14 dic. 2012

Carlos Torre vence a un campeón mundial el 25 de noviembre de 1925.




La prensa especializada soviética que seguía ronda a ronda el Torneo Internacional de Ajedrez de Moscú, da la noticia: En la duodécima ronda el maestro mexicano Torre vence nada menos que al excampeón mundial Emanuel Lasker, el vencedor de los dos torneos internacionales más fuertes de las primeras décadas del siglo XX, San Petersburgo 1914 y Nueva York 1924.
“Una nueva manera de jugar ajedrez” calificaría el comentarista del evento, el maestro Abraham Modell, el entrenador más destacado de la entonces ciudad de Leningrado y pilar de la naciente escuela soviética de ajedrez que produciría 8 campeones mundiales.
“Con Capablanca y el peruano Canal, el mexicano Torre nos demuestra que del nuevo continente vendrá la luz orientadora para revivir el ajedrez mundial dominado por tantas décadas por los imperios centrales de Europa y que ahora con la escuela de la URSS y la energía creadora de la América Hispana encuentra su nuevo rumbo”
“Torre viene de un país que, como el nuestro, ha roto cadenas de siglos y revolucionan al mundo del siglo XX, buscando al hombre nuevo, al que dignifica y ennoblece el mérito y no simplemente la cuna. Torre con su victoria entra a la historia, con la luz de sus ancestros y la siempre juventud de las ideas libertarias”
“Desde muy lejanas tierras y muy diferentes climas y costumbres, lo sentimos ya nuestro también tras escuchar sus palabras que hablan de fraternidad de los hombres y de convivencia internacional de todos los trabajadores del mundo”
Estas son parte de las muchas y elogiosas frases que se le dedicaron al joven que aún no cumplía 21 años y ya se codeaba entre los diez mejores del mundo.