24 feb. 2012

¿Mejores que antes?



¿El nivel de los Grandes maestros de ajedrez es mejor hoy que hace 30 años?
Recién estuve poniendo subtitulos en españos a un documental sobre la vida de Bobby Fisher. En uun comentario sobre la calidad del match de revancha de 1992, entre Fischer y Spassky , un gran maestro dijo que si bien era "ajedrez bueno" realmente era "ajedrez bueno al viejo estilo" no tan bueno  como el de los grandes maestros de hoy día. Pensé siempre que Bobby Fischer o Capablanca eran los mejores de todos los tiempos. Pero para muchos queda la duda si son los jugadores de hoy día mucho mejor que  los de hace una generación. Y otra pregunta es si vale la pena estudiar la historia del ajedrez, como el mismo Fischer recomendaba. Por otra parte, un gran jugador de la actual generación, dice:

Si usted quiere alcanzar las alturas, debería estudiar la historia entera del ajedrez. No puedo dar alguna explicación lógica de ello, pero pienso que es absolutamente esencial absorber toda  la historia de ajedrez.
VLADIMIR KRAMNIK

Estoy de acuerdo que los viejos principios y viejas reglas parecen estar ocultos y no son fáciles de detectar cuando uno analiza las complejas partidas de los  super torneos en Linares, Wijk aan Zee o Sofía.
Sin embargo, no tomen como sinónimo de “oculto” la palabra “ ausente” . Los viejos principios y  las viejas reglas siempre están presentes en esas partidas, tal vez tras bambalinas, pero siempre implícitos.
Antes era su uso lo que distinguía a los maestros de los aficionados y ahora, gracias al Internet, la gran difusión de los textos, de los métodos de entrenamiento , a la facilidad que se tiene de tener asesoría de primer orden, hacen que esos conocimientos son ahora la propiedad de todo el mundo.


Lasker, Alekhine y Capablanca podrían ganar partidas contra sus mas fuertes contemporáneos basados principalmente por una mejor asimilación y comprensión de los entonces principios estratégicos emergentes.
Ganaban finales tablas por simple ignorancia de sus oponentes, o al menos así parece, aunque hoy día se ven finales peor jugados por grandes maestros actuales, aunque es más por la aceleración de los ritmos de juego y la desaparición de las partidas suspendidas.
Hoy día raramente es posible, entre grandes maestros, ganar por una pifia en apertura, como se veía en los años de la primera década del siglo XX, ya que hoy todos los jugadores fuertes saben  y entienden los principios mencionados. El ajedrez se ha hecho tan concreto y complejo y la única manera para  jugar a ganar a nivel de gran maestro requiere una preparación muy específica de aperturas y mantener una voluntad para luchar y perseverar buscando el detalle.
Esto no significa que las reglas y los principios hayan disminuido en su importancia, al contrario. 
Pero la psicología, los hábitos toman más importancia para no cometer descuidos tácticos ni mal interpretar un principio estratégico. Hay que analizar la posición, evaluarla y hacerlo con una flexibilidad usando multi estilos de jugar, pues lo general viene de lo específico, pero regresa a lo específico y es importante detectar, identificar las reales demandas de la posición.

Como  veremos al analizar con cuidado las partidas de los en los grandes maestro  contemporáneos, las viejas reglas y los principios todavía forman la base de la cual la acción concreta fluye. Pocas partidas hay en que las decisiones son arbitrarias, sino que respetan las reglas igual que antes.  
Conocer estos principios gracias al estudio de la historia,  puede no conducir a  una ventaja competitiva  sobre el oponente, pero es necesario  para mantener  la paridad competitiva.
Muchos grandes maestros parecen romper reglas, de eso en su tiempo se decía de los soviéticos, que no jugaban en base a las reglas clásicas, sino a las excepciones, que “rompían las reglas”.
No se puede esperar a aprender a romper las reglas si usted no las conoce. ¡Por eso los entrenadores soviéticos gustaban decir que uno “no puede ganar partidas sólo siguiendo los principios marcados por Steinitz o Nimzowitsch , pero perderá seguramente muchas partidas si no conoce  estos principios!

Estudiar a los grandes maestros del pasado es especialmente provechoso para  cuando uno juega el medio juego, pues en lo que respecta  a la apertura, puede haber poco que se gane estudiando la historia de ajedrez, aunque Fischer en los años 70s del siglo XX fue muy exitoso con ideas de aperturas que tomó de partidas de sesenta años antes, pero la teoría, precisamente por lo que Kasparov llamó  la revolución  de los setentas, dio un salto muy grande más allá de los tiempos de Lasker, Capablanca  y Alekhine,  pero hay seguramente mucho que aprender con relación al medio juego  y a las transiciones de la apertura al medio juego y del medio juego al final.
Y esto en lo que respecta al nivel actual de grandes maestros. Pero de los grandes maestros de las tres primeras tres décadas del siglo XX mucho pueden aprender los que juegan a un nivel debajo de maestro internacional, pues para los jugadores de menos de 2400 las partidas internacionales de la primera mitad del siglo XX son más instructivas y comprensibles que las de los super torneos del siglo XXI.  
Entonces la discusión es bizantina, si uno no es gran maestro de elite, lo mejor, como dice Kramnik es estudiar a los clásicos y no preocuparse de lo que juegan Carlsen o Leko.
Fischer decía que todos los torneítos de cuatro jugadores de “elite” no valía la pena verlos pues parecían arreglados. Recomendaría yo mejor emplear el tiempo en estudiar los libros y las partidas del siglo XX, sobre todo después de la primera guerra mundial y no crea, hay partidas super instructivas en los torneos del siglo XIX.