1 abr. 2014

Kasparov viajará a Jamaica y el Salvador en su gira por el área.




Tras los eventos del jueves en la Facultad de Ciencias, Kasparov viajará a Acapulco donde además de breve descanso se reunirá con inversionistas y simpatizantes de su campaña, para luego seguir en playa, pero ahora en Jamaica, para proseguir a El Salvador.
Los tres países, México, Jamaica y El Salvador fueron votos importantes, con el de Cuba y Venezuela, para la reelección del Presidente de la FIDE hace cuatro años y se consideran bastiones del mismo para su nueva reelección.
Muy recientemente Kirzán, presidente de la FIDE, estuvo en El Salvador y el apoyo de esa federación parece muy firme, pero la estrategia de Kasparov es tratar de acercarse a los ministros de los que dependen los presupuestos de las federaciones de ajedrez y tratar de convencerlos a que presionen a los presidentes de las organizaciones locales de ajedrez, que por lo general no tienen cercano acceso a esos ministros, para que voten por Kasparov.
¿Cuáles son los argumentos? Normalmente las federaciones nacionales tienen un desarrollo y trabajo insuficiente, como consecuencia del bajo apoyo gubernamental y el casi nulo respaldo de la iniciativa privada; entonces Kasparov resalta sus ineficiencias e ineficacias, propone mejorar la situación del ajedrez con dos vertientes: un supuestamente superior “Know How” y el apoyo de compañías privadas transnacionales importantes y que con un paralelo apoyo del ministro a visitar, el ajedrez se va para arriba, con una medalla para el funcionario gracias a los enormes beneficios que puede brindar la práctica organizada del ajedrez a la sociedad del país.
La propuesta es casi irresistible, pues si bien el “Know How” no es ningún secreto y solo sigue los métodos normales que se usan ya en decenas de países y se iniciaron en Rusia hace más de 90 años; el prometido apoyo de la iniciativa privada internacional y la personalidad de Kasparov, de fama mundial, hace sentir al funcionario que puede ser sumamente provechoso para él su participación personal en el proyecto Kasparov. Máxime que si el funcionario no es absolutamente escrupuloso, puede caer en eso de: “de la obra, sobra”.
El caso es que tiene que medir que el apoyar a Kasparov le dará oportunidades de apoyo de empresarios internacionales con fuertes fondos, pero lo pondrá en contra de gobiernos con los que tiene buenas relaciones su país y que son objeto constante de los ataques de Kasparov, sobre todo Rusia, y en el área, Cuba y Venezuela, así como los del bloque de simpatizantes, Bolivia, Ecuador y otros.
Los presidentes de las federaciones nacionales de ajedrez reciben presiones muy fuertes, externas, a cargo de los políticos que quieren salir en la foto con Kasparov, personaje de fama internacional, internas a cargo de muchos jugadores deslumbrados por los éxitos deportivos del ogro de Bakú, y de muchos que ven muy mal tantas reelecciones del actual Presidente de FIDE, pero por otro lado, las presiones de los actuales funcionarios de FIDE y el historial de cadenas de promesas incumplidas de Kasparov. Ante la difícil toma de decisión, que muy a menudo no tienen gran capacidad para tomarla, algunos, los más pequeños, deciden el camino del quien da más. El problema es que ¿si no cumplen? O ¿si aun con mi voto no ganan y quedo en el bando perdedor?. El caso es que hasta ahora el 66% de los votos los tiene Kirzán para su reelección, pero cada día pasa, Kasparov se moviliza más y las presiones aumentan para el votante. Y la cosa se pone más crítica para algunos federativos, al grado de querer cambiar de aires. ¡Y es que lo que les ha caído allí es una papa caliente!