10 ago. 2009

Ajedrez y Migración; a 70 años del Inicio de la Segunda Guerra Mundial.



Extracto del artículo en Bucanero de Ajedrez 2, “El ajedrez y la segunda Guerra Mundial” Notas alrededor del 70 aniversario del inicio de la segunda tragedia mundial del siglo XX.

La migración es una faceta muy común entre ajedrecistas, por lo que la comunidad ajedrecística puede considerarse sumamente cosmopolita. En el inicio de la Segunda Guerra Mundial se dio un fenómeno migratorio muy explicable, pero único en la historia del ajedrez.
A raíz del Torneo de las Naciones que se jugó en la ciudad de Buenos Aires en 1939, debido al comienzo de la 2ª. Guerra Mundial, mientras se desarrollaba un evento símbolo del lema “Gens una Sumus”, la Humanidad somos una familia, se asiló en la Argentina una veintena de maestros de ajedrez de diversos países.
Algunos se radicaron definitivamente y otros regresaron a sus países una vez terminada la guerra. Una relación aproximada sería:
1 . Moshe Mendel Najdorf (1910-1997) Polonia, Argentina.
2. Gideon Stahlberg (1908-1967) Suecia, en 1948 regresa a su país.
3. Erich Gottlieb Eliskases (1913-1997) Austria - Alemania - Argentina.
4. Movsa Feigin (1908-1950) Letonia-Argentina.
5. Paulin Frydman (1905-1982) Polonia - Argentina.
6. Albert Becker (1896-1984) Austria - Alemania - Argentina.
7. Paul Michel (1905-1980) Alemania - Argentina.
8. Ludwig Engels (1905-1967) Alemania - pronto emigra a Brasil .
9 . Moshe Czerniak (1910-1984) Polonia - Palestina - En 1952 emigra a Israel
10. Jjiri Pelikan (1906-1984) Bohemia y Moravia - Argentina.
11. Karel Skalicka (1896-1979) Bohemia y Moravia - Argentina.
12. Jakob Adolf Seitz (1898-1970) Alemania Suiza (periodista)
13. Markas Luckis (1905-1973) Lituania - Argentina.
14. Heinrich Reinhardt (1903-2000) Alemania - Argentina.
15. Viktor Linz (1900-?) Palestina . Jugó en 1941 en Bs.As.
16. Franciszek Ksawery Sulik (1907 - ?) Polonia - Emigra a Australia.
17. Ilmar Raud (1913-1941) Estonia , fallecido en Buenos Aires en 1941.
18. Sonja Graf (1914-1965) Alemania, emigra posteriormente a USA.
19 . Meir Rauch (1909 -?) Palestina. Jugó en Argentina hasta 1945. Emigra a Israel.
20 . Chris de Ronde (1912-1993?) Holanda - Argentina Jugó en 1945 y aparentemente permanece en Argentina
21. Paulette Schwartzmann (1894-1953) Francia- Argentina (llegó a ser campeona argentina)
22 . Zelman Kleinstein (1910 - ?) Polonia Jugó en Buenos.Aires. en junio 1941, después se pierde su pisra.
Radicados en Argentina antes de 1939, los siguientes:
1. Herman Pilnik (1914-1981) Alemania -Argentina, desde 1930
2. Ion Traian Iliesco (1898-1968) Rumania- Argentina, desde antes de 1931
3. Franz Benkö (1910) Alemania - Argentina, desde antes de 1936

Recorriendo la hermosa Calle de María Teresa, en el centro de Innsbruck en el Tirol austríaco, a menudo pensaba como había cambiado la vida del Gran Maestro Eliskases al salir de ese bello lugar hacia su destino en Argentina. Cuan diferentes son los paisajes de esa magnífica calle, que tiene a la vista los enormes Alpes, con los de Nuestra América.
