido en el medio y estaba orgulloso de su triunfo sobre Alekhine, algunos, cuarenta años después, quizás dudaban de su veracidad, pero yo estuve ahí.
De regreso en Cuba, conversando con Capablanca, ya vislumbraba una visita del cubano a México. Don José gustaba de viajar a donde había ido Alekhine para mejorar sus resultados. De hecho, Capablanca atrajó mucho más admiración en México que Alekhine, que era un poco hosco en su trato. Curiosamente originalmente se había invitado al torneo de Pasadena a Capablanca, pero Alekhine al enterarse puso como condición un alza desmedida en sus honorarios si tenía que competir con el maestro antillano, lo que causó que los organizadores le retiraran su invitación al habanero. Un gesto desagradable del ruso, que repitió en muchos torneos, con lo que perjudicó a Capablanca y le hizo perder invitaciones. Por eso quizás no me agradaba Alekhine, ya que en La Habana era yo de los “fans” de Don José. De Alekhine en los años treintas y cuarentas se escribieron cosas muy desagradables, por lo que no quisiera abundar más. El “Yo acusó” de Spielman, que acusaba al Doctor Alekhine de hacer que algunos jugadores judíos les quitaran invitaciones en los torneos que él jugaba, causó conmoción en el mundo. De hecho en el “Club Lasker” de la Asociación de Jóvenes Israelitas de México también estaba programado Alekhine, pero se negó a hacerlo, argumentando un malestar estomocal, pero muchos lo tomamos como una actitud antisemita. Por otra parte, siempre se comportó distante con sus anfitriones y casí no hablaba con Kashdan, que era una persona finísima y un verdadero caballero con todos. A mi quien más me impresionó fue él. Con todos analizaba las partidas y explicaba sus ideas con una paciencia ilimitada. Kashdan dejó amigos por doquier y mantuvo una correspondencia continua con el Dr. Vargas y conmigo, por lo que le tengo gran agradecimiento. En una de los primeros números de “Chess Review” que fundó con Horowitz, publicó uno de mis artículos desde La Habana.
Queden estas páginas como un recuerdo de una bella época donde los organizadores del ajedrez en México eran unos caballeros. Ahora es otra cosa.

Veracruz, Veracruz, a 24 de julio de 2001.

APUNTES PARA LA HISTORIA DEL AJEDREZ DE MEXICO.

XXIV CAMPEONATO MUNDIAL DE AJEDREZ ESTUDIANTIL.
Ciudad de México 1977.
(7 al 22 de Agosto de 1977)

Una crónica.
Por el MI Raúl Ocampo.
Después de ver con tristeza que se “aplazó” el Campeonato Panamericano Estudiantil que iba a realizarse en México, no pude sino recordar un torneo similar que se efectuó en nuestro país hace casi 25 años. Por iniciativa del entonces Presidente de la Asociación de Ajedrez de la UNAM, Rodríguez Magallanes, México solicitó la sede de la XXIV edición del Campeonato Mundial de Ajedrez Estudiantil. Este tipo de eventos organizados por la FIDE en coordinación de la Asociación Internacional de Estudiantes tuvo una enorme tradición de los años 50 a los años 70 del pasado siglo. Básicamente se realizaron en los paises del llamado bloque socialista y lograba la participación de los mejores exponentes del ajedrez juvenil de los países de Europa del Este. El motor de aquellos eventos era el checoeslovaco Jaroslav Sajtar. Cuando este personaje de la organización mundial de ajedrez faltó, se acabaron prácticamente tales eventos. Desde hace más de 20 años, la FIDE no ha logrado concretar competencias de este tipo. Se hacen innumerables intentos, pero han fracasado. La razón es que sin una coordinación que estimule a las universidades y que de categoría y prestigio a los triunfadores, pocas instituciones invertirán en enviar a sus jugadores. Por ello, el intento mexicano de realizar un Panamericano Estudiantil por equipos enfrenta grandes dificultades. Son competencias muy costosas, tanto para organizadores como para participantes, y el premio será significativo solo si lleva aparejado un prestigio. Si no hubiese existido un apoyo como el que daban los países socialistas a los Campeonatos Mundiales Estudiantiles, estos no hubieran alcanzado tantas ediciones. Basta contemplar la nomina de jugadores que participaron en la edición en México para darse cuenta que asistieron los mejores ajedrecistas de su generación. Me ha parecido importante citar nombre por nombre de cada participante, para hacer claro la importancia del torneo. La nomina esta repleta de jugadores de primer nivel:

