23 oct. 2007

¿Cómo evaluar un club, una escuela de ajedrez, un centro de estudios de ajedrez, una organización?


¿Cómo podemos saber si nuestra organización tiene éxito, si cumple y da el servicio esperado o no? ¿Cómo podemos compararla a otras?
Toda organización fue creada para alcanzar ciertos objetivos. Si los objetivos fueron bien planteados y respondían a una necesidad, lo medirá un tipo de parámetros. Si los objetivos se están alcanzando, lo medirá otro tipo de parámetros. Si los recursos se están empleando con congruencia y economía, también requerirá medirlo con un tercer tipo de parámetros. El establecer una relación costo beneficio es fundamental para la evaluación general. Si la organización es viable, puede llegar a ser autosuficiente o está condenada a ser una organización parásita de otra, también deberá ser medido.
Durante la existencia de la URSS, se instituyó un sistema de inspectores deportivos que realizaban visitas esporádicas y sorpresivas a los diversos centros de ajedrez y hacían estas evaluaciones basados en un manual llamado “Kodex”. Algunos ejemplares han llegado a nuestras manos y se observan puntos muy curiosos a revisar. En lo que respecta a los baños, estaban preocupados de que hubiera algún sistema para ahorrar agua y que el sistema de jabones no permitiese que se llevasen jabón a casa. Pero había quejas de que el papel de baño del club si sufría una sangría de parte de los usuarios que se lo llevaban a casa.
Sumaban puntos de diversas cosas y establecían categorías. Había centros de octava categoría y merecía un reconocimiento especial el club o centro que ascendía de categoría.
Había puntos por cada entrenador títulado, por cada maestro con título internacional , puntos por el nivel académico de los profesores y la cantidad de seminarios de actualización en que participaban. Puntos por alumno atendido, por el seguimiento documental del progreso de los alumnos. En las ocho categorías participaban unas 4000 asociaciones, pero de primera categoría había unas 14, diseminadas por toda la URSS, aunque en Moscú había 6 calificadas así, dos en Leningrado y 4 en Odessa. Había instituciones que cambiaban constantemente de categoría dependiendo cuando convencían a un maestro a viajar a remotos lugares. Un caso así era el de Bakú. Cuando vivía Makagonov, estaba entre las primeras 20, luego bajó a la número 3200, cuando Makagonov dejó de laborar ahí, pero dio un salto de calidad cuando se mudo a Bakú el GM Bagirov, subiéndose a los primeros 20, pero duro poco el gusto, pues Bagirov se fue a Riga a elevales el rating.
Posteriormente hablaré de los diversos parámetros del famoso “Kodex” de evaluación, para que ustedes midan la institución que tengan cerca.