1 sept. 2009

Georgia y el ajedrez positivo.




Es increíble que un país tras de ser invadido de manera tan drástica no ha mucho tiempo, tenga una vida tan activa en ajedrez.
Es impresionante la filosofía optimista que existe en Tibilisi, la tierra natal de Petrosian, aunque de origen armenio, y que también tuvo a otra campeona mundial, Nona Gaprindashvili. En 1963 los dos campeones mundiales de ajedrez, varonil y femenil habían nacido en tierras georgianas.
La escuela Georgiana de Ajedrez antaño se relacionaba con el nombre de Bajtang Karseladze como entrenador, Eduard Gufeld (que debió a Ucrania su preparación de alto nivel) a Georgadze, Gurgenidze y las mujeres como la mencionada Gaprindashvili, Chiburdanidze, Gurieli, Ioselani y la super simpática y atractiva Nana Alexandria.
Pero ahora los nombres son muy diferentes a los de la era soviética, si bien los mencionados son como íconos del orgullo georgiano. Otros grandes maestros como Azmaiparashvili, Gaprindashvili (el nuevo, como le dicen), se distinguen por su gran optimismo.
La colección de refranes optimistas del ajedrez es algo notable en el círculo de ajedrez georgiano y más notable cuando uno recuerda que no hace mucho la bandera tricolor blanca, azul y rojo, venía montada en tanques cargados de soldados de la Rusia de Putin.
Cuando a un ajedrecista georgiano se le pregunta sobre su visión de la invasión, tiene la frase ideal, que dicen se encuentra en georgiano en una pared de un club de ajedrez:
“No es lo que le sucede lo que determina qué tan lejos puede ir en la vida, sino cómo maneja lo que le sucede”.

Lo curioso es que dicen que tiene más de 100 años la frasecita...
Otra muy notable es la siguiente:
“He dicho no a lo bueno para poder decir sí a lo mejor”, eso me recuerda un mote que le decían a un Maestro FIDE cubano que ahora esta en España haciendo normas y que le nombraban como “El hombre que le dijo no al Cha Cha Cha”.
Un cartel con la cara de un Gran Maestro con gesto bastante raro, tenía la siguiente frase que dicen la puso él mismo:
“Podrá ser un perro callejero cualquiera, pero para usted, “usted” siempre será lo mejor que existe”
El colmo fue una frase en una tasa de café que es más comúnmente usada para beber cognac georgiano:
“Algunas personajillos o federativos pueden detenerlo por un tiempo y alejarlo de los títulos de Gran Maestro y el dinero. Un burócrata puede ponerle un pie para frenarlo, pero… Usted es la única persona que puede hacerlo permanentemente.”
Hay muchos manuales de ajedrez escritos en Georgiano y circulan numerosos escritos en lengua rusa que son traídos de Moscú, pero como ya hay fotocopiadoras, instrumento muy deseado en la era soviética, pero prácticamente inaccesible para ajedrecistas, mucha de la literatura de ajedrez que usan los georgianos está en fotocopias. Y en las fotocopias se agregan notas y por supuesto las frases de la sabiduría ajedrecística georgiana:
“Soy tan optimista que voy a cazar a la ballena Moby Dick en un bote inflable de remos y llevo la salsa tártara conmigo”.
Y esta otra, con la foto de un entrenador:
“Algunas personas buscan las fallas como si les fueran a dar un premio por ello.”
En la puerta de un aula de entrenamiento en una escuela del pueblo donde nació Stalin, dicen, Gori:
“El precio del éxito es mucho menor que el precio del fracaso”
Eso me recuerda una que una vez use para un directivo que se quejaba de lo que pedía por dar un curso:
“ Si se le hace caro tomarlo, más caro se le hará no tomarlo” Y esta frase no es Georgiana..