1 feb. 2013

Sicología de la Toma de Decisiones en el ajedrez. La edad y la fuerza. Parte 1




El estudio psicológico de la toma de decisión examina los complejos mecanismos que son la base de opciones y juicios de la gente e intenta descubrir como mejorar  los procesos de toma de decisiones. Aunque muchos de los mismos procesos cognoscitivos que son la base de juicios y decisiones hayan sido estudiados en otros campos de la psicología (p.ej, solución de problemas), el campo del juicio y la toma de decisión ha tendido a concentrarse más en cómo la gente maneja la información (p.ej, el uso de heurística, el equilibrio éntrelos  modos emocionales y no emocionales de entender), como las personas entienden la incertidumbre y el riesgo, y como eligen entre cursos alternativos de la acción en un mundo incierto.
La investigación de  la toma de decisiones se desarrolló a partir de la teoría económica y, a consecuencia de este origen racionalista, se concentró al principio en explicaciones basadas en el cálculo de como la gente toma decisiones y juicios de forma (Kahneman y Tversky, 1979). La asunción implícita que una buena toma de decisiones es un proceso consciente, deliberativo ha sido uno de los temas que más se ha mantenido en ese campo de estudios.
Sin embargo, la investigación más reciente ha examinado el papel del  afecto y la intuición en las decisiones. En ambos casos (el estudio de los procesos deliberativos y los afectivos/intuitivos), un tema subyacente principal ha sido la construcción de preferencias. Su idea central es que en muchas situaciones realmente no sabemos lo que preferimos, y, como consiguiente, construimos nuestras preferencias "sobre el terreno" basadas en señales internas y externas disponibles en este momento.
“Prácticamente cada teoría corriente en la toma de decisiones puede ser considerada una teoría de la construcción preferente” (Lichtenstein y Slovic, 2006, p. 3). Tales juicios son la base de preferencias y las decisiones que las personas toman más que la forma de cómo  toman la decisión.
Cuando se trata de ver si la fuerza de un jugador de ajedrez se afecta con la edad, algunos opinan que como el ajedrez es una continua toma de decisiones, el proceso de esas tomas de decisiones son el factor que más debía influir en la fuerza de un jugador. Si ese proceso baja de calidad pudiera ser debido a que el cerebro con la edad no realiza al mismo nivel de calidad las partes de ese proceso. Pero si ese proceso deliberativo no es el real productor de las decisiones, sino que influyen los procesos afectivos/intuitivos entonces los cambios con lo edad de las partes de esos procesos son los que definirían la fuerza práctica del jugador.
Que el cerebro pierde con la edad algo y que tanto de su desempeño, es algo que se discute mucho, aunque por lo general se acepta que hay una disminución, pero cuanta si es algo que hace que polemicen los estudiosos. Que lo afectivo y lo intuitivo se afecte, es aún más difícil de evaluar. “El corazón no envejece, es la piel la que se arruga” dice la voz popular, pero los estudios también marcan que hay grandes cambios en “el corazón”. Para bien o para mal, las experiencias afectan tremendamente lo afectivo y ese es un tema básico de toda la literatura.
Baste recordar aquel pasaje de Hamlet, de ser o no ser. Soportar los avatares de la diosa fortuna no es sencillo y a veces, Hamlet duda en tirar la toalla. “Morir, dormir” ¿Hay una edad en que se es más propenso rendirse? Obviamente mientras más viejo se es, más veces se habrá uno resistido a rendirse, y por lo tanto debiera uno estar más curtido, pero a la vez también hay un cansancio emocional acumulado. Estadísticamente parece que más jóvenes cometen suicidio que los viejos, ya sea de forma directa o indirecta.
Hay quienes entran a clubes de la muerte, esos de embriagarse hasta el fenecer, a edades medianas y tardías; pero también hay jóvenes que viven en la estrecha línea fronteriza a la autodestrucción.
Del ajedrez se decía que era un juego de viejos, pero ahora parece la regla de que hay que ser muy joven para tener buenos resultados competitivos, pero el actual campeón mundial ya rebasó la cuarentena de años y hay muchos mayores que él que ganan torneos. Aunque ahí está Carlsen, aunque hay veteranos como Sveshnikov que como en el verso de Jorge Manrique, insisten que todo tiempo pasado fue mejor.
De este tema crucial habrá que decir aún mucho.