23 oct. 2007

Secuelas del Mundial.


Diversos comentarios muy preocupantes de lo que pasó en el Mundial van aflorando en sitios webs y blogs diversos. ¿Será un error hacer torneos de superestrellas en México? Siempre he sostenido que un torneo en México donde los protagonistas principales no sean mexicanos no tiene sentido. El 99% de los aficionados al ajedrez en México no analizan ni disfrutan de una partida de jugadores como Kasparov o Ivanchuk, requieren algo más aterrizado. Como los jugadores de los torneos de elite son más que conservadores, sus partidas suelen ser poco atractivas a las masas de aficionados. Por eso jugadores como Miguel Tal fueron tan populares. No se necesitaba ser un especialista para admirar la belleza de sus jugadas y siempre se notaba que jugaba creativamente, con espíritu de artista y no de comerciante. En una revista española salieron algunos artículos sobre los arreglos en los torneos, de cómo ciertas superestrellas ·amarraban” un evento. Se me hubiera hecho dudoso si no fuera por que un par de jugadores involucrados se quejaron de que un organizador no entregaba a tiempo el premio y afectó no sólo a premiados, sino a sus “ayudantes”. Torneos cerrados son más proclives a los arreglos, sentencian unos, que los suizos son los que facilitan las trampas, advierten otros. Nadie acepta una formula. Los mismos jugadores se dividen entre los que están por los fijos y los que están porque el único dinero a repartir sea en premios.
Entre los organizadores también hay cada caso. Hay unos que dan hospedaje y comida y fijos enormes, pero no perdona un centavo de inscripción. La razón es de que el hospedaje, la comida y los fijos los ponen los patrocinadores, pero de las inscripciones es donde saca sus ganancias. Dan un fijo de mil dólares, pero les exige los 100 dólares de la inscripción. Un Gran Maestro pedía que le dieran 900 dólares y descontarán de su fijo la inscripción y por poco se arma un San Quintín. Para recibir el fijo había que pagar la inscripción. Eso no lo entendía nadie que no supiera como se maneja el asunto.
La mecánica es muy sencilla, el patrocinador no se preocupa por las inscripciones, pues son míseras comparado con lo que esta poniendo, así que de esas se puede picar un poco.
Pero si en cambio el organizador da las inscripciones gratis a los jugadores fuertes y les advierte que si ganan premio se les descontará de ahí, es el procedimiento usual en los torneos abiertos suizos.
En el Mundial asistieron una buena cantidad de periodistas y acompañantes de jugadores, que constituyeron la mayoría de los asistentes a las partidas. El salón de juego, con supuestas 150 localidades no se llenaba, dicen algunos, de mexicanos. Pero en cambio en otras áreas del hotel y en los cafes Internet cercanos una buena cantidad de aficionados seguían las partidas del evento. Geográficamente estaban a unos metros, pero pudieran haber disfrutado lo mismo a cientos o miles de kilómetros. Entonces ¿Cuál fue el objetivo, la meta a perseguir para haber gastado dinero del erario para hacer el Mundial? ¿Cuándo y quienes lo valorarán? Bueno, finalmente creo que para el próximo evento de ajedrez de esta magnitud, que seguramente pronto se efectuará en México, pues ya vimos que hay varios que se aprendieron el camino y les gusto el panorama, se pueden mejorar muchas cosas. Primero, no contraten a López Michelone, que es muy llorón y si escribe pestes de Fox es capaz de escribir pestes de cualquiera. Además cualquier día le incauta a alguien una computadora y aunque no trabaja tan duro como un oriental, si tiene el mismo sistema de cobro de un chino.
Segundo, no tiene caso hacer torneos paralelos, pues luego si hay un pequeño retraso en el pago de los premios, no falta quien ande gritando leperadas a la organización para que un reportero ruso escriba una historia jocosa con esa escena en algún pasquín de 100 000 ejemplares de tiraje haciendo parecer que en México acusan de ladrones a los jueces. Cosa totalmente falsa, pues hay muchos que no entregan premios y nadie les dice ladrones. Una vez en un torneo que dirigía Santiago García, no me pagaron mi premio, allá en Cholula, y él es testigo de que sólo unos cuatro meses se lo reclame y nunca le dije ladrón ni mucho menos. Y no anduvo escribiendo en sus sitios web que el organizador no le había pagado ni a él sus honorarios ni a mi, el premio. Pero en el pasquín ruso, pintan la cosa como si anduvieran linchando a Abel, que ya me imagino quien puede ser, un montón de sombrerudos con cerbatanas en la mano, (cerbatanas de las que tienen cebada, no dardos).
Por supuesto que el “comic” me lo pintan como muy simpático y espero me llegue escaneado para hacerlo aparecer en algún bucanero.
Este año ha sido abundante de torneos de grandes maestros en México, pero el 2008 para ser que rebasará las expectativas. Se esta terminando de planear el gran Slam, que será como el “Gran Golpe” de Robert Redford y Paul Newman.