22 ago. 2010

Desde Tulio pasando por Ruy López, la manera de estudiar ajedrez.




Una pregunta frecuente es como estudiar ajedrez, y la respuesta usual que doy es: práctica deliberada, ejercicio sistemático. Ya desde el libro de Ruy López se recomienda ejercitar la memoria en este juego que es difícil por que es de “no ver” con los ojos sino con el pensamiento. Ruy López en 1561 cita a Tulio cuando advierte: “Nihil est difficilius, quam a consuetudine oculorum aciem mentis abducere” (No hay cosa tan difícil como apartar la vista del entendimiento), y que es imprescindible ejercitarse en ello : Tulio en su libro 3, capítulo 12, citado en su libro por Ruy López dice: “exercitius disciplina comparatur”, la disciplina se consigue con ejercicios, y en el capítulo 13, Tulio, siempre citado por Ruy López dice: “In omni disciplina infirma est artis perce ptio sine afsiduitate exercitatiois” En toda disciplina aprovecha poco saber el arte sin el ejercicio.
Ruy López da una serie de consejos de gran vigencia, pues se apoya en los grandes pensadores de la historia. Por ejemplo afirma:
“Tres cosas perfeccionan cualquier cosa: el arte por el cual te rijas, el uso que guardes, y los doctos a quien imites. Porque el arte haze ciertos, el uso promptos, la imitación haze los artífices aptos y concurriendo todas tres cosas los hacen summos”. Luego continua: “ la affición es mucho necesaria para conseguir cualquier cosa y especialmente para las cosas arduas. Porque con la affición se pone cuydado, y se haze liviano, y el cuydado diligente todo acaba” y pasa a citar a su coterráneo Seneca: “Nihil est, quod non expugnet pertinax opera, & intenta ac diligens cura, dize.” Ninguna cosa ay que no consiga el trabajo pertinaz, y el intento y diligente cuydado.
A pesar de los casi 450 años pasados, el maestro de Zafra sigue siendo una fuente valiosa de enseñanza del ajedrez.
Cada recomendación es, por supuesto, aplicable al ajedrez y a otras actividades humanas, pues son provenientes de las fuentes universales de la sabiduría.
El clérigo Ruy López de Sigura, vecino de Zafra, en realidad escribe un tratado de ajedrez y una recopilación de la manera de pensar de los personajes más cultos de su época y país. Su obra es aún interesante de estudiar y muy ilustrativa, pues es hábil su manera de hacer de las citas de los clásicos, argumentos contundentes presentados de manera amena que hace que su libro nos ocupe en su lectura, en un descuido toda la tarde y la noche. Reencontrarse con Ruy López sigue siendo una experiencia, un releer de nuevo a Seneca, a escuchar en nuestra mente el latín culto, y no sólo la vulgata que hace años se podía escuchar en las misas comunes. No por nada se dice que estudiar el latín enseña a pensar con orden.
El estudiar variantes de moda en libros nuevos vale, pero las metodologías son más importantes que estudiar que la crónica de casos, a menos que aprendamos a teorizarlos y establecer patrones para luego, finalmente, volver de lo general a lo específico. En ese ejercicio que tenemos que hacer por nosotros mismos, y que nadie puede hacer por nosotros, se encuentra la esencia de nuestro noble arte del ajedrez.
Ahora que todo esfuerzo debe ser por nuestro gusto, no sentirlo como obligación, pues Seneca también dijo: “Mala respondent coacta ingenia” Los ingenios forzados a hacer alguna cosa de que no toman gusto, no acuden bien.