20 abr. 2010

Hace 140 años, nació un ajedrecista trascendental.




Aun recuerdo como por estos días de abril, hace 40 años, muchas revistas de ajedrez de la URSS publicaban artículos completos, repletos de fotos y partidas de un ajedrecista que ni siquiera llegó a primera fuerza, pero se le consideraba el creador de la escuela soviética de ajedrez.
Afiches y “pines” de ajedrez se produjeron por miles con su efigie, en actitud de jugador de ajedrez. Cientos de torneos se inauguraron en aquel 1970 en su honor. Eran fiestas de ajedrez “Del Centenario”.
Este ajedrecista nacido el 22 de abril de 1870, (19 de abril en el calendario juliano, activo en Rusia en el año de su nacimiento, pero que fue cambiado por el gregoriano, en gran parte debido a él mismo), fue Vladimir Ilich Ulianov, cuyo sobrenombre, apodo, o como se dice, nombre de revolucionario es Nicolás Lenin. Aunque muchos mezclan el nombre real con el adoptado, denominándolo Vladimir Ilich Lenin, como se llama la mejor escuela preuniversitaria de Cuba, la Vocacional de Ciencias Exactas, si me disculpan los alumnos de la “Humboldt”.
El caso es que cuando triunfó el movimiento encabezado por él, con apoyo de uno de sus compañeros del exilio, Iljin Genevsky (el ginebrino, por haberse exiliado en Ginebra, Suiza), creo otro movimiento, el del ajedrez masivo en la Unión Soviética.
La afición de Lenin por el ajedrez era muy conocida antes de que se convirtiera en el señor de todas las Rusias y el líder nato de la Unión Soviética, pero ya para 1970, en su centenario, los líderes del ajedrez soviético de plano de aficionado al ajedrez lo quisieron aparecer como fanático del ajedrez, casi parecía que las 24 horas del día Lenin se la pasaba jugando ajedrez.
Lo cierto es que de la oficina de Lenin salieron sólo cuatro directrices oficiales relacionadas con el ajedrez, pero estos cuatro únicos memorándums sirvieron para que grandes recursos, de los que eran escasos en esos tiempos, se convirtieran en el fondo semilla que para 1970 equivalían a más de 200 millones de dólares anuales para el ajedrez soviético, además de otros 100 millones autogenerados para cumplir un global de sobre 300 millones de dólares. En esto había que incluir los salarios de cientos de entrenadores, con salarios promedio de 200 dólares (que era un equivalente a lo que en Occidente se puede vivir con 1000 dólares actualmente), así como pagos de alimentación, albergues de miles de estudiantes en escuelas deportivas especiales, transportes, publicaciones, etc. Con unos 5 millones de ajedrecistas federados, les tocaba como de a 60 dólares cada uno al año, o sea una cuarta parte de un salario promedio mensual. Veamos, es como si fueran 250 dólares a cada ajedrecista al año. Parece mucho, pero si en México tenemos como 10 mil ajedrecistas federados en el mejor de los casos, es como si en ajedrez se manejaran en México dos millones y medio de dólares al año para el ajedrez. Bueno, en 2007 en México, entre el mundial y diversos eventos, se empleó más dinero que ese al año, pero fue un año especial.
Ahora bien, esta suma de 300 millones de dólares era la federal, si se veía el presupuesto de cada una de las 17 repúblicas de la URSS, o localidades, etc; la cifra para el ajedrez se triplicaba, pero a si mismo los servicios, pues en lugar de los 4 millones de ajedrecistas federados, había que considerar millones de escolares atendidos. El caso es que este movimiento fue echado a andar por solo cuatro memorándums de Lenin.
Claro que Iljin Genevsky fue clave, lo mismo que el procurador de justicia, el terrible Krylenko, líder de ese movimiento en sus primeros quince años, hasta que una “purga” de Stalin condujo al procurador a las mazmorras de la Ljubljanka, para desaparecer después en un fin de película de terror.
El caso es que en 1970, las revistas de ajedrez de Rusia estaban repletas de todo lo relacionado con Lenin y ahora, 40 años después del centenario, cientos de sitios web recuerdan con nostalgia la figura de Lenin, y no menos de una docena reviven esas imágenes de Lenin ajedrecista.
No hace mucho, unos cuantos días, el 5 de abril de 2010, falleció un cosmonauta, dirigente actual dentro del Partido Comunista de Rusia, Vitaly Ivanovich Sebastianov, quien fuese presidente de la Federación de Ajedrez de la URSS. Uno de sus últimos email, el 21 de marzo, decía: “amigos ajedrecistas de todo el mundo, ¡No olviden el aniversario de Lenin! Recuérdenle a todos los ajedrecistas al Lenin ajedrecista”. Personalmente me comprometí a que en mi blog escribiría sobre el Lenin ajedrecista varios artículos. Lamento mucho no hacerlo a tiempo para que el dos veces héroe de la Unión Soviética, el cosmonauta admirado, lo pudiera leer.
Vitaly Ivanovich, ¡presente!