También pensaba muchas veces en aquellos 500 soldados austríacos del Regimiento de Cazadores Alpinos de Innsbruck que partieron a acompañar a la aventura del Archiduque de Austria, Maximiliano de Habsburgo en su aventura mexicana y que quedaron todos, excepto por unos 32, muertos en Veracruz y Queretaro, en un clima que debió ser sumamente caluroso para ellos, según muestran las crónicas del Museo de la Ciudad.
El realizar la máxima justa del ajedrez en Argentina en 1939, seguramente salvó a muchos jugadores la vida, sobre todo a los de Polonia. Cuando partieron los equipos europeos hacia la lejana Buenos Aires, en un viaje que tomaría tres semanas, ya para muchos analistas políticos estaba claro que estallaría la segunda guerra mundial, pero no para el público en general, siempre escéptico.
Desde un punto de vista actual se hace difícil pensar que los jugadores de Polonia, Francia, Alemania, Inglaterra, Estonia, entre otros, no pensasen en que podría comenzar una guerra en Europa en cualquier momento y el viajar a América por una buena temporada, ya que el torneo duraría casi tres semanas, más otras tres semanas de ida y otras tres de vuelta, significaba que el viaje era de dos meses, podría ocasionar que estarían alejados de su familia en momentos críticos de la vida. Esto sobre todo con los de origen judío, que desde 1933, o al menos desde 1938, tras la noche de los cristales rotos, era de sospechar que si la Alemania nazi invadía sus países su familia quedaría en grave peligro mientras jugaban ajedrez al otro lado del mundo.
Solo me explico por el hecho de que la desinformación era muy grande y los judíos no podían imaginar la verdadera amenaza que pendía en sus cabezas.
También un batallón de Asalto de Innsbruck, como parte del ejército alemán, se perdió en Stalingrado, donde 91 000 soldados alemanes murieron y de 260 000 soldados alemanes, sólo 6000 volvieron varios años después a Alemania. Desgraciadamente nadie del Batallón de Asalto de Innsbruck que combatió en 1942 y 1943 en Stalingrado regreso a ver el “Golden Dach” cercano a la Calle de María Teresa.
El lunes 21 de agosto de 1939, el acorazado alemán “de bolsillo” Admiral Graf Spee zarpa del puerto de Wilhelmshaven para dirigirse hacia el Nordeste, al mando de su comandante, Hans Langsdorff. Tres meses después viajará en su derrotero hacia su destino final frente a Buenos Aires para la llamada “Batalla del Río de la Plata”.
El torneo estaba programado para iniciar el 24 de agosto, y los pasajeros del barco “Piriapolis” que trasladaba a la gran mayoría de maestros europeos, la noche del 8 de agosto no dejaban de pensar en como la Gran Guerra de 1914 a 1918 había cambiado la faz de Europa. Ya al partir en los primeros días de agosto, algunos países se habían transformado. Hitler ya había anexado a Austria y a Checoslovaquia, y dos jugadores de los grandes jugadores austríacos, el tirolés Eliskases de Innsbruck, ciudad no muy lejana de Inn donde nació Hitler, y Becker- jugarían para el equipo alemán y el fuerte equipo de Checoslovaquia figuraría como “Protectorado de Bohemia y Moravia” con la terrible cruz gamada, la svástica en su bandera.
El 22 de agosto, sorpresivamente, un día después de la salida del Graf Spee, los cancilleres de Alemania y la Unión Soviética, von Ribbentrop y Molotov, firman un pacto de no agresión, que duraría menos de dos años, pero que posibilita al ejército alemán la seguridad estratégica para invadir Polonia.
El torneo se jugaría en el Teatro Politeama (algunas fuentes dan el Teatro San Martín, pero las mas confiables, afirman que el Politeama) de Buenos Aires (sito en la famosa Avda. Corrientes casi esq. Paraná) entre los días 24 de agosto y 19 de septiembre de 1939. Participarían en total 27 equipos 135 jugadores (4 titulares y 1 suplente por cada equipo) y se jugaron 1012 partidas, 312 en los cuatro grupos preliminares. y 700 en las finales. En realidad se jugaron sólo 928 partidas ya que 84 partidas no se llegaron a jugar y en 24 se acordaron tablas para evitar conflictos políticos entre las delegaciones de equipos que se volvieron beligerantes. En el amanecer del 1 de septiembre, con un pretexto a todas luces fingido, Alemania invade Polonia y como un dominó se van integrando países a un conflicto que costará más de 50 millones de vidas.
