9 nov. 2012

Mexicali, viaje fallido.



En el plan de cuatro puntos cardinales, esperaba llegar ayer a Mexicali, pero los arreglos de pasajes fallaron por cancelaciones de los vuelos provenientes de la Costa Este que de alguna manera estaban ligados a mis programas de actividades en las fronteras y lamento que los buenos amigos como Pablo Aguayo, que hubiera querido saludar y compartir conocimientos de ajedrez se quedasen colgados, lo mismo que las presentaciones de radio en el Sur de California, aunque pasaremos algo por radio en las transmisiones de Internet de Dos Méxicos A.C.
Otra sorpresa desagradable fue la caída del sitio web ajedrez en México que deja más desconectado aun a los ajedrecistas mexicanos. Tal vez tengamos que afiliarnos todos los mexicanos a la exitosa red peruana Volcanchess.
A pesar de que algunas instituciones, siguiendo eso que de la obra sobra, harán mega eventos de costo elevadísimo, además de que se eleva con tantas “comisiones” y la cero transparencia, impunidad total en el famoso “Pan y Circo”, o “Baile, Baraja y Botella”, parece que crece el interés por hacer una promoción verdadera de ajedrez en algunas entidades, siendo que esta es de lo más económica y de mayor relación costo beneficio si no se cae en eso de torneos, torneítos y torneotes, como aquel de Maribor, que es un auténtico vacilón.
La FIDE reparte en campeonatos abiertos nada menos que 128 titulos “Mundiales”, incluso hay veces que se reparten seis títulos con el mismo nombre, claro que a tres velocidades diferentes, de manera que hoy día 486 personas pueden decir que son campeones mundiales de ajedrez en algo, y eso solo por la FIDE, pues otras organizaciones, como asociaciones de universidades, de deportes mentales, etc; aportan otros 17 campeonatos mundiales de ajedrez más o menos serios, cada año.
La FIDE publicó sus minutas del Congreso en Estambul y seguramente pocos lo leen de cabo a rabo, pero aparecen cosas de lo más curioso, pues algunos rubros financieros coinciden en cifras con diversas etiquetas. Es como decir, “gastos en pasajes a Ghana, $3345.72 dólares”, “gastos en pasajes a Macedonia, $3345.72 dólares”, o “Comida del día 6, $111.11 dólares”, “Comida del día 20, $111.11 dólares”. Tal vez, como dicen de broma los contadores, hay que redondear para cuadrar.
Quisiera ver en el instituto de aquella trasparencia de la información si aparecen alguna vez las cuentas de eventos de ajedrez en México que se ven muy opacos y costaron millones de pesos, pues hubo que pagar a precio de oro los servicios de estrellas del ajedrez, que como algunos de esos comentan, “alguien se llevó grandes comisiones”. Opacidad parece regla en el ajedrez.
Bueno, en lo que toca al Curso de Mexicali, habrá que ajustarlo de nuevo, pues a veces es difícil depender de hacer un evento aprovechando otro que realmente no tiene relación. Seguro intentaremos un curso allá, pero con estructura propia, o si las distancias ofrecen obstáculos insalvables, las video conferencias pueden ser la solución con los cambios que traen las nuevas tecnologías en Skype que entraran con la desaparición del messenguer.