3 feb. 2012

Comida rápida del Ajedrez.



El Internet tiene muchas facetas y puede ser una verdadera bendición. Pero hay que conocerla bien para obtener de ella todo lo bueno y limitar lo que nos pueda hacer de daño.
Primero quisiera apuntar que varios observadores de los efectos del Internet en el medio educativo difieren diametralmente en sus opiniones, pero más que en conceptos, en las realidades que observan en sus culturas, y todos coinciden en que los efectos son muy diversos y que dependen del tipo de cultura nacional. ¿Cómo es eso?
Si uno tiene la oportunidad de observar expresiones culturales de diversos países se ven diferencias obvias. Observe un filme norteamericano y compárelo con uno de Europa comunitaria, o ambos compárelos con un filme ruso, o con un filme hindú. Todos sabemos que los valores, ritmos, maneras de ser, pueden ser muy diversas. Entonces es obvio que algo como la Internet no es usada, ni se le tiene la misma percepción en todos lados del planeta.
En los países muy influenciados por el “American Way of Life”, se quiere todo rápido, rápido y furioso. Se espera ganar de balazo, de Bullet. En el caso del ajedrez, se quiere ganar torneos con partidas de a minuto, o de dos minutos. El fuerte jugador norteamericano Nakamura incluso escribió un libro sobre “Bullet Chess” y se le considera el campeón mundial de ajedrez de a minuto. Creo que nadie que sea serio pensará en disputarle tal título, si este existiese de alguna forma… Francamente ni él se anuncia como poseedor de tal título. En su fuero interno creo que le daría vergüenza.
El caso es que en Internet hay una multitud de jugadores jugando partidas a minuto, a dos y a tres. Es una moda entre los jóvenes norteamericanos y de países influenciados por su forma de vivir. ¿Alguna vez se han preguntado por qué el Soccer no es tan popular entre los norteamericanos? No es un deporte de tiros rápidos, como el Tenis o el Futbol Americano. Las jugadas son más lentas, de más construcción, no de ganancias rápidas. Hay maniobras en el soccer que toman tres o cuatro minutos y eso ya es muy lento para los norteamericanos. En los video juegos todo sucede rápido. En un buen filme de acción en el primer minuto ya pasó algo, un muerto, una explosión o algo así, detonado. El ir construyendo poco a poco, lo razonado, no lo de reacción, parece serle ajeno al gusto del joven norteamericano. Claro que con tanta emigración de diversos países de otras culturas, la sociedad norteamericana tiene quien trabaje estilo hormiguita, poco a poco, sino lo “rápido y furioso”· ya hubiese acabado con todo.
Lo que manda ahí es el fast food, la comida rápida. Comida chatarra la llaman por mi barrio. No nutre, más bien desnutre, pero engorda. Así como cierta forma de practicar ajedrez.
Es de mucho interés para los estudiosos determinar por qué algunas personas juegan bien ajedrez y otras no, pues la excelencia en ajedrez es fácil de medir y constatar, mientras que en otras áreas no tanto. En muchas disciplinas humanas los practicantes no se dejan siquiera medir. No es cosa de ir por ahí solicitando que las personas se sujeten a un test para medir su desempeño. Incluso en el medio laboral hay que andar con cuidado con eso. En algunas profesiones se obliga a que se certifiquen cada cuatro años para constatar que mantienen un nivel aceptable de desempeño en su práctica profesional. En el ajedrez, por su misma naturaleza, una persona es puesta a prueba continuamente, y hay muchos a quienes les agrada el ajedrez que sencillamente prefieren analizar, comentar e incluso enseñar ajedrez en lugar de competir y ser puestos a prueba. Pero como el ajedrez es continua confrontación, hay mucho de donde medir a un jugador y analizar cómo se llega a la excelencia en una disciplina humana compleja. Entonces todos los estudiosos experimentan su amplia variedad de metrologías para saber si hay excelencia en el desempeño y sobre todo, como fue obtenida.
El tema del conocimiento y del desempeño sigue estando un poco obscuro y abierto a todo tipo de opiniones. Pero hay muchas cosas en que coinciden todos. Para alcanzar la excelencia se requiere mucha práctica deliberada y la motivación para realizarla. Pero no basta la práctica deliberada, así como así, es muy importante que tipo de práctica  y que tan bien deliberada es. ¿Cómo se determina una práctica deliberada efectiva? No solo horas, pues hay muchos jóvenes que pasan 6 horas diarias jugando en Internet partidas de ajedrez y en un mes ya han jugado unas 2000 partidas. No es cantidad tan solo, sino calidad también lo que define la práctica deliberada. ¿Cómo “deliberar” la práctica? Diagnóstico primero para saber que es lo queremos modificar con la práctica deliberada. Porque práctica deliberada es modificar. Transformarnos de lo que somos a lo que sería nuestra mejor versión de nosotros mismos. Tenemos que saber dónde estamos y a donde queremos llegar. Pero ¿cómo sabré a donde quiero llegar si no conozco ese lugar? Con imaginación, por supuesto. Dejar que nuestro cerebro y corazón nos guíen para determinar cómo sería nuestro paraíso, y así guiados por una enorme estrella errante, de verde brillantez, llegaremos.
¿Entonces falta la estrellita aquella? Si, y la capacidad de imaginar nuestro paraíso. Y así fabricaremos nuestra realidad, porque permítanme apuntar: la realidad es una fabricación.
Pero aun teniendo nuestra estrella, advierto que el camino no será rápido y furioso, lleva tiempo, pero si uno no toma en cuenta eso, nunca llegará a ningún paraíso, menos si no sabe como es el que quiere ni sabe donde esta al iniciar el camino. No es cosa de comer una hamburguesa preparada en minutos. No es comida rápida lo que se necesita. El Internet ofrece toneladas de comida rápida, pero afortunadamente mucho más comida nutritiva, pero la cosa no es tan fácil…