11 may. 2010

Andor Arnoldovich Lilienthal, Decano del Ajedrez Mundial






Moscú, Rusia; 5 de mayo de 1911- Budapest, Hungría 8 de mayo de 2010).
Fallece el último de los mohicanos.

En una entrevista al campeón mundial Tigran Vartanovich Petrosian realizada en Ciudad de La Habana en octubre de 1966, el Dr.Rosendo Romero le preguntaba quienes habían sido sus mentores, a lo que Petrosian contestó: “Primero me dio clases cuando era niño Ebralidze, y de los 20 a los 30 de quien más aprendí fue de André Lilienthal”. Recuerdo que escuchando eso, recordé muchos artículos que leí en la revista “El Ajedrez Español” de los años 1930s, sobre los éxitos de André Lilienthal y como vencía a todos en el café de La Regencia en París. No muchos días antes, el Coronel José Joaquín Araíza Vázquez, capitán del equipo mexicano en La Habana, durante la XVII Olimpíada, me relataba que cuando llegó a Paris al famoso café de La Regencia, justo enfrente de la Opera de París, contempló a un adolescente, de unos 18 años que vencía en blitz a todos los maestros que iban a jugar el prestigioso torneo de Niza, en los Alpes Marítimos. Araíza, entonces un joven capitán que se sentía en todo su apogeo y que incluso estaba orgulloso de haber vencido en algunas partidas de blitz a Carlos Torre y a Tartakover, grandes maestros de fama mundial, no se sentía temeroso de aquel joven húngaro que parecía más bien sacado de una portada de revista de modas de la época y que, decían los observadores a las partidas, estaba por probar suerte en el cine como actor o modelo.
Terror de los cafés en Paris y Berlín, ese joven todavía no jugaba torneos, apenas cuatro años, en 1926, había aprendido a mover las piezas, pero entre partidas de apuesta y consejos de Tartakover, era ya más fuerte que el promedio de los maestros.
El caso es que Araiza no pudo vencer en ninguna ocasión al húngaro y perdió una buena cantidad de francos. El nombre del contrincante era Andor Lilienthal, ganador del cuarto lugar del Torneo Internacional de Paris, húngaro por muchos años, nacido en Moscú, pero residente en Hungría desde los dos años de edad hasta 1935 donde jugó una temporada en Rusia, pero los cambios políticos en Hungría, donde gobiernos antisemitas, amistosos con la Alemania Nazi, le hicieron desistir de regresar a donde había crecido y decidió radicar en su lugar de nacimiento hasta 1976, adoptando la ciudadanía soviética tras el Torneo Internacional de Moscú 1935, cuando a los 65 años decidió que deseaba pasar sus últimos años con familiares suyos, pero prácticamente los sobrevivió a todos y residió 35 años en Budapest. Algunos amigos lo embromaban que había durado más años que el régimen comunista. Como compañero de escuela de Janos Kadar, líder comunista de Hungría en los últimos 25 años de socialismo en ese país, tenía cierto trato favorable cuando decidió regresar a Budapest, tras casi 40 años de vivir en la URSS.
De la vida de Lilienthal en Hungría, antes de la segunda guerra, me contaba un amigo, Janos Braun, que emigró de Hungría a México y que entre otras cosas me dijo que Szabo y Lilienthal apenas unos años tuvieron contacto con Maroczy, que realmente Lilienthal se había formado con otros maestros en Viena, como Wolff, Beker y Berger, asiduos maestros del café “Zentral” y no con el más famoso jugador húngaro, que radicaba en Hastings, donde para 1930 una de sus alumnas, Vera Menchik ya era reconocida como campeona mundial femenina. Pero en su biografía, Lilienthal asegura que se reunía con el GM Maroczi frecuentemente en Budapest por 1930 y que Maroczy y él estudiaron profundamente los finales de damas, Un artículo sobre el tema en 1954, se lo dedicó a su “maestro Geza Maroczy”.
Afirma Lilienthal que gracias a su trabajo con Maroczy, logró el subcampeonato nacional de Hungría en 1931.