Alemania invade Polonia en una forma brutal , con una operación militar relámpago (la mal llamada blitzkrieg), y en sólo dos días aniquila la mayor parte del obsoleto ejército polaco que heroica o desquiciadamente lanza ataques de lanceros contra tanques Inician la ocupación 44 divisiones alemanas, 12 de ellas blindadas y motorizadas, formando dos grupos de ejército (norte y sud) que están a cargo de los Generales von Bock y von Rundsted con más de 350 mil hombres de combate y otros 70 mil de apoyo logístico.
Decenas de maestros europeos de ajedrez no verán el día final de aquel conflicto y casi una centena seis años después de ese primero de septiembre de 1939 habrán muerto. El trío grande de la primera mitad del siglo, Alekhine (54 años), Capablanca (54 años) y Lasker (73 años), que reinasen desde 1894, así como muchos maestros muy jóvenes, tendrán su cita con el destino tras el inicio del trágico cruce de la frontera alemana polaca de aquella División Brandenburgo, orgullo prusiano, que inició el 1 de septiembre, hace 70 años, el cambio del mundo.
De los maestros europeos que participaron en Argentina se podrían escribir decenas de historias. La de Paul Keres por ejemplo, fue una vida llena de sobresaltos por más de 10 años más. Alekhine mismo, apenas sobreviviría a la guerra, pero no sería difícil que su extraña muerte en Portugal no fuera tan accidental como se dice. Tal vez la mano larga de Stalin lo alcanzó. El caso es que estuvo de un lado a otro durante la segunda guerra. La de la ruso alemana Sonja Graf, competidora en el torneo femenino, está para escribir una novela, y eso sólo partiendo de 1939 en adelante, pues sobre su vida anterior, terriblemente dura, ella misma lo hizo con su “Yo soy Susana”.
¿Qué decir del diferente futuro que tuvieron otras jugadoras como la ruso checa inglesa Vera Menchik y la cubana María Teresa Mora Iturralde? Una muerta en un bombardeo y otra homenajeada en Cuba.
Argentina fue un refugio para muchos y para otros, como Raud, un ambiente en el que no pudo sobrevivir y murió prácticamente de hambre.
Resulta Paradójico que, de acuerdo a John Loftus, uno de los escritores que abordaron la recepción y reclutamiento estadounidenses (Proyecto Paperclip, la JOIA, otras oficinas del Pentágono, CIA), la Argentina fue el principal destino mundial de los criminales de guerra nazi al final de la Segunda Guerra Mundial.
Por otro lado, estudiosos de la Universidad Hebrea de Jerusalem, tienen comprobado que la Argentina en proporción a su población, es el país que mayor número de refugiados judíos recibió entre 1930 y 1949, con la obvia excepción de Palestina. La Cámara de Comercio argentino-Israelí, el Instituto Judío Argentino de Cultura y varias organizaciones comunitarias de la colectividad judía se desarrollan entre 1946 y 1950. Según datos de la Organización Internacional de las Migraciones de Ginebra, Suiza, organismo en que una vez participé representando a México, Argentina fue el país latinoamericano que incorporó más refugiados judíos entre 1933 y 1945. Desde 1928 el país recibió alrededor de 45.000 judíos europeos. Aunque algunos autores calificaban las normativas de inmigración como obstáculos para los judíos europeos, mientras otros las califican mucho más suaves que las de Estados Unidos, que sin embargo tuvo una fuerte inmigración de alemanes sospechosos de simpatizar con los nazis, sobre todo de técnicos de buen nivel.
Mientras se jugaba ajedrez, los polacos leían como su amada ciudad de Lodz era bombardeada por los nazis y seguramente temían que ya no verían de nuevo a sus familiares.