17 abr. 2014

El Ajedrez Potiomkin, o una gira de Kasparov.





La expresión Pueblo Potiomkin [del ruso Потёмкинские деревни,] se debe al mariscal duque Grigori  Alexandrovich Potiomkin (1739-1791), conquistador de Crimea, y en su honor se nombró al famoso Acorazado,  para designar aldeas, pueblos, villas inexistentes en Crimea. Algo se define como Pueblo de Potiomkin cuando se quiere describir una cosa muy bien presentada para disimular su desastroso estado real. A primera vista parece muy bien acabado y deja a todos impresionados, sin embargo le falta la substancia principal. Es más común la forma plural pueblos Potiemkin.
En 1787 antes de una visita de  la zarina Catalina II de Rusia, la Grande, Potiomkin, el favorito de su corte, y dicen de su alcoba, hizo edificar fachadas pintadas a lo largo de la ruta de visita de Catalina la Grande, para presentar pueblos idílicos en la recién conquistada Crimea, pero para encubrir la verdadera situación  de la región.
Claro que la Zarina, con la rapidez de su visita y sin contacto real con los habitantes de Crimea, sintió que en la región la adoraban y que estaba en auge todo la península. Según relatan en Wikipedia:
“Potiomkin mostraba desde lo alto de una colina a la zarina una aldea de nueva construcción en la que supuestamente vivía gente. El pueblo visto desde cierta distancia tenía un aspecto idílico e impecable. El verlo desde la lejanía se hacía para que la zarina no se mezclara con la gente o también por cuestiones de seguridad. La realidad era que el supuesto pueblo no era más que un bastidor (como los que se emplean en la filmación de muchas películas), nada se había hecho para las gentes del pueblo, que además vivían en la más completa miseria. Así pues, durante la visita de Catalina la Grande, visitaron varios de estos pueblos de ficción y que además siempre era el mismo, pues al terminar la visita el pueblo ficticio era desmontado y se volvía a montar en otro emplazamiento distinto que sería visitado después.
La zarina regresó engañada y convencida de que se estaban haciendo políticas correctas para llevar bienestar a su pueblo”
En México era famoso el hecho de que a una visita de un dignatario hasta el pasto pintaban de un verde fuerte para que el visitante viera todo bonito. Había quienes por feos los encerraban para que solo gente “bonita”·apareciera en las fotos de visita. Aun recuerdo la genial película, con guión de Juan de la Cabada, Calzontzin Inspector…
Así fue la visita de Kasparov a México, parecía que en todos lados apoyaban al ajedrez políticos y empresarios, tanto de derecha y los de izquierda, sin importarles la filiación política de Kasparov, con banderas rusas sin importar que Kasparov es croata y como ruso nacido muy lejos de Rusia, es uno de los que peor hablan del régimen ruso. En muchos sitios incluso lo anunciaron como el Campeón Mundial de Ajedrez, aunque haya perdido el título de su propia federación profesional creada en rebelión a la FIDE que ahora quiere dirigir. Es claro suponer que muchos de los políticos no leyeron sus libros como “El Hijo del Cambio” o “La Vida Imita al Ajedrez” donde expresa su aversión a todo lo que huele a izquierda, pues muchos de los que lo aplaudieron en México se dicen izquierdistas. Hubo personas que son muy militantes en su apoyo al presidente Maduro de Venezuela que se abrazaron a Kasparov para la foto un día después de que Kasparov pidió en un diario norteamericano que Maduro renuncie y mencionó como despreciables a los que lo apoyaban, precisamente a personas como aquellos que se peleaban para tomarse una foto con Kasparov.
Políticos de Izquierda recibían al paladín de la ultraderecha del ajedrez, ¡Quienes no fallan a los eventos en honor del Che Guevara, aplaudían al ajedrecista que significa en ajedrez todo lo contrario al Che!
La mayoría de los que lo aplaudieron y recibieron tal vez fueron mal informados, el caso es que parecía un Pueblo Potiomkin por ambos lados, Kasparov creyó que tenía correligionarios y verdaderos apoyos para sus planes económicos del ajedrez en México y los que lo recibieron creyeron que tenían a un ser progresista y desprendido que proponía traer los beneficios del ajedrez al país. Kasparov pensó quizás que tenía enfrente potenciales patrocinadores y los que lo recibieron vieron tal vez en Kasparov al mecenas ruso que donaría dinero para que los niños mexicanos jugasen ajedrez.