Pero regresa a Paris y ahí afirma que todas las tardes se reúne con Tartakover y, aunque no lo dice, era claro que mucho aprendía de esos duelos y esas reuniones.
Más que técnico, era talentoso, pero a partir de 1935 se volvió poco a poco un académico de ajedrez y fue mentor de varios jugadores importantes, como ya he citado a Petrosian. Fue second de Smylov en el match en que venció a Botvinnik, siendo también del equipo de Petrosian en su preparación con el de nuevo campeón mundial Botvinnik. Según hay registros, fue entrenador oficial de Petrosian de 1951 a 1963, auxiliado por el GM Suetin, para el mundial de 1963, siendo luego sustituido por Bondarevksy para los matches de 1966 a 1969, cuando Suetin seguía colaborando, pero ya Lilienthal quería dedicarse más al periodismo, lo que hizo mucho entre 1963 y 1976, cuando se pensionó en la URSS y se fue a vivir a Hungría, donde reanudó su labor periodística, pero escribiendo ya no en ruso, sino en magiar. Políglota, hablaba perfectamente ruso, húngaro, alemán, inglés y francés; y tras una buena temporada en España. Seguro que algo entendía.
Su carrera para las nuevas generaciones debe ser prácticamente desconocida, como lo es, por lo menos hasta ahora, su famosa metodología de preparación de la que ahora se comenta mucho a raíz de su deceso. Parece que tenía un método muy original, pero aunque tengo dos libros de Lilienthal, uno escrito por él sobre sus partidas y otro por Dvorkovich, ambos en ruso, así como he hojeado y ojeado muchos artículos suyos en revistas, la verdad es que poco lo he leído aparte de sus partidas comentadas en “Ajedrez Español”
Chernev elogia mucho al GM Andor Arnoldovich por la belleza y precisión de sus partidas, principalmente las jugadas entre 1935 y 1950, pero en realidad poco se les conoce. Todos hablan de su gran calidad, pero yo con trabajos he reproducido unas 15 partidas del maestro, aparte de otras veinte que he analizado recientemente, tras de su deceso.
Me llamaba la atención el hecho de que Lilienthal primero había brillado en los cafés como el Zentral de Viena, el Koenig de Berlín y por supuesto el de la Regencia en París., pero imagino que en ese ambiente eran buenas escuelas, pues escribe que en el Koenig una tarde estaban Lasker y Alekhine, y que el mismo Capablanca llegó a visitar en varias ocasiones ese famoso café berlines.
Tras ese período trashumante de ajedrecista “busca vidas”, llega a Moscú en 1935, a los 24 años, y decide querer jugar ajedrez no por apuesta y tener un sueldo estatal como entrenador y pasa a engrosar las filas de los burócratas maestros de ajedrez de la URSS, sueldo seguro, buen trato y no mucho trabajo. El sueño de un jugador que llevaba unos 10 años a salto de mata de café en café tratando de aprender y ganar unos francos. Lo primero esta asegurado, pero lo otro…
Logró ser co campeón de ajedrez de la URSS en 1940, que fue uno de los grandes triunfos de su vida. Desde ese evento no ganaría el primer lugar en un torneo de Grandes Maestros, retirándose de eventos de ese nivel en 1965.
Por ese largo retiro, de casi cuarenta años, es que Lilienthal quedó como leyenda, era el único ajedrecista vivo en el siglo XXI que había jugado, y ganado alguna partida, a Lasker, Capablanca, Alekhine, Euwe, Botvinnik, Smylov, Tal, Petrosian y Spassky.
Larga vida, tuvo centenares de momentos memorables y luego de retirarse del ajedrez de competencia, siguió escribiendo hasta 1990, y luego era como una enciclopedia viviente y testimonio vivo de una época dorada del ajedrez, el de las entreguerras y la postguerra.
Jugador del más alto nivel, fue de los grandes, pero a pesar de su longevidad no logró un reconocimento equivalente a su importancia.