21 nov. 2017

EL CAMPEON NACIONAL DE AJEDREZ 1958 JOSE DE JESUS MONDRAGON Y EL GM ALEXEI SUETIN.




Las tradiciones mexicanas del Día de Muertos resaltan que nuestros seres queridos fallecidos viven mientras están en nuestra memoria, que si siguen en presencia de nuestros corazones perseveran en nuestro mundo y nos alumbran los caminos oscuros.
Da enorme tristeza cuando se constata que en los jugadores jóvenes actuales hay una ignorancia sobre aquellos que antes que nosotros recorrieron las mismas veredas y de alguna forma hicieron caminos que facilitan nuestros pasos. A mis alumnos actuales trato de trasmitirles que muchos de los conocimientos que ahora están a su disposición, lo están porque muchos otros, en tiempos pasados, nos dejaron un legado que fue acopiado con esfuerzos y desvelos, con afanes y con conciencia de que lo que importa en esta vida no es tener, sino ser, y que lo importante es haber sido la diferencia.
Pero si los campeones nacionales recientes a veces son poco recordados, ¿Qué memoria posible habrá de los que fueron campeones hace medio siglo.

Repasaba yo un viejo libro que me recomendaron hace ya más de 50 años. Un maestro muy apreciado y respetado por mí, José de Jesús Mondragón, me decía que el libro “Modern Chess Opening Theory” del GM Alexei Suetin era notable, no solo por los capítulos sobre como razonar en la apertura, sino sobre la metodología para estudiar un sistema de aperturas en especial. Desde mis primeras clases que ofrecí en la UNAM, donde comencé como profesor hace 40 años, ese libro, con acotaciones del Maestro Mondragón, fue la clara guía de mis clases para aquellos ambiciosos jóvenes con los que colaboré para que terminarán sus estudios profesionales y al mismo tiempo, prácticamente el mismo año, alcanzasen su título de Maestro FIDE. Ya con el tiempo llegaron otros libros, otros métodos, pero esa primera guía del Maestro Mondragón fue el faro que ilumino los vacilantes pasos de un joven de 23 años que se iniciaba como el primer jugador de ajedrez que era reconocido como profesor de asignatura de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Diez años después, conversando con el GM Alexei Suetin, que en ocasión del Torneo Interzonal de Taxco venía como entrenador de la delegación soviética con los Grandes Maestros Mikhail Tal y Yuri Balashov, donde yo dirigía la prensa y elaboraba el boletín del Torneo, en aquellas largas horas de charlas con que el GM Suetin me benefició, pude mostrarle aquel libro de su autoría para que me comentase de las notas del Maestro Mondragón, aquellas con que me había regalado como orientación para usar aquel apreciado libro.
El GM Suetin tuvo muchos elogios sobre las notas y quiso conocer más del Maestro Mondragón. Le comenté que era primer violín de la Orquesta Sinfónica de San Diego, California, y además de sensibilidad artística, tenía la vocación de mentor y le hablé de sus alumnos más destacados como el ahora MI Félix Villarreal y el MF Juan Gómez. Le conté que en 1977 había tenido el honor de ser el capitán de un equipo nacional estudiantil en que ambos tomaron parte y como se expresaban de su maestro, Don José de Jesús. Luego vimos algunas partidas jugadas por Mondragón en la Olimpíada de Siegen de 1970.
Ambos ahora están fallecidos, Mondragón y Suetin. Pero quisiera de alguna manera que vivan en la memoria de los jugadores jóvenes que no los conocieron. Para que sigan viviendo en el recuerdo y nunca se desvanezcan. Vivieron y en verdad hicieron la diferencia en mí, y a través de mí, en muchos de mis alumnos. Es lo que más deseamos los que damos clases, que se nos recuerde haciendo la diferencia.