1 sept. 2009

De la Tierra de Nimrod a los salones de Moctezuma.



Me acuerdo de la canción de los del US Marines Corps de los “Hall of Montezuma”, cuando paso, tras mucho tiempo y tan solo brevemente, por un bar llamado la hija de Moctezuma en la Ciudad de México.
No hay mucha actividad de ajedrez, a pesar de que no hay invasiones a la vista. Se extraña que los torneos sabatinos del Maestro Ferríz desaparecieron, que las tres carpas club de ajedrez se fueron para quedar una sola. El Casino Metropolitano en Tacuba 15 dejó de ser el centro principal del ajedrez mexicano y ahora esta en reparación, pero ya no más habrá torneos allá y el sitio que una vez visitaran Alekhine, Capablanca, Najdorf, Foguelman, Petrosian y Keres; que inició en los años 30s del siglo XX con el Club Lasker y luego en los 60s con el Metropolitano cuyas actividades coordinaba el Maestro Alejandro Baez en el salón GM Carlos Torre Repetto, ha cerrado sus puertas.
Del Pomona, solo los sexagenarios podrán decir que jugaron allí, lo mismo de la Peña Uruapan y el Caissa.
El Bucanero zarpará desde tierras del Golfo de México esta vez muy al norte, más que en el Caríbe, en las costas en que Jean Laffite asolaba, por la tierra de Pablo Alonzo Morphy o Paul Charles Morphy, como lo quieran, tierra Cajun o de Blues.