12 may. 2012

La segunda partida del match, decepciona un poco más.


Aunque los comentaristas bajo sueldo de la organización del Mundial nos quieran pintar pececitos de colores, la verdad parece que sólo fue un duelo de aperturas y de su preparación que no llegó más a que a ser un esbozo de combate.
Por supuesto que me preocupa mucho esta situación pues si sigue así la cosa nadie va a querer recibir los boletines y perderán la oportunidad de conocer algunas cosas que quería yo transmitir aprovechando el gancho del Mundial. Perderé Foro.
Pero yo no quiero cooperar en eso de pintar pececitos de colores y vender falacias, como ya en la FIDE hacen, ya que sin  en realidad promover ajedrez promueven un ajedrez “show” que termina decepcionando como lo de ahora en Moscú.
Tanto rollo de que utilizarían el Internet y el Mundial para fomentar el ajedrez crearon muchas expectativas en personas como yo, que tenemos la idea de que el Internet hará llegar la práctica organizada del ajedrez a todos lados, para bien de la humanidad. Pero no he visto nada nuevo, ninguna idea nueva. Muchas cosas que se quedaron en el tintero cuando el GM Marcel Sisniega y yo nos vimos separados involuntariamente de la organización del Mundial de 2007 en Ciudad de México, parece que 5 años después a nadie se le ha ocurrido.
Cosas fáciles de realizar no se hacen. Dirán que porqué no describo algunas de esas cosas. Pues simplemente porque pienso llevarlas pronto a cabo, además tal vez sean una locura y no quisiera hacer el payaso ahora de hablar de algo antes de hacerlo.
Pero si tenía muchas esperanzas puestas en ver que se haría con el Internet novedoso para este Mundial, pues las entrevistas a Filatov, el nuevo Rey Midas del ajedrez así lo prometían. Aún tengo esperanzas de que algo inventen, antes de que nadie vea ya las partidas.
Los nombres de Gelfand y Anand no son muy taquilleros, pues los matches de los nombres iniciados con “K” son más atractivos que los nombres terminados en and, no tanto por los sonidos sino por los estilos. Lo malo es que ahora se dice que por que ya son cuarentones les faltan ambiciones. Eso no debiera tener sentido, pero realmente Gelfand tiene un rostro nada inspirador de ser luchador y Anand es la tranquilidad representada, pero esto sería sólo una frenología superficial, pues en sus partidas Anand ha sido muy agresivo toda la vida y Gelfand muy laborioso, pero ambos no son tan buenos haciendo “caras” de esfuerzo como Kasparov, uno de los mejores histriónicos del ajedrez. Me acuerdo que en México estaba jugando una partida de simultaneas con un periodista bastante malo jugando y ponía una cara como si hiciera gran esfuerzo y , candido de mi, me acerque a ver la posición que tanto intrigaba a Kasparov y le provocaba gestos de gran esfuerzo. La posición estaba totalmente perdida por el periodista y Kasparov tenía muchas formas de rematarla fácilmente, pero cualquiera diría que le daban una gran pelea, cuando toda la partida fue facilísima y el periodista hubiera perdido en simultaneas con un jugador de tercera. Pero si por los gestos hubiéramos valorado la posición… Pero que útiles serían ahora algunos gestos de Anand, pues los videos se ven super aburridos.
Mucho se habla de los equipos de analistas, pero esto también tiene mucho de mito. De buena fuente se que algunas veces a Anand se le ha olvidado, a la hora de la partida, alguna variante que le recomendaron los analistas. Claro que le ayudan bastante para ahorrar tiempo, pero creo que más los ayuda Anand a ellos con apoyos económicos. Se siente más significativo el apoyo emocional que el técnico. Lo que ayuda es más la porra que los análisis a veces. Total, a un organizador, que por lo general no sabe mucho de técnica de ajedrez, que uno necesita ayudantes y así le conseguimos a los amigos un poco de dinero y buenos hoteles. Spassky muchas veces traía de “seconds” a sus amigos aunque no fueran grandes maestros. Ayuda, muchas veces,  más un buen psicólogo que un analista.
El duelo entre equipos de analistas es algo que se mencionaba mucho en los matches entre Kasparov y Karpov, así como en la era soviética parecía que había grandes disputas por reclutar y enganchar buenos analistas, provocando a menudo grandes enemistades por “ganarle” un second a algún contendiente. Algunos eran muy solicitados, tanto por su capacidad de trabajo, como por su talento. Eran sumamente importantes en las partidas suspendidas, cuando tras cinco horas de juego se interrumpía la partida y varias horas después, por lo general una noche entera, se reanudaba. Entonces los analistas examinaban la posición pendiente y hubo verdaderas obras maestras creadas por los equipos de analistas. Entonces los equipos corporativos eran una gran ventaja y los “lobos solitarios”, sobre todo Fischer, lucharon para eliminar la interrupción de las partidas y llegamos al momento actual. Se perdió la emoción de las partidas suspendidas, pero los individuos se defendieron contra los equipos. Antes las organizaciones y las infraestructuras vencían en ajedrez, ahora no tanto. Aunque el trabajo de organizaciones influye mucho antes de las partidas y no a la hora de jugar.
Pero tanto Anand como Gelfand no dependen tanto de los equipos. Uno porque parece ser que no es muy bueno para aquello de las sinergias, y el otro porque no tiene tanto tiempo ganando buenas bolsas de dinero en ajedrez y no cuenta con apoyo empresarial y desea no gastar mucho dinero en contrataciones. Pero en el afán de dar emoción al match, “calorizarlo” seguramente pronto se hablará del “trabajo” de los equipos.
El caso es que tengo que poner algo de material para que el bucanero valga la pena y pronto tendré que repasar el match Kramnik contra Aronian, que tampoco fue muy de emoción, pero en fin…
El “show” debe continuar, pero los enanos están muy creciditos, los elefantes muy flacos, y los payasos muy llorones.