Equipos:
URSS (2538)
Oleg Romanishin.
Rafael Vaganian
Iosif Dorfman
Alexandr Beliavsky
Adrian Mihailchisin
Serguei Makarichev
Capitán Anatoly Berhovsky.
Cuba (2426)
Guillermo García.
Amador Rodríguez
Juan Fernández
José Luis Vilela.
Jesús Nogueiras.
Jorge Armas
Capitán Eleazar Jiménez.
Polonia (2393)
A.Sznapik
R.Skrobek
J.Bielczyk
Z. Szymczak
F.Borkowsky
Capitán Kristoff Pytel.
Inglaterra (2391)
John Nunn (Capitán)
Jonathan Mestel
Jonathan Speelman
Nigel Povah
David Goodman
Paul Littlewood.
EUA (2358)
Kim Commons (Capitán)
Nick De Firmian
Kenneth Regan
John Tisdall
Danny Kopec
RonHenley.
Alemania Federal (2336)
Klaus Wockenfuss
Rene Borngasser
Constanz Kiffmeyer
Peter Herzog
Markus Bassler
Heindrich Whleg (Capitán)
Brasil.
Jaime Sunye
Rubens Filguth
Jaime Chaves
Jose Masculo
Cicero Braga
Jose Roberto Pimienta.
Capitanes Ruth Cardoso y Pal Benko.
México (2298)
Marcel Sisniega
José Félix Villarreal
Alberto Campos
Roberto Navarro
Norberto Vela
Juan Gómez
Capitán Raúl Ocampo Vargas.
Venezuela (2253)
Antonio Palacios
Julio Ostos
Antonio Fernandez
Amado Dounia
Jorge Cuellar
Carlos de Francisco Sanabria.
Capitán Cleren Jesús Chirinos.
Gales (2245)
Peter Varley
Charles Morris
Douglas Tudhope
Tony Hughes (Capitán)
Stephen Williams
Andrew Madden.
Costa Rica (2230)
Jorge Rovira Mas
Juan León Jiménez Molina (Capitán)
Jaime Vaglio Muñoz
Rodrigo Fernández
Luis Alberto Fernández
Carlos Araya.
Delegado Enrique Fernández.
Escocia (2216)
Ian Sinclair
Stephen Swanson (Capitán)
Timothy Upton
Walter Buchannan
Andrew Muir.
Canada (2214)
Peter Nurmi
Flechter Baragar
Gordon Taylor
Stephen Ball (Capitán)
Ray Stone
Martin Buchholtz
Ecuador (2210)
Carlos Camatón
Javier Freile
Arturo Pérez
Jaime Hidalgo
Carlos Salvador.
Walter Brito
Capitán Wilson Zapata.
Honduras (2207)
Tomas Lozano
Pompeyo Aguilar (Capitán)
Miguel Meza
Carlos Luque.
Douglas Alvarenga.
Rodolfo Deras.
Colombia (2202)
Alonso Zapata.
Jorge Silva
Raúl Barros.
Germán Santos.
Alciguel Ruiz
Ramón Gutiérrez.
Capitán Moises Prada.
Jamaica (2200)
Peter Mundell
Sheldon Wong
Andre Wong
Orrin Tonsingh
Paul Smith
Mark Cameron
Capitán Enos A. Grant.
Guatemala (2200)
Roberto Molina. M
José Carlos Grajeda.
Edgar C. Castro (Capitán)
S.Bheshlubhayahadt.
Mario Raúl Juárez.
Panamá. (2200)
Palma
Gardellini
Fabrega
Haskins.
F. Bolivar.

