15 jul. 2010

Si la piedra roseta del ajedrez apareciera, había que poner la fórmula de inmediato en Internet.


El GM Carlos Torre Repetto una vez le dijo a Carlos Manzur: “En el valor de las piezas, esta mi secreto, por eso lo divulgó a todos e imprimí un papelito con eso”. Claro que entonces no es secreto, uno podía decir. “Si es secreto, puesto que si lo pones enfrente de todos, por llevarte la contraria no lo ven”.
Evaluación, evaluación, era la deformación profesional del tenedor de libros juvenil.
Es posible que la piedra roseta ya esté ha mucho en Internet, pero pocos la verán. Por que se necesitan muchas cosas para poder ver algo que uno no conoce.
Una vez alguien le dijo a Fischer: “Usted es el mejor jugador del mundo”, Fischer le contestó : “Es cierto, pero usted no tiene la capacidad de juzgar eso”. Por supuesto que tenía razón Fischer, sólo unos cuantos en el mundo tenían la capacidad para evaluar si Fischer era o no el mejor jugador del mundo en ese momento, los demás podían decirlo, pero por impulso, por emoción o simplemente por imitación, pero sin una base objetiva.
Una vez a un alumno le sugerí una variante que recomendaba el GM Semión Palatnik, a quien considero uno de los grandes entrenadores de la historia. Y el alumno me argumentaba : “No la juega ningún gran jugador”, y yo decía, “La jugó Morphy, Palatnik, Shirov y varios grandes maestros”, y él argumentaba “Pero en un libro de Silman y en otro de Eric Schiller, dicen que es inferior” , entonces repliqué: “¿Se refiere a Jeremy Silman a quien vencí en México en 1975 y a Schiller al que gané en 1979? Bueno, ellos hablan en general, aún así, cuando le toque Schiller le aconsejaría jugase la variante, aunque sea para que se confíe”. Por mi parte, confío más en Palatnik, aunque me encantan los libros de Silman. Los de Schiller, leí uno y me hubiera gustado oírlo tocar el violonchelo, pues dicen que es un gran artista.
En la evaluación correcta de las piezas, debe estar una de las claves, como dijera el GM Carlos Torre Repetto.