28 feb. 2013

Avanzar en ajedrez. Una razón de porque no se logra. ¡No hay atajos!




Hablando de la depresión, Martín Seligman, (expresidente de la American Psychological Association, quien  liderea actualmente una auténtica revolución dentro de la psicología, que hasta ahora se había centrado casi exclusivamente en los traumas, trastornos y patologías de la mente. Frente a esta psicología “negativa”, Seligman ha fundado el movimiento de la psicología positiva, que estudia las emociones placenteras, el desarrollo de las virtudes y la búsqueda de la felicidad. ) a la pregunta de que porque hay mas personas con depresión que en hace cincuenta años dice:
“Nadie lo sabe a ciencia cierta, aunque yo tengo mi hipótesis. Creo que influyen varios factores. Uno es que la gente tiende a tomar atajos para conseguir el placer: las drogas, el sexo sin amor, la televisión, las compras. Y no soy tan moralista como para sugerir que la gente no haga estas cosas, pero si alguien basa su vida exclusivamente en atajos y descuida los otros aspectos de su vida, como el desarrollo personal o el sentido que da a la vida, acabará sacrificando su felicidad a largo plazo. El problema es que cuando más rica sea una sociedad, más atajos existen”.
No hay atajos para la felicidad, como dice la película, y está claro que para jugar bien ajedrez tampoco hay atajos. Para avanzar en ajedrez uno tiene que realizar muchas cosas que requieren esfuerzo y tiempo, paciencia, mucha paciencia. Y ahí está el problema, nos cuesta mucho posponer el gozar de algo agradable y buscamos el atajo. Y si no nos damos cuenta de que el atajo no existe, tomaremos muchos senderos que son más largos que el camino principal y que, muy frecuentemente, no llevan a ningún lado.
Mientras nos neguemos a aceptar que hay que pagar el precio justo, que no hay gangas, no lograremos nada y a la larga solo nos quedará el  resignarnos que perdimos mucho tiempo en esos senderos engañosos y que debemos retomar el camino real, aunque no sepamos cuanto tiempo nos queda…