7 jun. 2013

Reconocimiento de Estudios para instructores de Ajedrez o la tramitología del RVOE.




Poco a poco, tras 18 meses de presentar papeles, materiales de estudio, recopilación de investigaciones de varios países, algunas Instituciones de Educación Superior con capacidad para dar RVOE han aceptado avalar los diplomados e incluso plantear la primera Licenciatura de Profesor de Ajedrez, los primeros con 12 créditos académicos y la licenciatura con 325 créditos académicos. Para hacerlo modular se empezarán con los diplomados, pues lo mínimo en horas, 12 créditos, anda por 172 horas, con un mínimo de 30% presencial, aunque en el futuro debiera poderse hacer todo a distancia.
Ya hablar de la licenciatura, con unas 5120 horas de estudio, como se realiza ya en 12 universidades de Europa, tal vez lleve unos dos años estructurarla, pero los diplomados podrían bastar para trabajar en escuelas de educación básica y media básica de manera cabal y responsable, máxime si se cuenta con experiencia práctica aunque sea de dar clases de manera “empírica”.
En la Unión Soviética un proceso similar  se realizó de 1925 a 1935 y los que fueron los pioneros en la enseñanza escolar fueron apoyados por jugadores de alto nivel en competencias y de más de 15 años de experiencia como instructores, que, con un verdadero ejército de monitores e instructores llegaron a cubrir miles de poblaciones. Fue muy importante un amplio programa de publicaciones con tirajes de 100 mil ejemplares, pero en los tiempos actuales contamos con el internet y las computadoras, videos, etc.; lo que abarata los costos y si a la Unión Soviética de aquel entonces le significó un esfuerzo económico severo, hoy en día se puede realizar con una centésima parte de ese costo.
Las escuelas de tiempo completo de México pueden ser las principales beneficiadas. Pero aun hay que vencer algunos obstáculos que pone la tramitología, la grilla, la ignorancia y la envidia, que son como los cuatro jinetes de la Apocalipsis en la lucha por mejorar la  educación en la América Nuestra.
Las experiencias de Cuba y Venezuela, así como otras muy importantes de Colombia y de varias etapas de la historia de México, seguramente facilitarán las cosas para que del Bravo a la Patagonia el ajedrez sea una efectiva herramienta educacional.