23 abr. 2015

El mejor libro para mi, el de Mikhail Tal.




El Mago de Riga será siempre conocido así, a pesar de que los actuales gobernantes de Latvia lo hubieran catalogado como “ciudadano sin derechos” si viviera en estos días. Parece increíble que se remontasen con sus leyes a la época de Livonia o del viejo imperio Lituano Polaco, pero quiero pensar en una Riga donde hay monumentos y parques en honor de Tal y a la larga la historia no hará diferencias de que si en unos años los de origen judío, o ruso, o alemán no pudiesen convivir en tan pequeño país.
El Mago de Riga es ya de todo el mundo. Con orgullo recuerdo cuando organice allá por 1968 el Club Mikhail Tal en el Instituto de Amistad México –URSS y recibí una misiva de Tal que fue el inicio de algún contacto con el insigne gran maestro.
En Niza 1974 tuvo Tal un traspiés al subir en el autobús de transporte al Palacio de las Exposiciones y el Maestro Benito Ramírez lo levantó del brazo en vilo apenas a tiempo para que no se hiriera siendo arrastrado. Tal en broma decía, “Siempre le daré tablas cuando me lo solicité” Luego comenté que Benito estuvo a punto de ganar el primer torneo en honor de Tal en Ciudad de México y comentó: “Ya para mi es el nuevo campeón”.
Tal visitaría México en el Interzonal de Taxco y en una ocasión aceptó firmar cuanto libro juntamos de él, incluso unas copias fotostáticas. El GM Suetin también participó en esa sesión de firmas y Tal se quejaba de que sus libros estaban menos cuidados que los de Suetin y este comentó “Es que los míos los leen menos y eso que hay varios en español y en inglés”. Como no había ninguno en alemán, Suetin me regaló unos que traía y me los dedicó. Tal para no quedarse atrás me dio un libro en letón, pero era una novela que no tenía que ver con el ajedrez, pero si hablaba de su padre. Me lo autografió y yo no quise comentar que tenía libros en letón, pero que eran de Gipslis, eso si, todos autografiados.
Entre mis posesiones en PDF puedo presumir que tengo cada ejemplar de la revista Ajedrez de Riga, desde 1959 hasta 1992 cuando desapareció, para unos meses después la reviviera Sveshnikov para transformarse en Ajedrez Báltico.
En este día del libro, puedo recomendar ampliamente como el mejor libro de ajedrez para todo nivel y de toda época el de Mikhail N. Tal.