Como se puede ver, estan muchos de los jugadores que aún ahora, tras casí 25 años, siguen figurando en la primera línea mundial.  Para completar este testimonio histórico no puedo sino mencionar a los que contribuyeron con su trabajo para realizar este evento:
Comité Organizador
Director: Alfonso Ferriz Salinas.
Boletines. Felipe Torres y David Franco.
Director de Arbitraje: Carlos Topete Topete.
Asistente: Janos Braun.
Arbitro Principal Jaroslav Sajtar.
Asistentes: Javier Lopéz Vega y Willebaldo Roura.
Comité de Apelación.
Bihovsky (URSS), Jiménez (Cuba), Ocampo (México), Pytel (Polonia), Nunn (Inglaterra) y Commons (EUA).
El apoyo económico lo proporcionó el Instituto Nacional del Deporte de México que en ese entonces estuvo dirigido por el Lic. Guillermo López Portillo, quien durante su gestión siempre apoyo al ajedrez mexicano, al grado de realizar este magno evento y varios torneos internacionales.
El evento estuvo muy competido y destacó el equipo de Cuba, quien casi logra el primer lugar, en una lucha que no se definió hasta la última partida de la última ronda:

Resultados:
1.URSS
2. Cuba
3. Inglaterra
4.EUA.
5.Polonia
6.Brasil.
7. Venezuela
8. Alemania Federal.
9.México.
10. Canadá.
11. Ecuador.
12. Colombia.
13. Escocia.
14. Panamá.
15. Gales.
16. Costa Rica.
17. Honduras.
18. Jamaica.
19. Guatemala.

Después de este evento, México realizó los Campeonatos Mundiales Juveniles por Equipos en 1978 y 1979, pero que no lograron establecer una tradición internacional. A finales de los setentas, la institución promotora de la juventud en México, el CREA, efectuó grandes esfuerzos para promover el ajedrez juvenil, por iniciativa de sus directivos, la hoy senadora Silvia Hernández y el Lic. Sandalio Sainz de la Maza, y el Delegado Internacional de México, el Ing. Carlos Encinas Ferrer. Destacó en esas organizaciones el recordado Arbitro Internacional Alejandro Baéz Graybelt, Maestro emérito de la Federación Nacional de Ajedrez en México.
Muchas de las partidas jugadas en ese mundial no han trascendido en las bases de datos actuales, debido quizás a errores en los boletines, pero tras urgar en las bases millonarias y consultar los boletines, he podido rescatar algunas cuantas que adjunto para preservarlas a la posteridad. Una docena de las que adjunto no se encuentran en ninguna base de datos actual (¡Revise hasta bases de tres millones de partidas!). Muchos de los protagonistas siguen muy activos, tanto como competidores como organizadores, y seguramente recordarán con nostalgia este magno evento. Es contrastante la situación actual del ajedrez estudiantil en México, que requiere retomar la estafeta de aquellos tiempos.
El evento tuvo magnífica cobertura en la prensa nacional y en la televisión mexicana y parecía que sería el despegue del ajedrez mexicano. Después de más de veinte años, se puede decir con tristeza que no se cumplieron las expectativas. ¿Las razones? Son varias, pero pueden resumirse en una sola palabra que hoy aún persiste para daño del ajedrez mexicano: Desunión. En esa época el ajedrez estudiantil era la base. Las dos principales instituciones educativas, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México tenián clubs de ajedrez en cada plantel, sumando unidas más de 50 clubs y casi dos mil afiliados. Ahora no juntan cinco clubs y tres centenas de afiliados. Estas instituciones públicas se han visto rebasadas, ajedrecísticamente, por las universidades privadas, como en otras áreas. ¿Victimas quizás del neoliberalismo? Tal vez, en aquella época ambas instituciones reunían un sólido grupo de entrenadores, casi media centena, mientras ahora no conjuntan ni seis. La depresión en los salarios obligaron a la mayoría a dedicarse a otros asuntos para sobrevivir. Esto ha provocado que no ha habido generaciones de refresco entre los jugadores. De 1977 a la fecha, no más de una veintena de jugadores juveniles han surgido que puedan disputar a los que formaron el equipo nacional de aquellos tiempos. Aquellos que entonces tenían veinte años, ahora cuarentones siguen ganando torneos. En los setentas era normal enviar a los Campeonatos Mundiales Juveniles representantes de México, ahora ya han pasado varios años que no se les envía, lo que poco contribuye a estimular a las jovenes promesas. En cambio se ha estimulado la participación en torneos infantiles, pero sin un fuerte cuadro de entrenadores, este esfuerzo será vano. El ajedrez universitario es fundamental y ahora el panorama es triste. Cuando examino la historia ajedrecística de Inglaterra, se ve la importancia que tuvo el movimiento en las universidades inglesas. En Inglaterra el ajedrez en los sesenta estaba en niveles muy bajos, lejos de los diez primeros lugares mundiales, ahora, gracias a la promoción estudiantil de los últimos treinta años, se coloca en los primeros cinco. Esta clara la razón. En Alemania también se vitalizó el ajedrez con la promoción de la Bundesliga y con una organización que aprovechó la reunificación del país, siendo ahora el país que más eventos realiza a todos niveles. Por supuesto que los factores económicos son muy importantes, lo mismo que los liderazgos, pero ante todo fue que supieron UNIRSE.  En un país que durante su historia como nación independiente, ha vivido cuatro intervenciones extranjeras y cuatro grandes guerras intestinas, caracterizado por las luchas entre caudillos, no sorprende que su actitud política se refleje en el ajedrez también, donde aún se vive una continua controversia entre camarillas. Aun así, el XXIV Campeonato Mundial Estudiantil es una página importante, ya que para realizar ese evento se unieron personajes de las diferentes facciones de la política ajedrecística de aquellos tiempos. ¿No podrían hacerlo de nuevo?

