17 ago. 2014

Vasiukov, Taimanov y Platonov Demiurgos reales de la Enseñanza del Ajedrez.






Cuando se habla de la escuela soviética, habría que llamarle más bien escuelas soviéticas, aunque es innegable que todas las escuelas que se desarrollaron en la URSS promovidas por el gobierno de la Unión, tenían una gran cantidad de características comunes, que naturalmente venían del hecho del continuo intercambio de ideas y experiencias que se posibilitaban por reunirse varias veces al año, no sólo en torneos donde los pupilos de cada una de esas escuelas competían, sino también en congresos y juntas continuas.
Me preguntaba un lector sobre el porqué había usado la figura de Demiurgo para hablar de los proyectos de Kasparov y de Kirzán.
Hace 40 años, el después Gran Maestro Marcel Sisniega Campbell y yo, en conversaciones con el Gran Maestro Carlos Torre Repetto, conversábamos del uso que el maestro daba a esa palabra cuando hablaba de los ilustres maestros de Europa que había tratado en Alemania y la URSS. Decía que Tarrasch, Demurgio alemán (nacido en lo que ahora es Polonia, pero siempre se consideró alemán hasta que el nazismo quería etiquetarlo de otra manera), estaba muy distante de los Demurgios, verdaderos trabajadores para el pueblo, que eran Model yRokhlin, con quienes había hecho estrecha amistad en Leningrado (hoy San Peterburgo) y que él había visto en el ajedrez muchas cosas que ni en Alemania ni en Moscú había percibido.
Aunque la amplia cultura de Torre era clara, él, con la humildad que caracterizaba a los grandes, nos preguntaba si pensábamos que Tarrasch era un demiurgo o no, pues según las raíces griegas, de demos y ergon, de donde sale el termino demiurgo, significan pueblo y energía, o sea los que sirven para “energizar”, potencializar al pueblo, lo que algunos dicen “empoderarlo”, y Tarrasch más bien era elitista. Comentaba lo paradójico de Tarrasch, siempre tan elevado, luego sufriendo la cruel discriminación nazi. Comentaba yo que para algunos los demiurgos eran la maldad y para otros era la pureza de las ideas sobre lo material, que era impuro. El caso es que Torre opinaba que los demiurgos eran buenos, si no los creadores de las cosas, si los que hacían que las cosas de la naturaleza se manejasen de tal forma que mejoraran la vida de los pueblos. Se estimaba pro soviético por ello y se resistía mucho a los planteamientos de que Stalin había creado prisiones para 20 millones de soviéticos y que el aparatchnik burocrático se había vuelto verdugo del pueblo.
El caso es que Torre pensaba que los demiurgos eran necesarios y que él en la URSS había conocido decenas de buenos y en Alemania, así como en Estados Unidos, los había conocido malos. Decía de Emanuel Lasker que era un demiurgo bueno, no por algo se había vuelto soviético, mientras que Edward Lasker era un demiurgo malo, servidor de una transnacional gigantesca como Sears y que no era de confiar.
Cuando, un año después,  el Presidente de la FENAMAC, Manuel Vega López de Llergo hizo gestiones para que Marcel  fuese entrenado por un Gran Maestro ante su participación en el Mundial Juvenil (cuando estos eran reales, no torneos abiertos masivos para sacar dinero a padres y gobiernos, participaba solo el campeón nacional sub20 de cada país, teniendo ahí a los de cualquier edad sub 20, no como ahora con sub10, sub12, etc. Incluso Marcel tenía 15 años de edad entonces), Marcel y yo empezamos a escudriñar nombres y biografías entre los propuestos candidatos. Finalmente el elegido fue el GM Evgueni Vasiukov, y la experiencia de ver como entrenaba a Marcel, ayudando yo en traducciones, etc., fue muy enriquecedora. Decía después Marcel: “Encontramos al buen Demiurgo”. Pudimos comentar después con Don Carlos Torre Repetto sobre lo que había dicho y recomendado Vasiukov.
