1 may. 2010

(Extracto de una lección para instructores de mis cursos via email).




Lo que todo instructor nunca debe olvidar:
Reforzando el estudio de lo básico, lo de “primer año”.
Kasparov en su capítulo sobre Petrosian: "Esencialmente, la base para el logro creativo en ajedrez es proporcionada por verdades que al principio parecen triviales".
Constantemente lee uno en los libros más importantes del ajedrez, desde el “Fundamentos del Ajedrez” de Capablanca, hasta los de Kasparov, como el citado, que hay que repasar lo básico una y otra vez. Desde Magic Johnson, hasta Peter Drucker, los anglófonos repiten “Back to the Basics”. Los Magos de Riga, Koblentz y Tahl recomendaban ver de vez en cuando los libros de principiantes.
Para los entrenadores de ajedrez, la regla básica es la siguiente: Si sospecha o supone, por algún indicio, en su pupilo la falta de una apropiada comprensión o el deficiente manejo de algún principio simple pero importante del juego, digamos, por ejemplo, la centralización, entonces usted y él necesitan identificar el problema estudiando sus partidas para aclarar si esa sospecha esta bien fundada. Para alguien que tiene un alumno que es reacio a analizar sus propias partidas y poco participa en ejercicios y monitoreos, sino que parecen meramente un lector de sus lecciones, las cosas son un tanto más duras, ya que al no poder supervisar su desarrollo en sus partidas, los defectos en su creación aumentarán sin un monitoreo y pronto se acumularán..-
Este tema, precisamente, es la razón básica por la que se debe rechazar una opinión que es muy popular, de hecho casi universal, entre los amantes del ajedrez en los países iberoamericanos, excepto, muy notablemente, Cuba. Según tal opinión, un estudiante de ajedrez puede desarrollarse completamente sin un entrenador ( seguramente esto sorprendería a un practicante del tenis, del futbol o del golf)¡ ya que piensan muchos que hay siempre una computadora que “lo sabe todo mejor que nadie”, o que se puede comprar un libro y, en ocasiones echar una mirada en él. Pero este punto de vista está equivocado. En primer lugar, una computadora puede atiborrarse de información, pero nunca puede decirle qué información, en qué cantidad, en qué área, es personalmente necesaria para usted. Que es lo relevante. La escuela soviética de ajedrez afirmaba que el determinar que conocimiento es relevante y como transmitirlo, así como inculcar hábitos y maneras de pensar, eran los fundamentos de sus éxitos.
En segundo lugar, ni una computadora, ni los libros más buenos podrán guardar un medidor constante de su progreso como un jugador y le aplicarán medidas correctivas conforme la necesidad requiera.
Una supervisión autorizada y amistosa de alguien a su lado, esto es lo principal que los jugadores esperan de un buen entrenador, y es una de las condiciones más indispensables para su desarrollo.
El modelo que considero más adecuado de entrenador para un joven con talento es el del Maestro Alexandr Koblentz, que, curiosamente inicio su carrera como ajedrecista profesional como periodista.
El modelo que considero mejor seguir como entrenador para un adulto es el del GM Aivar Gipslis, alumno de Koblentz y originario de Riga como su mentor y su compañero de estudios, el GM Mikhail Tal.
¿Cuales son las diferencias?
Ambos coincidían en su manera de trabajar en un concepto fundamental:
Para cualquiera que trabaja con aficionados al ajedrez o con jugadores que intentan mejorar, el requisito principal es un acercamiento sistemático y una aceptación del hecho de que nosotros no debemos escatimar el tiempo invertido en estudiar “cosas obvias”, de hecho, como instructores ¡nosotros debemos hacer una explicación detallada y sumamente clara de ellas!
A los estudiantes, hay que hacerles llegar el muy importante mensaje: no intenten “ahorrarse” el tiempo que se consagra a estos temas. El tiempo utilizado en el estudio razonado de '”verdades comunes” siempre es reembolsado en la forma de tiempo ahorrado después y los puntos anotados en sus partidas. Es mucho más importante que el estudio de una variante de apertura, el estudiar un final básico de peones o las bases de la táctica.
Cuando uno trabaja con jóvenes y niños, debe uno tratar de hacer atractivos los finales de peones, con constantes ejercicios a resolver. Koblentz mostraba ejemplos que eran contrastantes, que parecían paradójicos. Posiciones en que la solución obvia no es la real, sino que la única manera de resolver la situación es con una mente abierta. Koblentz manejaba esto de una manera genial y su selección de posiciones era enfocada hacia sorprender al joven.
Gipslis para enseñar a los adultos, lo hacia de una manera muy gráfica y de acuerdo a la lógica, la paradoja la usaba poco, a diferencia de Koblentz, pues el adulto es más escéptico y más crítico e intentar sorprenderlo no sólo es más difícil sino que puede deteriorar su autoestima que a menudo necesita ser más reforzada que la de los jóvenes que, por lo general, sienten que se pueden comer al mundo.
A los niños, si bien hay que fortalecerles la autoestima, tienen tendencia a divertirse con las cosas que los sorprenden, mientras los adultos por lo general no les gustan las sorpresas y a los jóvenes eso les presenta un reto.
En resumen: con jóvenes y niños, los sorprendemos con posiciones paradójicas y luego los vamos llevando a que vean la lógica y la estructura con que se resuelven las situaciones. Deben ir descubriendo la necesidad de tener algoritmos y definirlos casi por si mismos, con nosotros como inductores, pero más bien compañeros en el descubrimiento. A los jóvenes hay que retarlos, a los niños aplaudirles sus más mínimos logros.
Con adultos, es importante mostrarles el algoritmo y su lógica y enseñar de manera problémica para que se graben y asimilen los pasos, pero tratando de que pisen seguros y no experimenten más de lo necesario el sentimiento de incertidumbre, aunque estimulando la curiosidad. Es muy importante cuidar su autoestima, pero de manera prudente, que no parezca vano halago.
Vamos a lo más básico del ajedrez, los finales simples de rey y un peón contra rey o rey y dos peones contra rey y un peón, pasando de lo más simple a lo más complejo de este tema, y veremos como seleccionar ejercicios para cada caso y nivel de nuestros alumnos. También aprovecharemos para reforzar nuestros conocimientos básicos. Esta misma lección es muy útil para preparar jugadores, aún cuando tengan casi nivel de maestro.
Veamos las primeras partes de la lección:
(hasta aquí el extracto).