Si me pierdo, busquenme en Andalucía o en Cuba.
García Lorca.

Naucalpan, Estado de México a 18 de agosto de 2001.



Refritos varios de hace diez años

Algunos escritos mios han desaparecido de la web y decidi revivirlos para que los conozcan los lectores más jovenes. Se publican cual y aparecieron en su tiempo

Carta abierta al titular de la PGJDF D octor Miguel Ángel Mancera:

Las actrices, actores y gente de teatro, cine y televisión que conocimos a Julia Marichal podemos atestiguar que era una mujer amable, honesta y con una sonrisa sincera a flor de labios, trabajadora y comprometida con el cuidado del acervo del escritor Juan de la Cabada; esta descripción que apenas esboza todas las cualidades de Julia, que resalta su vulnerabilidad, difícilmente se puede ver opacada por las circunstancias de su muerte hace unos días, hecho que solicitamos respetuosamente quede plena y debidamente esclarecido por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) que usted dignamente encabeza.
Toda muerte es lamentable, en especial cuando se debe a actos de violencia que jamás pueden ser justificados, pero que siempre deben ser castigados no con afán de venganza, sino de justicia.
Estamos conscientes de que la violencia contra la mujer sigue siendo tema cotidiano, pero la manera absurda en que esa violencia fue ejercida contra una mujer ejemplar, pone de relieve la necesidad de que la sociedad y sus autoridades unamos fuerzas para ponerle freno.
Daniel Giménez Cacho, Silvia Pinal, Ana Ofelia Murguía, Mario Casillas, José Solé, Silvia Mariscal, Marta Aura, Jaime Humberto Hermosillo, María Rojo, Alberto Estrella, Yolanda Cianni, Blanca Guerra, Bruno Bichir, Odiseo Bichir, Rogelio Guerra, Alma Muriel, Fernando Becerril, Héctor Ortega, Ismael Larumbe, Amparo Garrido, Luisa Huertas, Mariestela Fernández, Dulce, José Luis García Agraz, Félida Medina, Luis Gimeno, Cynthia Klitbo, Víctor Carpinteiro, Arcelia Ramírez, Martha Zamora, Georgina Rábago, Andrea Coto, Rocío Sobrado, Luis Gatica, Andrés Torres, Dobrina Kisteva, Flavio González Mello, Aura Cano, Azela Robinson, Antonio Beristáin, Francesca Guillén, Joanna Brito, Willebaldo López, Claudia Arroyo, Héctor Mirabal, Rodrigo Mendoza, Toño Infante, Herman López, Elizabeth Aguilar, Mihail Vassílev, Fernando Manzano, David Rencoret, Luis Cárdenas, Iliana de la Garza, Fernando Bonilla y Citlalli Fuentes

2 dic 2011

Se solicita apoyo para buscar a Julia Marichal


Por este medio hacemos un llamado a todos los amigos y compañeros de trabajo e instituciones culturales y artísticas (Secretaría de Cultura del DF, Archivo General de la Nación, FCE, Conaculta, Televisa y TV Azteca, etc.) de la actriz, promotora cultural e investigadora Julia Marichal Martínez, quien está desaparecida desde el 12 de noviembre (se levantó acta en Capea, con el folio TS-3513-11).
Solicitamos el apoyo y la participación de los amigos en la búsqueda, localización e información que ayude a encontrar lo más pronto posible a nuestra querida Julia. Se agradecerá su colaboración y comunicación al teléfono: 5544 4554, con Yamilé Paz Paredes.