18 ene. 2018

LA TERCERA OLA EN LAS APERTURAS, JONES Y LOS KASPAROV.




Al ajedrecista lo caracteriza el criterio, decía Capablanca. El poner en la duda todo y examinarlo con cuidado para ejercer el juicio crítico, a mi ver es uno de las enseñanzas principales que nos puede dejar al ajedrez.
Pero si seguimos modas, copiamos aperturas y nos quitamos de encima la responsabilidad de pensar por nosotros mismos, la tercera ola nos cubrirá.
El ajedrez tiene mucha historia y por lo complejo que es, tendemos a seguir los modelos exitosos de los grandes jugadores. No hay otra manera. No se puede estudiar para aprender ajedrez, solo podemos aprender a estudiar ajedrez. Ya nos advertían los maestros del pasado, desde Filidor y Steinitz a Botvinnik y Koblentz; es imposible dominar al ajedrez.
Seguir las modas no es lo mismo que seguir los modelos exitosos. Para jugar al ajedrez no necesitamos ser copia de algo o de alguien. Rendir culto al conocimiento no es el objetivo, sino criticarlo y avanzar un poco más. Vamos de conocimientos inexactos a conocimientos inexactos y así avanzamos, nos decía Jacobo Bronowsky en el ascenso del hombre.
Observe el paciente lector que en  tan breves párrafos ya se han citado media docena de personas ilustres. Porque así se va construyendo el basamento de nuevas ideas, con los modelos. Pero no ciegamente, sino hay que ver los aciertos de Capablanca,, de Filidor, de Steinitz, Botvinnik, Koblentz y Bronowsky, pero también sus errores.
Es más fácil que piensen por nosotros y seguir la moda y repetir las variantes de Kasparov. Es más fácil aprenderse una secuencia de jugadas que pensarlas. ¿Para que? Si el gran maestro ya las aprobó y nos las dictó. ¿Qué caso tiene analizar una posición y cometer errores si podemos usar un engine y nos dará las variantes correctas?
¿Seríamos robots pensantes?
Cuando preguntan porque no mejoran en ajedrez, ¿no será acaso porque los aplastó la tercera ola? Muchas veces reflexiono la diferencia entre algunas editoriales dedicadas a publicar libros de ajedrez. Hay unas en que los títulos son: “Gane con la Londres”, “Derrote a la Berlinesa”, “Como destrozar la Siciliana”, “Primeros pasos en el Gambito de Dama”. Pero otras hacen equilibrio entre libros de Ejercicios y selecciones de partidas de los grandes maestros.
Afortunadamente, también las editoriales se han dado cuenta que los libros de “Acertijos” de todo tipo siempre se han vendido bien, como los de crucigramas y los de Sudoku. Como muchos ya no quieren pensar en sus realidades del entorno, prefieren resolver Angry Birds, Mario Bros y posiciones de ajedrez tácticas. Menos mal, eso a la larga hacen que piensen, pero siguen siendo peligrosos los hábitos de “pensar con el dedo”, sobre las pantallas moviendo muñequitos sin pensar realmente, reaccionando.
Por las dudas, les recomiendo lean la novela de Morthon Rue (Todd Strasser), la Ola, o al menos la película La Ola de Dennis Gansel (2008).
En el Ajedrez El Juego es Pensar.