23 abr. 2009

Dialogo de preguntas y respuestas


En este blog publicaré extractos del libro “Desarrollo humano y ajedrez”

Cómo convertirse en maestro
¿Puede todo el mundo convertirse en maestro?
Sí, incluso jugadores que pensaban todos que no tenían posibilidades lo han conseguido. El secreto es afrontar las prioridades personales. La primera gran pregunta que uno debe hacerse si quiere ser maestro no es ¿cuánto tiempo me llevará?, sino ¿por qué quiero serlo? Si no puede uno responder la pregunta de forma convincente, es mejor que no inicie tal camino. El ajedrez es hermoso a cualquier nivel de competencia, es útil para nuestro desarrollo integral como persona, no necesariamente quienes lo juegan a nivel magistral lo disfrutan más. Pero si uno puede responder esas preguntas, y si tiene buenas razones para intentar conseguirlo, entonces hay que ir tras esa meta con decisión y entrega. En el proceso de convertirse en maestro importa más la fuerza de carácter que el talento o el nivel de juego con que se inicie. Tampoco la edad es un factor determinante. La clave esta en: Motivación, voluntad, disciplina y perseverancia.
Convertirse en maestro tiene que ser importante para uno mismo; de otra manera, sólo se estará perdiendo el tiempo. El hacerse maestro es un recorrido duro, un camino del Guerrero Pacífico, un Bushido. El camino hacia la maestría tiene muchas curvas y baches, obstáculos recurrentes, es como cortar la hidra de las mil cabezas, uno vence una deficiencia y pronto revive y caemos en los mismos errores una y otra vez. Si no tiene ganas de trabajar duro, no lo conseguirá. Ser capaz de trabajar duro es más importante que el talento.
La segunda gran pregunta: "cuánto tiempo" tiene una única respuesta honesta: uno mismo sabrá cuando haya llegado al final de ese camino.