30 mar. 2015

Bucanero de Ajedrez sale hoy


De la Editorial del Bucanero:


“Your body has to be in top condition. Your Chess deteriorates
as your body does.
You can’t separate body from mind”
(Bobby Fischer)
Editorial.
Este número debía llamarse Bucanero de Ajedrez Ponte al Cien porque aquí se hace la convocatoria a integrarse al programa Ponte al Cien y Ajedrez en una red que pretende conjuntar entrenadores de ajedrez para un plan que coopere realmente en que el ajedrez llegue a empresas y escuelas privadas, para posteriormente llegar a las escuelas públicas con bases más firmes.
Cada vez hay una mayor demanda por instrucción de ajedrez, pero al mismo tiempo parece que la oferta empobrece más cada vez. La escasez de personal con vocación y capacitación se hace más evidente conforme se demandan más sus servicios y la solución de los empresarios del ajedrez pero no ajedrecistas es tratar de dar la idea de que el enseñar ajedrez no requiere de tanta capacitación, sino que cualquier persona con unos meses de estudio ya puede tomar la responsabilidad de instruir a un niño ajedrez. Claro que tienen razón en lo que toca a que los niños para jugar ajedrez basta que reciba algunas directrices básicas. Pero esto desvirtúa la idea del ajedrez como un medio para apoyar la educación de una persona.
El ajedrez en si no sirve de nada. Sirve como se practica, solo con una práctica seria y sistemática se pueden obtener verdaderos beneficios. El ajedrez se parece a la actividad física. Jugar ajedrez, como correr y saltar, siempre son benéficos, pero  hay una gran diferencia entre jugar ajedrez seriamente como el hacer actividad física seriamente.
Es como leer. Uno puede leer cosas nocivas y puede leer cosas que lo ayuden a uno ser mejor.
Para enseñar a leer, con un método sencillo puede cualquier persona ayudar a enseñar a otra, pero para convertirlo en lector verdadero, en un ser que tenga  a la lectura como una herramienta para ser mejor, se necesita un verdadero maestro.
Entonces sabemos que hay de instructores a instructores, quienes tienen vocación y consciencia de lo que hacen con el ajedrez, y quienes ni idea tienen de que mundo enorme de cosas hay con la práctica organizada y seria del ajedrez. Para unos será un simple juego de mesa y quizás bastante aburrido, pero para otros será el ajedrez más que un juego, un modo de vida.
Hay niños que juegan ajedrez y uno se da cuenta del enorme daño que les hace, como ve uno personas en el gimnasio que se dañan con el ejercicio que realizan. El cómo, el porque lo definen todo, sobre todo definirán el quién. Si hace ejercicio sin una orientación verdaderamente adecuada, por lo menos se lesionara un poco. En los juegos nacionales es fácil observar niños que juegan ajedrez y que están seriamente lesionados.
Inclusive a altos niveles de competencias puede uno observar a un grupo de grandes maestros seriamente lesionados por el ajedrez. ¿Son los modelos exitosos para los niños?
Como nadie tiene la receta exacta para emplear el ajedrez de la manera más benéfica, por lo menos deberíamos andarnos con cuidado.