7 feb. 2014

Las lecciones apócrifas de Capablanca.¡ Si non e vero…!




Cuando uno anda hurgando en los archivos históricos del ajedrez es muy difícil diferenciar lo auténtico de lo falso. Pero a veces hay hallazgos que uno desearía que fueran verdaderos.
Andando por La Habana, algunos amigos que saben de mi gusto de andar fotocopiando o escaneando manuscritos raros y sobre todo relacionados con el admirado José Raúl Capablanca, me “prestaron” las transcripciones de 14 lecciones que dio el genial cubano a su única discipula presencial, Maria Teresa Mora Iturralde. Según eso eran del archivo del Sr. De Pazos, quien fuese Presidente del Club de La Habana y también distinguido mentor de Doña Maria Teresa.

Por supuesto que algunas cosas parecían dudosas. Primero, varias fuentes fidedignas decían que sólo 12 lecciones le dio Capablanca a su pupila. Y aquí eran 14 muy bien estructuradas. Segundo, eran copias fotostáticas de copias y se suponía que fueron propiedad del Arbitro Internacional José Luis Barreras, quien nunca mencionó ese especial tesoro. Y miren que pase horas conversando con él sobre Capablanca, y recuerdo muy bien esas pláticas. Me parece increíble que no mencionase tales copias. Intercambiamos muchos documentos sobre Capablanca y se me hace muy extraño que teniendo esas copias nunca me las mostrase.
Como resultaba muy económica la posibilidad de hacerme de copias de las copias, pues por curiosidad las adquirí y como no tenía bases para afirmar que debieron ser 12 en lugar de las 14 que me presentaban, me hice un poco la ilusión de que quizás estaba yo en el error.
Luego vi un artículo en enero de 2014 escrito por Petronio Pérez en que se mencionaban las 12 clases y también el hecho que el Sr. Rafael De Pazos fue mentor de Doña Teresa. De ahí me quedó claro que debieron ser 12 solamente.
El caso es que tenía archivadas las copias junto con notas que el hijo de otra insigne jugadora cubana, Doña Sara Castellón, me había mandado sobre su ilustre progenitora y preparaba para el 8 de marzo un artículo sobre la historia del Ajedrez Femenil en Cuba y empecé hace unos días a examinar las notas sobre ambas jugadoras.
Comencé entonces a leer las copias de la supuesta transcripción de las lecciones de Capablanca. Por algunos detalles me dieron más seguridad que no eran de Capablanca, sobre todo por algunos comentarios muy elogiosos del juego de Alekhine en una partida. El caso es que las dichosas lecciones resultaron ser muy instructivas y valiosas, y Si non e vero… Estaban muy bien diseñadas las lecciones. Si estaban escritas por De Pazos, el supuesto transcriptor, o incluso por algún maestro que se firmaba como Capablanca, ya eso pasó a segundo plano. Las lecciones eran buenas, bastante buenas, excelentes diría yo.
Una vez el Maestro Internacional Francisco J. Pérez me comentaba que algunos libros firmados por Alekhine y redactados por el campeón mundial y mencionando a sus coautores como auxiliares, eran prácticamente escritos por Maestros españoles y Alekhine solo dio el visto bueno y un 10%, cuando mucho de aportaciones. Algo así sucede actualmente con algunos libros en que aparecen como autores jugadores famosos y taquilleros. Se dice mucho que gran parte del famoso libro de Bronstein sobre Zurich 1953 tenía mucho del amigo del gran maestro, el excelente redactor Weinstein, padrino político de Don David y jerarca del ajedrez soviético, alto funcionario de la KGB.
No sería la primera vez que una supuesta falsificación estuviera hecha con más calidad que el original, como hay muchas leyendas de pinturas falsificadas a los grandes maestros.
El chiste está que esas 14 lecciones, basadas en partidas de Capablanca de sus primeros años, entre 1905 y 1914 me han servido bastante para hacer unas lecciones para mis alumnos, con lo que ya no se si es plagio al plagiario y he estado obligado a ampliar mucho las notas, tal vez terminando por arruinarlas en su armonía, agregándole comentarios y notas de partidas modernas. Así que si en Internet aparecen las “14 lecciones” de Capablanca, algo así como para competir con el libro “Legado” de Alekhine de sus clases con Pomar, pueden asegurar que son apócrifas, además de que ya son 16, para acabarlas de transfigurar. Es como un Curso de Ajedrez de la Escuela Soviética en español muy solicitado y escrito por un Maestro que no figura en ningún listado de maestros de la federación de ajedrez de Rusia en los últimos 70 años.
Ahora voy a revisar algo que me vendieron como la transcripción de unas clases que Rubinstein le dio al GM Belga Alberik O`Kelly, que a ojo de pájaro, parecen magníficas. ¡Si non e vero…!
Parece que llevan discutiendo siglos si el evangelio de Santo Tomás o el de Judas, son apócrifos o no…