12 nov. 2017

A MAYOR CANTIDAD DE LIBROS DE AJEDREZ MENOR ESTUDIO ¿CAUSAS?





El llamado síndrome del pajar se manifiesta en muchas disciplinas, pero en ajedrez es más fácil de medir. Cuando un jugador dispone de mucho material para estudiar su problema es identificar lo que es relevante y lo que no lo es. Es exactamente igual que en posiciones complicadas en una partida se tienen muchas opciones. Si no hay una buena Base Orientadora de Acción (BOA), es difícil tomar la decisión de que jugada efectuar. Pero si hacemos un buen análisis y establecemos una buena BOA con todas las señales que nos da la posición, identificamos la verdadera demanda de ella, establecemos nuestro objetivo y de ahí el plan y la jugada.
En el caso del estudiar y entrenar ajedrez, nuestra BOA es el diagnóstico de nuestro nivel de ajedrez en los diversos aspectos, determinando prioridades, estableciendo el objetivo, diseñando un plan de estudios y ejecutarlo.
Cuando los niños juegan futbol, sin organización, sin un rumbo elegido por un capitán, aunque haya muchas acciones, están no están concertadas y cada jugador actúa sin tomar en cuenta los demás. Pero cuando ya tienen capitán y coach, se establecen objetivos y se crean planes ejecutables y los resultados mejoran.
Cuando se cuenta con muchos libros, uno pasa de revisar uno a revisar otro y vemos cosas que nos llaman la atención, por aquí y por allá. Pero sin la BOA, recorremos sin encontrar porque nada buscamos. Ya se dice en el Corán, “si no sabes adónde vas, no hay camino que te lleve”. La cantidad de libros solo aumenta la confusión. Es maravilloso tener una gran bibliografía, pero sin usarla adecuadamente puede ser un mal. Es como jugar ajedrez, si se hace adecuadamente, en los muy diversos aspectos es una bendición, pero si se hace mal, es un verdadero veneno. Es como cualquier medicina, recetada por alguien capaz, es una cura, pero si no los da un improvisado, nos puede hacer daño irreversible.
En los torneos se topa mucho con jóvenes adultos que los conoció uno de niños y que fueron mal encaminados en el ajedrez y en lugar de obtener beneficios, son ahora personas sumamente desubicadas y con problemas. Otros en cambio, parece que con el ajedrez recibieron una bendición para sus vidas. Ambos grupos tuvieron libros de ajedrez e instructores, pero la diferencia radicó en la calidad de unos y de otros. Luego una sociedad que enferma y una serie de problemáticas que sin buenas guías podrían hundir cualquier barco. Se necesita siempre el mapa. La BOA.
En estos días en que uno puede descargar de internet decenas de libros de ajedrez diferentes diariamente, es cuando hay que buscar guías y señales que orienten la lectura y el estudio. Por eso trato de hacer reseñas de libros y llamar la atención sobre los que pueden ser buenos. Pero no son buenos para todos. Depende mucho de que cada uno se haga su diagnóstico e identifique que puede y debe mejorar en su ajedrez…