7 jun. 2011

El libro especial, experimento que da nuevas orientaciones.

Muchas veces he discutido con alumnos y amigos que con el material que ya he escrito en este blog, sin hablar del que coloco en www.inforchess.com ya hubiera escrito varios libros, al estilo del MI Gil Russek o de Manuel Lòpez Michelone. Por eso emprendí con algunos amigos de diversos países, hacer un libro muy especial a publicarse en tres idiomas por lo menos. Pero el proyecto que va muy bien, ya inquieta incursionar en lo de libros “por pedido”.


Es como cuando hablaba de las ventajas de la enseñanza a distancia sobre la presencial. La Escuela de Botvinnik es el modelo exitoso que sigo y que creo es lo mejor. Mezclar clases via correspondencia, o en este caso actual, email, con clases intensivas presenciales.

En el caso de los libros, creo que la cosa va por ese camino, además en ajedrez mezclar lo impreso, lo de PDF y lo de formato Chess Base.

Las revistas impresas o en Internet aportan pruebas de que los medios no se sustituyen si no que se complementan. Tal es el caso de la impresión por demanda o impresión digital (print-on-demand o POD), una opción que un número cada vez mayor de las plataformas online de acceso y venta de libros digitales, dan a sus clientes (“usuarios”, les llaman), y que es adquirir una copia en papel, (“hard copy”) que solo se imprime después de la compra por Internet. Lo novedoso de esta opción es que a través de una red de imprentas con tecnología POD de nueva generación que se extiende por varios países, se puede imprimir lo solicitado, no importa el origen del libro, en el lugar más próximo al usuario y en una tirada específica de uno o más ejemplares según el pedido, lo que disminuye el tiempo y el costo de distribución, elimina la noción de edición agotada y vuelve obsoleto el stock almacenado.

Claro que un envió por PDF da posibilidades al lector a imprimir lo que en un libro normal es una página, en una impresión poner dos paginas. Si un libro tiene 100 páginas y nos cuesta dos centavos de dólar la página, o sea dos dólares todo el libro, si somos afectos a la lupa y queremos ahorrar, le decimos al que imprime que lo haga con dos páginas del PDF por página impresa, y así nos sale a la mitad el servicio, o sea a un dólar.

Para un estudiante, hace gran diferencia adquirir el libro impreso original de 100 páginas en, digamos 40 dólares, a tenerlo en PDF y gastar un dólar en su impresión. El libro en PDF lo puede adquirir desde en un dólar, hasta gratis. En cualquier caso, a lo mucho, le costará 2 dólares así el libro. Con lo que alcanzaba para hacerse de un libro de 40 dólares, ahora puede hacerse de 20.

Si como ajedrecista necesito al menos unos 100 libros de información para una formación casi completa, no es lo mismo un presupuesto necesario de 4000 dólares que uno de 200 dólares. En una escuela o club de ajedrez, aun se puede lograr comprar para diez alumnos, lo que cuesta 40 000 dólares, con 2200 dólares. Ya la impresión en laser cuesta igual que una fotocopia, por lo que ya el fotocopiar libros y vender las fotocopias, como hacían en el club de Ferríz, donde uno podía comprar la fotocopia de un libro original de 40 dólares en 10 dólares, ahora, con PDF e impresión, vale 2 dólares, además de que el trabajo de fotocopiar cada ejemplar, es más duro que escanear una vez y luego mandarlo imprimir cuantas veces uno quiera, print on demand. Como dicen.