17 may. 2015

La sombra de Fischer, el Ajedrez Ruso en crisis y las fallas en su programa espacial.




Al estrellarse el cohete ruso que transportaría un satélite mexicano, segunda falla en el programa espacial ruso en las últimas 24 horas, después de que el carguero espacial Progress fuera incapaz esta madrugada de corregir la orbita de la Estación Espacial Internacional.
La Progress M26-M, que se encuentra acoplada a la plataforma orbital, no pudo activar sus motores por motivos desconocidos, aunque la tripulación de la estación no se ha visto afectada por ello.
Si se suma que el pasado 28 de abril, otra falla causó  que se destruyera otra nave de carga Progress que llevaba alimentos y oxígeno para los inquilinos de la plataforma orbital. En 35 años no había pasado nada así.
Por estas fallas , Roscosmos, la compañía rusa del espacio se ha visto en la necesidad de  aplazar durante dos meses el envío de la próxima nave tripulada Soyuz, el único eslabón para los astronautas entre la Tierra y la Estación. Lo que es muy preocupante en algo que todos dábamos como de funcionamiento “blindado”.
Al igual que en el caso del satélite mexicano, la falla de la nave de carga estuvo en la tercera fase del cohete portador, lo que provocó que la Progress se situara en una órbita errónea.
El presidente del comité de Industria de la Duma o cámara de diputados, Serguéi Sobko, insistió en que el problema es la falta de cuadros entre los 30 y 50 años, ya que, debido a los problemas financieros, muchos emigraron al exterior tras la caída de la URSS.
De esta forma, la plantilla de la industria aeroespacial rusa está constituida actualmente  por una mezcla de  veteranos expertos de la escuela soviética con inexpertos especialistas formados en Rusia en lo que va de siglo.
"Parece que la cosmonáutica rusa se desintegra a la velocidad de la luz. En el sector espacial no sólo no se desarrolla nada nuevo (...), sino que deja de funcionar la tecnología soviética que tenía una validez más que comprobada", comentó Yuri Karash, experto de la Academia Rusa de Cosmonáutica, a la agencia Interfax.
Todo esto parece que tiene su paralelo con el ajedrez ruso que no ha podido, ni remotamente, reverdecer los laureles del ajedrez soviético.
El ajedrez en todo el mundo se ha superado y en los campeonatos mundiales por equipos, si bien el de Rusia en promedio tiene más rating, no supera por mucho a los equipos de seis o siete países que en sus filas están formados por jugadores de más de 2700 de rating.
Pero la observación de Sobko se puede hacer de los entrenadores rusos de todos los niveles del ajedrez en Rusia “ Falta de cuadros entre los 30 y 50 años, mezcla de veteranos expertos de la escuela soviética con inexpertos especialistas formados en Rusia en lo que va del siglo”.
Pero se observa un espíritu de reconstrucción de Rusia en todos los aspectos y ya muchos entrenadores y jugadores han dado voces de alarma y la necesidad de la reestructuración, otra vez la palabrita rusa de perestroika, del ajedrez en Rusia.
Como la política mundial se enreda frecuentemente con el ajedrez, como se ve en el primer propagandista de la corriente anti-Putin, Kasparov; el que Estados Unidos haya logrado enrolar a tres de los diez jugadores con más rating del mundo, al “adoptar” a Caruana y a Wesley So, así prácticamente formando un equipo realmente cosmopolita.
Una base de la organización de ajedrez de la URSS era su estructura de entrenadores e instructores, su profesorado en acepción amplia, apoyados por una producción editorial muy fuerte que daba las herramientas necesarias a los profesores de ajedrez , a la planta docente de todos los niveles. Tirajes enormes de libros, de entre 30 y 50 mil ejemplares, seis revistas por lo menos de unos 30 a 40 mil ejemplares de tiraje, publicaciones locales en los centros, unas 350 diferentes de entre 500 y 1500 ejemplares de tiraje.
¿Pero que paso tras 1992? Unas cuatro revistas se producen con un tiraje mayor de 10 mil ejemplares pero menores a los 30 mil. Libros producidos con tirajes de 2000 a 6000 ejemplares. Hay en compensación unos 30 sitios web que publican material de ajedrez, con tres o cuatro que ponen libros en PDF y Dejavu para descargar, lo que permite que un libro de 5000 ejemplares, como por ejemplo uno de Colle y Zukertort publicado en febrero de 2015, ya para mayo lo tenga uno en PDF y se ve que ha sido bajado y descargado unas 320 veces en dos días de que salió a la red antier. Pero esto no basta para proveer a 5 millones de lectores potenciales habituales en Rusia,
Es como en México, hace unos treinta años había varias revistas de ajedrez, ahora solo hay una, poco difundida. Yo mismo descargó unos 30 megas diarios de información de libros y revistas de ajedrez y no he podido ver ni un número de los dos que se dice se han publicado. Hay unos seis sitios de ajedrez en México, pero no tienen nada técnico. Los docentes de ajedrez, que dice alguien que ha capacitado ya 60 mil, no tienen herramientas si no son buenos para descargar material en varios idiomas, pues los de habla hispana producen no más de un mega bajable diario. Un paquete de entrenador que formé hace un par de meses era de 4 gigas, así necesitarían 4000 días para obtener su material.
El caso es que en Rusia están por seguir las recomendaciones que en 1962 decía Alatorzev eran medidas de emergencia cuando el problema Fischer era enfrentado y del que hablaba yo en un artículo anterior.
En 1974 hubo otro congreso de entrenadores, cuya memoria escrita, no tan interesante como la de Alatorzev de 1962, sería muy importante tuvieran en cuenta los rusos en su reestructuración del ajedrez.
El fantasma de Fischer podría parecerse a los de Dickens de las navidades, uno debe recordarles  a los rusos su pasada hegemonía soviética, su actualidad rusa variopinta, y su futuro mediocre si no hacen algo.
De lo que han hecho, de lo que hacen y de lo que harán, debieran los ajedrecistas mexicanos observar con cuidado, pues toda proporción guardada, parece en una escala “chapo”, repetirse por acá.
Ah, pero no se preocupen. El satélite Morelos III será lanzado en Cabo Cañaveral, Florida, en octubre de 2015.