26 ene. 2015

El Ajedrez y sus diversas plataformas informáticas para su estudio.




En la actualidad la mayoría de países aun no desarrollados tratan de estrechar la brecha digital en la enseñanza que existe con los países ya desarrollados.
Se hacen reformas educativas de diversa índole, muchas veces poco afortunadas, para intentar pasar lo más rápido posible del aula del siglo XIX a la del XXI, ahorrándose mucho de lo que pasó en el siglo XX en la pedagogía avanzada.
Lamentarse que no tomaron en cuenta todo lo que los pedagogos catalanes aportaron en América y envidiar que los soviéticos si la aprovecharon, parece tema recurrente en mis escritos, pero también lo es el que exprese que la computación potencializa todo lo bueno y lo malo de la enseñanza  que había antes de su uso en el aula.
El caso es que sin pasar por enseñar a pensar a los escolares, ahora se les llena de informática, y se espera que luego aprendan a pensar. Esto de poner los caballos detrás de los carruajes es muy común en la América Nuestra y con esas realidades hay que vivir.
Tratando de que el ajedrez llegue lo mejor posible al medio educativo, he hecho diversas propuestas a las instancias legislativas que han sido bien recibidas, aunque no igual de bien comprendidas e interpretadas. Ya por ahí piden que el ajedrez sea materia obligatoria, lo que puede traer un caos de arranque, y parece que hay una mayoría en el congreso que puede hacer efectiva la iniciativa. Pedí que fuera materia, pero por ahí pensaron que de una vez se hiciera obligatoria. Un proceso que podría llevar décadas, como fue en la URSS, donde nunca se pretendió que fuera obligado el estudio del ajedrez, sino que fuera ofertado, o sea que todo escolar soviético conociera el ajedrez y tuviera a disposición medios para proseguir su estudio, pero como opción, no como obligación. Aún así la demanda fue tan grande, que tuvieron que hacer muchos malabares para obtener recursos y preparar personal. Y eso que nunca rebasó del 30% la cantidad de escolares atendidos en la URSS en ajedrez. Habría que imaginar que hubiese pasado si el 100% de los escolares hubiera solicitado estudiar el ajedrez.
El caso es que piden herramientas para que los niños estudien, no solo ya con computadoras, que en ese aspecto ya tenía yo más o menos cubierto la manera de hacerlo, sino ahora con tablets, con el famoso android.
Los que ya a cierta edad entramos en la computación, o sea que no somos “nativos” en la informática; hemos tenido que adaptar nuestra forma de estudiar decimonónica al estudio en esta era “visual” del siglo XXI, y bregar con las PCs, pero las tablets si ya pasan al 100% de visualización y cuesta mucho adaptarlas para que “enseñen a pensar”. No dejan nada a la imaginación ni a la visualización mental, todo es visualización real.
Por supuesto que ya hay decenas de programas para Android para jugar ajedrez y unos cuantos ya para estudiar, pero basados en “ver” físicamente y no mentalmente. Hay que hacer muchas adaptaciones para que el escolar use su mente para ver, cuando en sus manos lo que tiene es una pantalla.
El caso es que aún la pedagogía va algo atrasada en hacer los estudios científicos para evaluar si las tablets rinden resultados positivos y en que área y orden. Mientras tanto los escolares serán como cobayos y los profesores serán victimas de todo tipo de desorientaciones y quejas, que en lugar de estimularlos y ayudar a que se superen, parece ser la intención el minimizarlos, pues su pensamiento crítico es una amenaza para el neoliberalismo.
Lo curioso es que esas tablets, arma maquiavélica del neoliberalismo, puede ser un boomerang que ayude a que los escolares no solo obtengan información para trabajar como autómatas, sino que puede ayudarles a aprender a pensar y ser mentes reclamantes que, finalmente, vean la verdad que los liberará.
Pero no hay que atarse al futuro, sino que el presente fluya y ya veremos…