Otros posibles candidatos eran los grandes maestros Igor Platonov y Mark Taimanov. Si bien la descripción de sus métodos de trabajo coincidían en mucho con la que presento Vasiukov, diferían en algunas cosas muy importantes. Platonov expresaba su especialidad de trabajar con dos o tres jugadores al mismo tiempo, de manera similar a como lo haría Dvoretsky, que curiosamente era el entrenador que preparaba a los que serían los principales rivales de Marcel en los mundiales juveniles, Dolmatov y Yusupov. Platonov más bien estaba interesado en formar entrenadores. De hecho Platonov fue quien formó a varios de los que, ahora exsoviéticos, son fundamentales en el entrenamiento de niños y jóvenes de los Estados Unidos.  Entre ellos cabe mencionar al ucraniano, de Odessa, Mikhail Khodarkovsky, que vive ahora en Nueva Jersey, y que fundó la Escuela Internacional de Ajedrez y es el Presidente de la Fundación Kasparov en los Estados Unidos. El MI y Senior FIDE Trainer estuvo en el Festival Panamericano de Ajedrez en Oaxtepec, Morelos, a cargo de una buena cantidad de niños y jóvenes de los Estados Unidos y lo estuvimos observando de cerca, como scouts, por supuesto, en su manera de trabajar durante una semana, en su labor con el apoyo de otros destacados FIDE Trainers. Khodarkovsky es hechura de Platonov y a mi se me hacía increíble que si se utilizan los métodos de él para la enseñanza en la Fundación Kasparov de Estados Unidos, en la Fundación de Kasparov para Iberoamérica se pretendan utilizar métodos totalmente distintos y hasta contrarios a los de Khodarkovsky e incluso a los de Nikitin, que son los que el propio Kasparov disfrutó para llegar a ser quien fue como jugador.
Curiosamente, Khodarkovsky es de más o menos la misma edad de Marcel.
El caso es que Platonov era una opción bastante atractiva, pero había cierta dureza en su trato con sus alumnos, entre sus discípulos, que para Platonov la palabra de discípulo venía de disciplina. A mi me parecía bien, pues daba mucha atención a la preparación física, pero como entre Marcel y yo, como su “apoyo técnico”· habían surgido fuertes discrepancias cuando yo trataba que Marcel no descuidará esa parte de la preparación, pero era querer imponer vida disciplinada a un bohemio “anarquista”, como me gustaba calificarlo.
Luego también habíamos pensado en un artista como Taimanov, que atraía a Marcel por la gran cultura general, pero el GM Mark Taimanov resultaba ser más disciplinado que Platonov, con una vitalidad increíble y un programa de trabajo de 16 horas diarias que terminó por espantar a Marcel. El GM Mark Taimanov, con una condición física y una disciplina que le ha permitido rebasar los ochenta años con mucho mejor salud que jugadores más jóvenes como Spassky y Korchnoi, es un ejemplo de lo que la disciplina de vida rinde en longevidad y calidad de vida. Ejercicio diario, optimismo y esfuerzo sin descanso es la fórmula de Taimanov.
Total, que buscamos un justo medio, alguien disciplinado, pero no tanto, culto y optimista, devoto del deporte, pero no fanático, de formación militar si, pero “light”.
Al cabo de los años, después de casi 40 años del trabajo de Vasiukov con Marcel, voy observando la trayectoria del GM Vasiukov, ahora con 81 años, su labor como organizador, como entrenador, su vitalidad, lo que ha influido en tanto entrenador, sus métodos, sus artículos, sus conferencias, tengo una buena colección de audios de él, y sobre todo, recuerdo la buena influencia que tuvo sobre Marcel y su cambio radical en la manera de jugar y entender el ajedrez. Creo que Vasiukov era, en esos momentos, el Demiurgo que se buscaba.