13 oct 2009

Video clases.


Están de moda las video clases, por lo que en mis cursos via email ya estoy introduciendo breves video clases, con reformas que las hagan diferentes a la mayoría de las que en el mercado se ofrecen, a ver si evito lo soporífero que la mayoría tienen. A lo mejor lo logro.
Por lo pronto, me siento el líder de las clases via email en castellano pues ofrezco más del doble de material que cualquiera, además, como dice el lema: “Más que precio, comprensión”.
Ya fuera de broma, ahora el paquete tendrá: clases via email, material de estudio, publicaciones como Bucanero de Ajedrez, Aperturas al Día, Ajedrez Universitario, Video conferencias, y muchos enlaces recomendados. Todo por el precio más económico en el mercado (¡ya chequé!). ¿Por qué? Por la sencilla razón que amo lo que hago. Lo haría gratis si fuera millonario. Si no que lo digan los “becados”.
Utilizo todos los medios, menos chat, pues además de que mis alumnos son de una decena de países y algunos comienzan a desayunar cuando yo empiezo a dormir, el chat causa una cierta improvisación y baja la calidad. Prefiero preparar muy bien mis clases. Les dedicó muchas horas, pues se que la misma clase puede ser útil para muchas personas y vale la pena cuidar cada detalle y hacer una buena labor de investigación con las fuentes más autorizadas.
Cada clase es como un capítulo de un libro, con la diferencia es que esta hecho para un cierto tipo de lector mucho mas concreto y específico. Algunas veces, si, una misma clase puede servir para 10 alumnos diferentes, pero por lo general se requieren adaptaciones muy personales, así como establecer el orden exacto. Hay veces sin embargo que una lección me salió tan bien y me pareció que era tan útil para todos, que no resisto la idea de enviársela a todo el mundo, lo que causa que a veces en lugar de una lección, envió dos a un alumno: la que correspondía a su curso personal y la lección general que me pareció buena. El caso es que el estudiante nunca pierde.
Con cada solicitud mando muestras gratis. Y ahora iré renovando las video conferencias y las audio platicas, ya que de nuevo tendré un programa de radio, nada más que a 7000 kilómetros del primero que se realizó en Ciudad Bolívar, y a veces grabado en pleno Canaima, donde ya no hay poblados en el mapa. Ahora se transmitirán desde la Isla Coronado, pero gracias al Internet podrá recogerse desde cualquier parte del mundo gracias a un “link o enlace”.