Afirma el personero español de Kasparov en un artículo, no se bien en base a que, el compromiso del Jefe de Gobierno, uno de izquierda claramente, a poner un millón de niños a jugar ajedrez en la ciudad de México. Me preguntó si en base a las cartillas derivadas de las hechas en la URSS y Cuba de reflexión y ajedrez pensado, o en las del Pin Pon Pas de los “misioneros” derechistas de Kasparov en México, que piensan que en ajedrez mientras más rápido jueguen mejor. ¿O contraría el servicio del mismo vocero? Como el gobierno del DF firmó convenios con la NFL de Estados Unidos, a lo mejor traen maestros de EE.UU. a dar clases de ajedrez…
Su cronista español de cabecera dijo que los ajedrecistas mexicanos, maestros reconocidos por sus títulos internacionales, así como entrenadores y federativos no asistieron por corruptos, por estar comprados por Jorge Vega, el cubano que desde la FIDE es quizás el arma secreta de Putin según él. No comentó que en realidad no se invitó a nadie que tuviera una verdadera trayectoria en la enseñanza del ajedrez del país. Para él, todos los que no fueron eran unos ignorantes.
Tengo muy bien formada mi opinión del Sr. García a través de 30 años por lo menos de leer y oír sus palabras y observar sus actos. Todo lo que dijo de la gira va de acuerdo con sus ideas y sus intereses. Me sorprendió algo nada más. Pocas veces había hecho acusaciones tan a mansalva pues normalmente es prudente y parece conocer las leyes y respetarlas, tal vez no por vocación, por necesidad. Dicen que no tiene un pelo de tonto, pero es muy predecible. Pero ahora parece que no se conforma con insultar a los presidentes de las federaciones americanas sino hace suponer que los ajedrecistas todos de las Américas no valemos un comino y que tenemos autoridades corruptas en ajedrez en contraste con las oficiales tan blancas y limpias.
Señaló a Vega Fernández como el culpable de la reelección del Presidente de la FIDE, como diciendo a los “capos” que ponen miles de dólares a la campaña de Kasparov que en lugar de prestar un avión a Kasparov, lo mejor es neutralizar a una frágil persona de más de 70 años e irregular salud.
Vio el tesoro de Moctezuma en su pueblo Potiomkin, pero en Kasparov muchos vieron el becerro de oro. Hay quienes decían: Kasparov traerá millones a México y a lo mejor los visitantes pensaban: Aquí si hay billetes.
La verdad está como para hacer un filme sobre esta historia. Sería muy parecida al relato de Ilf y Petrov, Las Doce Sillas y su continuación “El Becerro de Oro”.
Ojala en sus próximas visitas a México, García tenga la recepción adecuada a una persona de tan altos conceptos.
Por lo que toca a Kasparov es cierto que pocas veces había habido tan buena promoción por el ajedrez y se le agradece. En esta época que los medios y los lectores se van más por lo superficial que por la esencia, su presencia tendrá buenas consecuencias seguramente. Lo mismo pasó con Potiomkin, que gracias a sus circos pudo lograr ganar tiempo necesario para mejorar Crimea. Muchos hablan ahora de la visita del ruso Kasparov y de que bueno que el presidente de la FIDE ya está mandando rusos para levantar el ajedrez de México, creyendo que la visita de Kasparov tenía que ver con las promesas de Kirzán. Por increíble que parezca para los que saben algo de la política del ajedrez, muchos simples aficionados me han escrito al respecto, ligando una cosa con la otra, pensando que su plan de ajedrez en las escuelas están ligados.
Con Kasparov a lo mejor llegan los grandes capitales al ajedrez y se vuelve como el tenis, el box o el futbol profesional. ¿Eso es el futuro que queremos para el ajedrez? ¿El Billete?
Los izquierdistas del ajedrez dicen que ya basta de la reelección de la FIDE y los políticos de un partido de izquierda de México votaron por la si reelección en su partido. ¡Cosas de la democracia, donde es democrático hablar de ella sin conocerla, y un padre de la democracia, Jefferson, tenía hijos esclavos!